Por Constanza Moncada M.Autores y lectores chilenos responden: mis manías y mis ritos con los libros
En este Día del Libro 2026, diez personalidades del mundo literario confiesan su relación con estos preciados objetos. ¿Cómo los ordenan? ¿Los firman? ¿Se atreven a rayarlos?

Cada quien tiene sus gustos y manías a la hora de escribir y leer. Por ejemplo, Isabel Allende empieza a redactar una nueva historia cada 8 de enero. ¿La razón? “El 8 de enero de 1981 comencé a escribirle a mi abuelo, que se estaba muriendo en Chile (...) La carta fue creciendo y me di cuenta de que no era una carta, era otra cosa. En los meses siguientes se convertiría en mi primer libro, La casa de los espíritus“, escribe en La palabra mágica, su reciente título.
Gabriel García Márquez solía escribir solo por las mañanas y con máquina de escribir. “De nueve a tres de la tarde, en un cuarto sin ruidos y con buena calefacción. Las voces y el frío me perturban”, dijo en El olor de la Guayaba (Conversaciones con Plinio Apuleyo Mendoza).
En este Día del Libro, Culto celebra también a los lectores. O a los escritos que además son lectores. Diez personalidades del mundo literario confiesan su íntima relación con los libros.
*Francisca Solar, autora
-¿Cuál es tu relación con los libros?
No tengo una relación tan estrecha con el ‘objeto libro’, pues crecí con la noción de acumular lecturas, no impresos (leía desde la biblioteca de mi colegio porque en mi casa no había cultura de libros). Hoy cuido mucho los libros que compro y leo, fundamentalmente porque la gran mayoría de ellos los dono en el corto plazo y la idea es que lleguen en el mejor estado posible a sus nuevos destinos.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Me gusta leer semirecostada (me compré hace años un sillón reclinable especialmente para esto) y casi siempre con algún tipo de bebestible a mano, idealmente té en invierno. No repito los marcalibros; tengo muchos y me regalan muchos, así que, cuando empiezo a leer un libro nuevo, va con marcador nuevo también.
Especialmente en el ítem de libros de estudio (para el magíster o la investigación de alguna de mis novelas, por ejemplo) prefiero mil veces leer en digital, en mi Kobo con lápiz, para subrayar y hacer mil anotaciones en los márgenes.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Estéticamente hablando, me encanta curiosear los ex libros de terceros, sobre todo cuando mis lectores llegan con sus ejemplares a mis jornadas de firmas. Es una forma de entrar a la intimidad de quienes me leen y de apreciar un fenómeno que me es ajeno, porque yo jamás he marcado ningún libro.
Dono o regalo el 95% de lo que leo. No acumulo libros ni tengo esa obsesión por la biblioteca propia; prefiero que circulen y lleguen a manos que, por distintas razones, se les dificulta el acceso al papel impreso.
Desmantelo mis estanterías dos o tres veces al año y todo termina en bibliotecas municipales, escolares, hospitalarias e incluso carcelarias, gracias a diversas fundaciones que apoyan el fomento lector. Los únicos libros que no regalo son aquellos que han sido firmados por su autor para mí, por supuesto, o esos poquísimos que tienen un alto valor sentimental
-¿Cómo ordenas tus libros?
En ningún orden en específico, como van llegando, ya que igualmente no duran mucho tiempo en los estantes.
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Siempre escribo dedicatorias pero nunca directamente en las páginas del libro, pues no sabes qué hará esa persona con el ejemplar después. ¿Y si se lo regala a alguien querido? ¿Y si quiere venderlo porque no le gustó? ¿Y si lo dona, como lo hago yo con los míos? Cuando regalo un libro, también regalo la libertad de que puedas hacer lo que quieras con él, así que llega prístino a su destinatario.

*Alberto Fuguet, autor
-¿Cuál es tu relación con los libros?
Cuido. Son claves, no creo que los venere. De ciertos títulos y autores, tengo varias ediciones. Tengo muchas ediciones de Puig, Donoso, Vargas Llosa.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Sino subrayo, no vale. Subrayo con lápiz de tinta o incluso con destacador. Anoto a veces ideas para libros que se gatillan al leer a otros. Mis libros terminan tatuados.
-¿Cómo ordenas tus libros?
En mi otra casa, era más ordenado. Por tema: cultura pop; cine; origen (latinoamericanos, etc); lgbt; y así.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Sí. Escrito. Mis iniciales. Pongo la fecha y el lugar. Solo pongo eso cuando comienzo a leerlo. AF, San Luis, julio 2025.
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Obvio. Y me toca firmar mis libros y trato que sea más que una firma.

*Joaquín Reynaud (@albo_lectxra), bookfluencer
-¿Cuál es tu relación con tus libros?
Mi relación con los libros es maniática, pero antes lo era mucho más. De verdad que cada vez que iba a leer me lavaba las manos antes. Si tomaba el celular mientras leía, me levantaba a lavarme las manos antes de retomarlo. Pero ahora no los cuido tanto en ese sentido, porque leo mucho más fuera de casa, aunque igual tengo varias fundas, de diferentes tamaños y materiales para andar trayendo los libros en la mochila o bolso.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Rayo mis libros con portaminas, subrayo y encierro oraciones y párrafos, pero también escribo ideas al costado del texto, aunque en menor medida. Puede parecer contradictorio con la idea de lavarse las manos, ¡pero no lo es! Ensuciar un libro y rayarlo son cosas muy distintas.
-¿Cómo ordenas tus libros?
Ordeno mis libros según grupo editorial, sello y autores por orden alfabético. La ubicación de cada editorial es bastante arbitraria según lo que me tinque en el momento. Tengo los libros visuales, de arte y fotografía separados, aún sin librero ni espacio fijo porque son súper grandes.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
No tengo exlibris, ni les pongo mi nombre. Es difícil que preste un libro, tengo que tenerte harta confianza, así que no suelo necesitar esa identificación
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Cuando regalo libros suelo escribir dedicatorias en hojas que no son del libro, porque cada loco con su tema y yo no quiero pasar a llevar a quienes sufren y se estresan con las rayas en sus libros.
*Francisco Ortega, autor
-¿Cuál es tu relación con los libros?
Desde chico tengo una relación con los libros como si fueran juguetes. Me enseñaron, mi abuelo, mi papá, que el libro es parte de la casa, es parte del crecer, es parte del todo. Por lo tanto, están ahí, están para ojearse, están para leerse, están para no terminarlo si queremos, están para guardarse, están para regalarse, están para ser el hábitat. Yo vivo en un departamento de dos ambientes más o menos grande y en todos los pasillos hay libreros. Yo creo que debo tener unos 5.000 libros de todo tipo, de novelas, no ficción, enciclopedias, porque para mí los libros son parte de mi casa, parte de mi identidad.
Tengo estantes hasta en el baño de libros, que son los libros que uno lee en el baño. Son un objeto de mi cotidianidad, pero también son mi tesoro, son lo más valioso que tengo material, más que la casa.
Yo escribo libros, pero sobre todo soy lector. Es lo que más me importa, ser recordado como lector. Y mi casa es un recuerdo diario de que eso soy, un lector.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Antes tenía más manía. Antes tomaba anotaciones en los bordes y ponía post y todas esas cosas. Y también doblaba la esquina. Ahora no, ahora trato de poner algo, un marca página, o incluso por memoria. A veces, de hecho, últimamente tengo la costumbre de no usar marca página, sino tratar de recordarme dónde quedé la semana, el día anterior. Y si no, volver a releer alguna página antes. Me ayuda a releer, no tener nada con qué marcar el libro. Esa es mi costumbre quizás más enferma bibliográfica del último tiempo. No marcarlos, sino obligarme como ejercicio de memoria a saber dónde quedé. Y si me equivoco, da lo mismo, vuelvo a releer. Cuando se me ocurren cosas respecto de un libro, lo que hago ahora es grabarla en el celular. En notas de voz. Página tanto, tanto, tanto. Antes ocupaba post y escribía. Ahora aprovecho la tecnología que me da el celular.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Pongo mis iniciales en algún lado. No en la primera ni en la segunda página, sino en una página en medio. Y una especie de firma que yo sé que... que marca el libro para mí. Pero es un truco. No está ni en la primera ni en la última página. Está en algún lugar donde yo solo yo sé. Y lo identifico como propio.
-¿Cómo ordenas tus libros?
Antes ordenaba los libros, por autores, por editorial, pero ahora no puedo. Recibo muchos libros de regalo, recibo muchos libros de las editoriales, los voy ordenando a medida que van llegando, están absolutamente desordenados, pero yo entiendo mi desorden. Yo sé dónde está un libro y lo encuentro rápido, porque tengo una memoria. Y me encanta que estén desordenados, que ni siquiera estén por el mismo tamaño, que en algunos estantes haya doble corrida con novelas gráficas detrás, cómics y libros delante. Porque me hace sentir que es una biblioteca viva.
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Depende de la persona. A veces no. Porque a veces te entregan el libro envuelto, o sea, como en un celofán de la editorial y el papel de regalo y ahí no alcanzo a escribir nada. Pero cuando, por ejemplo, he regalado libros que tengo en mi biblioteca, que siento que ese es un libro especial para alguien y que prefiero que sea de otra persona, lo dedico. A veces en una página o a veces en una nota dentro del libro. Pero no siempre.

*Catalina Infante, autora
-¿Cuál es tu relación con los libros?
Confieso que son un objeto más de mi cotidianidad y de mi casa. Esto porque tengo una librería y trabajo en edición, hago talleres, clubes de lectura, así que recibo y compro muchísimos libros, en su mayoría novedades, los hago circular cuando los termino a quien me los pida. Sí tengo unas ediciones que guardo con cariño, sobre todo libros objeto o gráficos que me compré en distintos viajes. También atesoro las ediciones originales de libros que me marcaron (con originales me refiero a que los leí de esas ediciones): Diario de Muerte de Enrique Lihn (hice la tesis sobre ese libro), El proceso de Kafka, Pedro Páramo de Juan Rulfo, Un cuarto propio de Virginia Woolf, también una edición muy antigua de un libro infantil que era de mi madre. La colección de poesía de la UDP también la atesoro porque la fui comprando de a poco. Ninguno de esos libros los presto por nada del mundo, están en mi casa del campo y nadie los toca. Con todo el resto de los libros no tengo apego alguno, los presto y olvido a quién. Igual esto no quiere decir que doy chipe libre a que nunca me los devuelvan, pero confío y creo que casi siempre me han llegado de vuelta. Me hace feliz prestar lecturas.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Me apropio absolutamente de los libros, los rayo, les escribo pensamientos y conclusiones encima. Después pasa el tiempo y entiendo la mitad de lo que puse, pero no importa. También les pongo mi nombre y fecha en que los leí cuando los termino. Es como un ejercicio por si pierdo la memoria, y para que, quien los herede, tenga un pedacito de mí.
-¿Cómo ordenas tus libros?
Ningún orden racional ni lógico que alguien que revise mi biblioteca pueda dilucidar. A veces por colección o editorial, a veces por tamaño, sobre todo los grandes que no suelen caber en cualquier parte. Tengo un par de hileras que guardo para narrativa, otra para poesía, pero la verdad todo está salpicado por aquí y por allá, a veces no encuentro nada.
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Si los escribí yo, claro. Me pongo muy nerviosa eso sí, porque temo equivocarme de nombre o decir algo sin sentido (seguramente lo he hecho). Pero si no son míos, no, que cada quien haga lo suyo con el libro, los entrego absolutamente vírgenes.

*Gerardo Jara, librero de La Inquieta Librería
-¿Cuál es tu relación con los libros?
Un poco de ambas. Obviamente tengo libros a los que les tengo cariño por su significado o su historia. Algunos son algo delicados o viejos y procuro que me duren o al menos no maltratarlos, pero también soy torpe, tengo muchos, están por toda mi casa, los llevo de un lado a otro. Los presto, les doblo las esquinas, rayo, se me caen, los mancho. Pero bueno, lo importante es que estén cerca mío. Me gusta un ambiente con libros.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
¡SÍ! Cómo hago contenido o suelo usar mucho los libros después de leerlos intento marcar pasajes que encuentro interesantes para después ocupar (sin ningún propósito claro) y poder encontrar sin problemas. Suena ordenado o metódico, pero todo es más bien al lote: se me olvidan los libros, los pasajes, no recuerdo porque marqué lo que marqué, se me pierden los lápices, dejo libros y empiezo otros, pero también ya estoy en paz con eso. Prefiero mantener algo de libertad en tanto orden y propósito. Independiente que leo por trabajo, intento que sea sin tanto cuidado o intención.
¿Cómo ordenas tus libros?
Hay un orden básico, digamos, que es el de los libreros grandes. Literatura chilena, literatura latinoamericana, literatura resto del mundo, ensayo general, ensayo literario y poesía (la sección más grande). De ahí están los montones: el montón de los por leer, el montón esperando a ser guardado, y el montón de leyendo. Esos están más esparcidos donde sea. Eso sí, el montón de leyendo siempre está arriba de la mesa del comedor que es donde trabajo.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Tengo un exlibris, timbre para marcar bibliotecas personales, pero lo uso poco. Tal vez debería hacerlo, pero hasta ahora solo hago “orejas de perrito” (dobles de esquina).
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Obvio que sí, es algo muy lindo que de vez en cuando me acuerdo y hago. Intento escribir algo que haga unir ese libro, la sensación que me dejó y la persona a la que se lo entrego. Solo regalo libros e intento ser muy cuidadoso con lo que elijo.
*Sonia Montecinos, autora
Tengo el hábito de leer novelas en la cama, poesía en el living y libros académicos y artículos en el escritorio. Confieso la imposibilidad de leer en pantalla un libro, solo puedo hacerlo en papel, sentir las hojas es como palpar la vida que hay en las palabras y comprender sus sentidos; ese diálogo silencioso entre escritor y lector solo puedo lograrlo con un libro.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Generalmente utilizo las solapas como marcador y cuando los libros no las tienen o son muy voluminosos, confieso que doblo las hojas. Subrayar y anotar ideas forma parte de mi obsesión por el libro impreso. Sé que todo eso se puede hacer con una Tablet, pero si la uso pierdo la conexión vital y mi comprensión lectora, pero sobre todo mi goce de leer disminuye. Cuando los artículos científicos alojados en revistas electrónicas son especialmente importantes, los imprimo.

*Carolina Brown, autora
-¿Cuál es tu relación con tus libros?
Amo los libros y por lo mismo no los veo como algo sagrado o intocable, sino como un objeto que participa activamente de mi vida cotidiana. No tengo problemas con rayarlos, hacer anotaciones en los márgenes o al final, doblar las páginas, prestarlos, regalarlos, etc. Me parece que los libros inmaculados son profundamente tristes, como que no los hubiese leído nadie.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Tengo un tipo de lápiz y una marca que me gusta usar para subrayar (Tiralíneas Stabilo Fineliner Point 88 Fine 0,4 Mm). Me los regaló una vez una amiga para el cumpleaños y me hice adicta. Subrayo cada libro de un solo color y (admito esto es un poco irracional) me molesta mucho si pierdo el lápiz y después tengo una mitad marcada en verde y la otra en azul. Los párrafos o secciones que realmente me gustan las marco con un post it y a veces las vuelvo a leer después de que terminé el libro, o les saco una foto y las comparto y comento con amigos por Whatsapp.
Nunca NUNCA me leo los prólogos hasta que termino el libro. Con el tiempo me he puesto más mañosa también, ya no compro libros con tipografías muy chicas, ni muy pesados (porque leo mucho en el transporte público). Los libros con las notas al pie al final me dan una rabia negra.
-¿Cómo ordenas tus libros?
Primero por idioma: español e inglés son las secciones más grandes, pero la de alemán va creciendo de a poco, ya tiene su propio estante. Dentro de cada idioma pongo todos los libros de ficción a un lado, idealmente ordenados por año o por movimiento. Después hay otro apartado para no ficción, referencial, ensayos, divulgación y un último para libros de consulta o manuales.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Siempre pongo mi nombre y el año en que me lo leí (no el que me lo compré o me lo dieron).
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Siempre, y trato de que sean chistosas, aunque no lo logro todas las veces.

*Vania Ramos (@leemujeres), bookfluencer
-¿Cuál es tu relación con los libros?
Los libros son uno de los objetos más preciados que tengo en mi casa. Aunque no tengo el espacio para tenerlos tan cuidados como coleccionistas y bookfluencers, que tienen bien mantenidos sus tomos, sí los tengo en un mueble dedicado a ellos. Como una mini biblioteca. Trato de cuidarlos lo más que puedo.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
A veces tenía la manía de mirar la última página, como si quiera “spoilearme” antes de leer. Soy de la idea que si el libro es bueno, el spoiler no te lo arruina. Si el spoiler te arruina el libro, tal vez la trama y el desarrollo del libro no era tan bueno como pintaban. Ahora, sólo ocupo marcapáginas diferentes según lo que lea. He coleccionado varios. Cuando leo en digital subrayo algunas frases y párrafos de libros.
-¿Cómo ordenas tus libros?
Los tengo ordenados por tamaños y forma. Los tapa dura y de más volumen en un lado, los delgaditos en otros, y tratar que estén todos alineados en porte. Usualmente por género literario.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Hice eso mucho cuando niña. Ahora dejé de hacerlo, porque de vez en cuando participo en intercambio de libros, así que no les dejo nada escrito. Hasta ahora, sé que los libros que tengo son míos.
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
No me acuerdo si la última vez que regalé un libro, escribí algo. Pero si recuerdo que se lo entregué personalmente a una amiga y le dije que elegí ese libro al pensar en ella, en sus gustos, en lo que se dedica, etc.
Pero claro, no les escribo dedicatorias porque pienso que los libros se pueden intercambiar, regalar, reciclar o vender si no te gustan, y porque cuando están rayados o escritos, no te los aceptan como trueque o como donación en algunos lugares.
En los últimos años he aprendido a ver el libro como algo más cíclico y “reutilizable”. Si leí algo y no me gustó, no lo leeré otra vez, o he acumulado mucho, puedo donarlo o intercambiarlo en centros donde otras personas pueden acceder a esas lecturas y así ellas podrán descubrir si esas historias los conectan o les hace sentir algo especial. Por otro lado, aún tengo la cultura de la biblioteca. Entonces rayar o escribir sobre un libro que está conmigo no me hace sentido. Tampoco quiero dejar morir las bibliotecas o los libros de segunda mano. Me gusta ese sistema, porque es económico, encuentras ediciones especiales y por que le das reutilidad a otros textos. La biblioteca es el sistema gratuito para leer. No hay que dejarlo morir.
*Valentina Reyes, periodista, conductora del podcast Página 24
-¿Cuál es tu relación con los libros?
Creo que depende del libro, lo quiero más o lo cuido más, o lo tengo como un objeto. Hay libros que ya son parte de tu historia, los compraste hace mucho tiempo o en un lugar en particular, o te los regaló alguien que tu quieres. Entonces, estos libros tienen un lugar especial. Otros libros los leíste y están en tu biblioteca y son quizás un objeto más.
-Cuando lees, ¿tienes alguna manía en particular?
Antiguamente tenía la manía de leer la última página o último párrafo. Dejé la manía, también por si acaso, para no spoilearme. Ahora creo que no tengo muchas manías. En kindle subrayo, pero en los libros de papel me cuesta mucho subrayar, me gusta cuidarlos un poco. Me carga cuando se me gastan mucho, pero al final está bien que lo hagan. Antes doblaba las esquinas para recordar las páginas, pero ahora como hay tantos marcadores bonitos, ya no las doblo. Sí hay libros muy míos que sí doblo algunas partes para recordarme que quiero releer, que hay algo que me gustó y lo dejo doblado, pero muy sutil.
No me gusta mucho rayarlos porque siempre siento que los puedo prestar o algo así. Pero sí le puedo poner post it o ahora con las fotos puedo recordar cosas de esa manera. Ahora leo mucho en kindle, entonces cambia tu relación con el objeto libro, pero debo decir que el objeto kindle me encanta, el dispositivo electrónico me encanta y tengo una gran relación con él, tengo muchos libros que me encantan, puedo tenerlos subrayados y se transporta fácil. Significó para mí un retorno a la lectura.
Lo que sí estoy haciendo ahora, es que anoto los libros que leo, la fecha, y hago una pequeña reseña, para después acordarme de mi impresión de cuándo lo leí. Este año he estado más floja. Llevo un registro de lo que leo y eso es para combatir la memoria, que es muy frágil y a veces me gusta recordar qué sentí.
-¿Cómo ordenas tus libros?
Tengo una biblioteca en la casa y los voy dejando ahí. A veces trato de dejar la no ficción y los de ficción en otro, dejar a algunos autores juntos. No tengo un gran orden de libros, trato, pero no tengo una clasificación exacta. Si tengo varios autores, los agrupo.
-¿Pones tu nombre a tus libros, o los marcas de alguna forma para identificarlos como propios?
Ponía mis nombres en los libros, pero lo he dejado de hacer. Los tengo ahora más sagrados. Antes ponía mi nombre, cuándo lo había empezado a leer y cuando lo terminaba.
-¿Cuando regalas libros, escribes dedicatorias?
Antes escribía una dedicatoria, porque a mi mamá le gustaba escribirnos dedicatoria, todavía lo hace, eso es muy bonito. Lo he dejado de hacer, ahora dando esta entrevista me doy cuenta de que hay cosas que he dejado de hacer. La última vez que regalé un libro le puse una tarjetita, cosa de no perturbar el objeto libro, pero sí que tuviera unas palabras para que supiera por qué le regalé el libro.

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