Municipales: las comunas donde se decide el duelo entre Chile Vamos y la oposición

Foto: Agenciauno

La competencia por algunos sillones municipales será determinante para medir el desempeño de las colectividades y sus coaliciones este domingo. En la oposición apuestan a mantener sus zonas emblemáticas y aumentar la votación de sus incumbentes, mientras que en el oficialismo miran con nerviosismo el “cordón popular” que conquistaron hace cuatro años.


Afianzar el cordón popular de la derecha, mantener comunas emblemáticas para Unidad Constituyente y apostar al crecimiento del Frente Amplio. Esos son los objetivos que miran hoy los partidos de cara a la crucial elección de alcaldes de este 15 y 16 de mayo.

Si bien en las colectividades son enfáticos en que el “verdadero peso” de cada partido se medirá en la cantidad de votos y cargos que obtengan en la elección de concejales, todos están conscientes del significado simbólico y político que tendrá su desempeño en la batalla por algunos sillones municipales.

En el oficialismo y la oposición ya hacen sus cálculos y sostienen que estos comicios serán muy diferentes a la última versión de 2016, en la que Chile Vamos obtuvo 146 alcaldías, mientras la oposición alcanzó 143 municipios (sumados los 141 obtenidos por la ex Nueva Mayoría y dos del FA). Una correlación de fuerzas que en términos de población gobernada se ordenó en un 45% para Chile Vamos y 39% para la ex NM. El 16% restante, correspondiente a 56 comunas, es encabezado por alcaldes que no pertenecen a ninguno de los dos bloques.

Y en las colectividades asumen que los resultados serán distintos por dos razones principales: la apertura de distintas municipalidades debido a la nueva ley que limita la reelección -no más de tres periodos para los alcaldes- y el hecho de que esta carrera estará acompañada de dos procesos inéditos, como la elección de gobernadores regionales y la de convencionales constituyentes, lo que podría aumentar la participación.

Frente al nuevo escenario, los partidos medirán su rendimiento electoral mirando un puñado de comunas que consideran determinantes.

Unidad Constituyente: la incertidumbre PS y las alcaldesas DC

Según explican desde los partidos que componen Unidad Constituyente, no hay ninguna comuna que pueda medir su desempeño como coalición, sino que cada colectividad se estará jugando sus fichas por sí misma.

De hecho, la municipal fue la única elección de este fin de semana en la que la coordinación no inscribió una lista conjunta, sino que se terminó dividiendo -debido a un conflicto entre el PS y la DC- en dos pactos: Unidos por la Dignidad (DC, PRO y Ciudadanos) y Unidos por el Apruebo (PS, PPD y PR)

En la DC apuestan a mantener y mejorar sus resultados en la zona urbana, principalmente en cuatro comunas: Peñalolén, La Pintana, La Granja y Quinta Normal. De esas, las municipalidades que más repiten los democratacristianos como sus mayores “mediciones” son las primeras dos, en las que apuestan que sus alcaldesas Carolina Leitao y Claudia Pizarro se impongan con holgura. Lo mismo corre para Felipe Delpín en La Granja.

Asimismo, en la colectividad liderada por Fuad Chahin -que ganó 43 alcaldes en 2016- sostienen que el desempeño del partido también se verá por si logran mantenerse en grandes centros urbanos, como Concepción, Osorno, Coquimbo y Curicó.

En tanto, el Partido Socialista -que obtuvo 25 municipios hace cuatro años- enfrenta la pérdida de alcaldes emblemáticos en comunas de la Región Metropolitana, como es el caso de Arturo Aguirre (Cerrillos) y Miguel Ángel Aguilera (San Ramón) -quienes dejaron el partido tras enfrentar procesos disciplinarios de su Tribunal Supremo. Y apuesta por la renovación de liderazgos en comunas que han estado bajo la administración socialista por varios años y cuyos ediles quedaron impedidos de competir por la ley que limita la reelección, por ejemplo, Sadi Melo, de El Bosque, quien hoy apoya al concejal Manuel Zúñiga.

Un caso similar ocurre en Pudahuel, donde la candidata independiente Mónica Sánchez, exmilitante socialista apoyada por el PRO en la primaria de Unidad Constituyente, compite para suceder al histórico alcalde Johnny Carrasco. Pese a la renuncia de la candidata a las filas socialistas, en la colectividad la cuentan dentro de sus apuestas municipales.

El PS aboga por mantener la comuna de San Bernardo, que hoy encabeza Leonel Cádiz (PS), de la mano de Christopher White. Ese municipio quedó bajo el control socialista luego de la renuncia de la exalcaldesa Nora Cuevas (UDI), quien dejó su cargo para asumir como diputada en reemplazo del ahora ministro vocero de gobierno, Jaime Bellolio.

En la Región Metropolitana el PS también mira las comunas de Quinta Normal y Estación Central, en las que compiten Karina Delfino y Angélica Cid, respectivamente. La primera de ellas es especialmente relevante para el PS, dado que esa zona se convirtió en uno de los nudos críticos de la negociación municipal de Unidad Constituyente y tuvo como consecuencia un quiebre con la DC.

La colectividad que encabeza Álvaro Elizalde también espera ganar en los municipios de Antofagasta, Rancagua, Talcahuano y Puerto Montt, entre otros.

El PPD, en tanto, aspira a mantener las comunas de Huechuraba, donde el actual jefe comunal, Carlos Cuadrado, busca su reelección. Y también Lo Prado, con Maximiliano Ríos.

Las complejas carreras de RD y la apuesta de Boric en Punta Arenas

Tres son las grandes apuestas que repiten en todos los partidos del Frente Amplio: Viña del Mar, Maipú y Peñalolén. Ninguna de ellas la dan por ganada, pero en el conglomerado sostienen que cualquiera de esos triunfos podría significar que la noche del domingo el FA se declare victorioso en la carrera municipal.

El conglomerado ha tenido una compleja historia en relación a esos comicios. En 2016 la coalición aún no existía como tal, pero algunas de sus agrupaciones y partidos se impusieron en esas elecciones, logrando triunfos emblemáticos, como el de Jorge Sharp en Valparaíso o el de Gerardo Espíndola (PL) en Arica.

Con eso, en el FA repetían que tenían dos alcaldes. Pero hoy, debido a la renuncia de Sharp a Convergencia Social y su alejamiento del bloque -el jefe comunal, de hecho, inscribió su candidatura como independiente y nunca recibió la “bendición” del bloque- y la salida del PL de conglomerado, ya no cuentan con ninguno de ellos.

“Pase lo que pase significa un crecimiento”, dicen fuentes del FA. Hoy su única figura municipal es el alcalde de Independencia y exsocialista Gonzalo Durán (Unir).

En el Frente Amplio reconocen que el escenario es “complejo” y ningún dirigente se atreve a aventurar resultados generales para la coalición. Eso sí, son varios los frenteamplistas que remarcan que una de las principales batallas municipales que podría “medir” su desempeño como coalición es la carrera que impulsa la candidata de RD, Macarena Ripamonti, en Viña del Mar.

Sobre esa contienda, en el bloque sostienen que en caso de que se imponga frente a la candidata de la UDI Andrea Molina y le arrebate ese bastión a esa colectividad -el que estuvo en manos de Virginia Reginato desde el 2004, quien no pudo volver a competir por la nueva ley que limita la reelección-, le daría un triunfo “histórico” al bloque, similar al de Sharp el 2016.

Otro caso es Maipú, donde Tomás Vodanovic (RD) apuesta a vencer a la alcaldesa Cathy Barriga (UDI). En el partido reconocen que es “difícil” una victoria, pero si ocurriera, el FA se quedarían con la segunda comuna con mayor cantidad de población de la Región Metropolitana.

En Peñalolén también es difícil que Miguel Concha (RD) destrone a la actual alcaldesa, Carolina Leitao (DC). Pero en el bloque dicen que una alta votación también significaría un buen desempeño.

RD también mira con atención el desempeño de Emilia Ríos, quien compite por el municipio de Ñuñoa, al igual que Juan Pablo Sáez (DC), Alejandra Placencia (PC) y el oficialista Guido Benavides (RN). En el partido reconocen que en esa candidatura también se mide el capital político del diputado Giorgio Jackson, que representa al distrito 10.

En Punta Arenas el FA dará una batalla con significado personal para el candidato presidencial de Convergencia Social, RD y Fuerza Común, Gabriel Boric. En esa comuna -ciudad natal del abanderado y donde radica su distrito parlamentario- la colectividad de Boric impulsa la candidatura de Arturo Díaz, quien buscará arrebatarle el municipio al actual alcalde, Claudio Radonich (RN).

Sin embargo, el candidato de Convergencia Social también se enfrenta a Luis Legaza, quien es promovido por Territorios en Red, la agrupación que formó Jorge Sharp tras su distanciamiento del Frente Amplio y del mismo Boric.

De igual forma, el bloque aspira a quedarse con Quinta Normal, donde compite el militante de Comunes Juan Pablo Sanhueza; con Valdivia, donde corre Carla Amtmann (RD) y con Estación Central, con Felipe Muñoz.

PC: cuánto suben los incumbentes

En 2016 el actual alcalde de Recoleta y candidato presidencial del PC, Daniel Jadue, salió electo con un 56,16% de los votos. La apuesta en el partido es que ahora supere esos números.

El PC también apuesta a la candidatura de Irací Hassler en la comuna de Santiago. Otras de las zonas que mencionan son Lo Espejo, con Javiera Reyes, y Pedro Aguirre Cerda, con Claudina Núñez.

Chile Vamos: las fichas en el cordón popular

Las comunas populares de la Región Metropolitana es donde la derecha ha buscado expandir su dominio durante los últimos años. Y es ahí donde, según reconocen en Chile Vamos, se juegan sus mayores cartas en los comicios municipales de este domingo. A diferencia de las elecciones de 2016 -en las que la UDI obtuvo 53 municipios y RN 47-, en el oficialismo son cautos al hacer sus proyecciones.

Para los oficialistas es clave mantener La Florida, dirigida por el candidato a la reelección Rodolfo Carter (ex UDI); Puente Alto, liderada por su par Germán Codina (RN); Maipú, con la alcaldesa Cathy Barriga (independiente-UDI), y Colina, cuyo jefe comunal es el alcalde Mario Olavarría (UDI), quien está afectado por el límite a la reelección. Y también Estación Central, comuna que dejó para asumir como ministro del Interior el exalcalde Rodrigo Delgado.

De esas, las zonas en que Chile Vamos acusa un mayor “riesgo” son Colina, Estación Central y San Bernardo. En la primera, compite la UDI Isabel Valenzuela, sin embargo, en esa colectividad creen que la dispersión de su propio sector le podría entregar el triunfo a la oposición. En esa comuna compite también el hoy independiente y ex RN Gonzalo Torres y también la exsubscretaria de Bienes Nacionales Alejandra Bravo.

En Estación Central ven “difícil” la carrera para el exdiputado Gustavo Hasbún y temen que le podrían entregar una zona emblemática al candidato frenteamplista Felipe Muñoz. Mientras que en San Bernardo, donde compite Amparo García por Chile Vamos, creen que habría amplias posibilidades de perder un “emblema UDI”.

Asimismo, aseguran que Maipú siempre es una zona de pronóstico incierto y no dan por ganada la reelección de la alcaldesa Barriga.

No obstante, en Chile Vamos ven que podrían agregar una comuna del cordón popular que hoy no gobiernan: Lo Espejo. Según explican en el sector, en esa zona el candidato de RN Luis Serey se podría imponer ante la dispersión de la centroizquierda. Esa competencia, dicen en el sector, también será monitoreada por La Moneda, debido a que Serey es parte de la avanzada presidencial que coordina las salidas a terreno del Presidente Sebastián Piñera.

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