“Triple contagio”: Cómo los miedos influyen en la transmisión del coronavirus

Foto: Gustavo Amarelle/Latin America News Agency.

Un nuevo modelo matemático analiza el comportamiento humano y los miedos de las personas para predecir las olas de contagios que podrían venir en el futuro.




Los comportamientos humanos como el distanciamiento social, que evita la propagación del coronavirus y el rechazo de la vacuna, han moldeado la dinámica de las epidemias durante siglos. Sin embargo, los modelos epidémicos tradicionales han ignorado abrumadoramente el comportamiento humano y los temores que lo impulsan.

Es la conclusión de un grupo de investigadores de la Escuela de Salud Pública Global de la Universidad de Nueva York (NYU), que para suplir este sesgo, desarrollaron un sistema matemático llamado “triple contagio”, estudio publicado en el Journal of The Royal Society Interface. El modelo busca predecir brotes de enfermedades infecciosas incorporando factores como el miedo, tanto a las enfermedades como a las vacunas, para comprender mejor cómo pueden ocurrir las pandemias en múltiples oleadas de infecciones, como las que estamos viendo con el Covid-19.

Joshua Epstein, profesor de epidemiología en la Escuela de Salud Pública Global de la NYU, director fundador del Laboratorio de Modelado Basado en Agentes de la universidad y autor principal del estudio señaló que las emociones como el miedo pueden anular el comportamiento racional y provocar un cambio de comportamiento no constructivo.El miedo a una enfermedad contagiosa puede cambiar el comportamiento de los individuos susceptibles; pueden tomar medidas para protegerse, pero abandonan esas acciones prematuramente a medida que el miedo decae”, indicó.

Una persona mira con preocupación, desde de su vivienda, el peak de aumento de casos de Covid-19 en la región de Valparaíso. Foto: Pablo Ovalle Isasmendi / AGENCIA UNO.

Por ejemplo, el miedo a contraer un virus como el Sars-CoV-2 puede hacer que las personas sanas se aíslen en casa o usen mascarillas, lo que inhibe la propagación. Pero, debido a que se reduce la diseminación del patógeno, el miedo puede evaporarse, lo que lleva a las personas a dejar de aislarse o de usar máscarillas demasiado pronto, cuando todavía hay muchas personas infectadas circulando, lo que provoca las nuevas olas que se han presentado en los países que empezaron a desconfinarse.

Asimismo, el miedo al Covid-19 ha motivado a millones de personas a vacunarse. Pero, a medida que las inyecciones suprimen la propagación y con ella el miedo a la enfermedad, las personas pueden temer más a la vacuna que a la infección y renunciar a ella, lo que de nuevo produce un resurgimiento de la enfermedad.

Por primera vez, el modelo de “Triple Contagio” combina estas dinámicas psicológicas con la dinámica de la enfermedad, descubriendo nuevos mecanismos de comportamiento para la persistencia de la pandemia y las sucesivas oleadas de infección.

Epstein sostuvo que, si el miedo al coronavirus supera al miedo a la vacuna, puede estimular la vacunación y, por lo tanto, suprimir el virus, una tendencia que se ha visto en EE.UU. esta primavera cuando millones de estadounidenses se vacunaron y los casos descendieron.

“Pero si las personas piensan que la vacuna da más miedo que la enfermedad, ya sea que se muestren escépticos acerca de la gravedad del Covid-19 o por temores infundados alimentados por información errónea, nuestro modelo muestra que las personas las evitan y puede crecer un nuevo ciclo de enfermedades. Estamos viendo que esto se desarrolla en tiempo real en regiones con tasas más bajas de vacunación, donde la variante Delta se está extendiendo rápidamente y los casos están aumentando”, agregó Epstein.

Manifestantes contra el bloqueo y las vacunas participan en una protesta en Downing Street, en medio de la pandemia de la enfermedad del coronavirus en Londres, Reino Unido. Foto: Henry Nicholls/Reuters.

El modelo matemático desarrollado por Epstein y sus colegas da cuenta de los factores de comportamiento -tales como la proporción de la población que teme la enfermedad o vacuna, y cómo los efectos adversos de las vacunas pueden inducir el miedo- además de la factorización de la tasa de transmisión de la enfermedad, porcentaje de la población vacunada y tasa de inoculación. Además, el modelo reconoce que el miedo no es estático, este puede extenderse a la población como resultado de información errónea o actualizaciones alarmantes, o desvanecerse con el tiempo o noticias tranquilizadoras.

“La neurociencia sugiere que el miedo en sí mismo puede ser contagioso, pero el miedo también tiende a desvanecerse o decaer. En nuestro modelo, las personas pueden superar sus temores a las enfermedades y las vacunas, ya sea con el tiempo, cuando la prevalencia de la enfermedad disminuye o por interacciones con otras personas que se recuperaron de Covid o recibieron la vacuna y tuvieron efectos secundarios mínimos”, añadió Epstein.

El modelo ilustra que los dos miedos evolucionan e interactúan de manera que dan forma al comportamiento de distanciamiento social, la adopción de vacunas y la relajación de estos comportamientos. Estas dinámicas, a su vez, pueden amplificar o suprimir la transmisión de enfermedades, que se retroalimenta para afectar el comportamiento, produciendo un resurgimiento de la enfermedad y múltiples ondas.

El modelo desarrollado por la NYU se basa en la neurociencia del aprendizaje, la extinción y la transmisión del miedo para revelar nuevos mecanismos para múltiples ondas pandémicas del tipo que se han visto en la pandemia actual y formas novedosas de pensar en mitigar su propagación, agregó Erez Hatna, profesor clínico asociado de epidemiología en la Escuela de Salud Pública Global de la Universidad de Nueva York y coautor del estudio.

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