Cristian Paulucci, el interino aventurero que está a horas de renovar en el tetracampeón

Cristian Paulucci celebra el título de la UC, con su cuerpo técnico. FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

El técnico argentino, amigo íntimo de José María Buljubasich, llegó en 2011 a Universidad Católica para ser videoanalista. Le tocó apagar el incendio de Poyet y hoy está en la cima, con un logro inédito para los cruzados y para el fútbol chileno. Este lunes se reúne con la dirigencia para sellar su continuidad.


Cuando Cristian Paulucci (48 años) asumió como técnico interino de Universidad Católica no se proyectaba más allá del final del torneo. La idea del Flaco era terminar su período y volver a sus labores como funcionario del club. Jamás pensó que haría historia al conseguir el primer tetracampeonato de torneos largos de la UC y del fútbol chileno.

Sin embargo, lo logró. Dos triunfos en sus dos primeros partidos, ante Audax Italiano y Curicó Unido, más la complicidad entre su cuerpo técnico y el plantel, convencieron al directorio de Cruzados de dejarlo como entrenador titular hasta fin de año. A la luz de los resultados, un acierto total, que también ya tiene convencido a la dirigencia de cara a los desafíos de 2022.

Universidad Católica se tomó con calma este tema. El mismo Paulucci reconoció tras ganar el tetracampeonato que pidió no hablar nada de su renovación hasta concretar la estrella 16. Y así será. Este lunes, tendrá su primera reunión formal con Tati Buljubasich para sellar de una vez por todas su contrato como entrenador titular de los franjeados.

Tras ganar la Supercopa 2021, el argentino, que llegó como videoanalista al club, en 2011, recordó lo difíciles que fueron sus primeros años en Chile, lejos de su familia. “Sinceramente, cuando terminó el partido se me vinieron muchas cosas a la cabeza. Yo me vine con un bolso, con mi autito, hace 10 años, a trabajar de scouting a Católica, y bueno, he dejado cosas, como mi hijo, que es lo más importante que tengo en la vida. Estando lejos unos sufre, extraña, pero me acostumbré”, confesó.

Se notó, porque borró de un plumazo toda la irregularidad del ciclo de Gustavo Poyet, despedido en agosto. Luego de su asunción, los de la franja recuperaron la memoria y solo sumaron triunfos hasta la derrota ante Colo Colo, en el estadio Monumental, de la pudieron sobreponerse para alzar un nuevo título, el cuarto consecutivo.

¿Cómo lo hizo? Con trabajo y muchas charlas individuales y con una acertada planificación. También con un cambio en el sistema de entrenamientos respecto a lo que hacía Poyet, ya que, junto con sus ayudantes Rodrigo Valenzuela y Jaime Rubilar, se preocuparon de preparar fielmente cada detalle de los partidos. Así descomprimieron al camarín. Le devolvieron la confianza. A diferencia del uruguayo, el argentino ha mostrado un brillante manejo en el vestuario.

Sus jugadores lo elogian todas las semanas. “Mucho mérito es de Cristian, nos hizo volver a confiar en nosotros. A plasmar su idea, que era un poco la de años anteriores. No solo con fútbol en la cancha, también con cariño fuera de la cancha, conversaciones, con confianza, que es lo más importante y a todo grupo humano le gusta”, confesó Ignacio Saavedra, durante esta semana.

Inminente

Si bien no se proyectaba más allá de fin de año, a Paulucci se le abrió el apetito. Los buenos resultados hicieron que se entusiasmara, que se creyera el cuento. En San Carlos de Apoquindo lo saben. Están conscientes de que el Chimi quiere lanzar su carrera. Para él, lo ideal es seguir al mando de Universidad Católica el próximo año, lo que debe confirmarse en las próximas horas. La decisión ya está tomada por ambas partes

Por eso, la directiva de Cruzados, presidida por Juan Tagle, se reunirá con el adiestrador este lunes y martes (de ser necesario, aunque en San Carlos apuntan que se debería arreglar todo este lunes). La conquista del tetracampeonato inclinó la balanza en favor de la continuidad del DT.

Paulucci, al ser funcionario de Católica, tiene contrato indefinido. Además de amigo, es el hombre de confianza de Buljubasich. Ha sido ayudante de los tres últimos técnicos de la UC: Gustavo Quinteros, Ariel Holan y Gustavo Poyet.

Era muy difícil que el argentino volviese a sus antiguas funciones. En su círculo aseguran que está convencido de que este es el momento ideal para lanzar su carrera como entrenador en solitario. Es casi imposible que acepte ser el asistente de un nuevo adiestrador para el tetracampeón. Quiere ser él quien esté a cargo del próximo gran objetivo de la UC en 2022: el pentacampeonato.

Para eso, cuenta con el apoyo de todo el plantel, en especial, del capitán José Pedro Fuenzalida, quien aprobó su eventual renovación al mando del primer equipo. “La continuidad de Cristian se verá después, pero lo que hemos hecho durante este tiempo habla por sí solo. Yo solamente quiero agradecerle por el trabajo que se ha hecho durante este año”, sostuvo.

El Chapa le agradeció por permitirles revivir en el torneo cuando todo era incertidumbre, tras la salida de Poyet. “Cristian nos conocía. Aprovechó eso para volver a las raíces, volver a lo que hacíamos y los resultados empezaron a ayudar. Hicieron un gran trabajo. Trataron de recuperar lo mejor de cada uno y está en los números. Soy un agradecido de cómo llegaron a este equipo y cómo pudimos nuevamente seguir peleando por nuestros objetivos. Ha sido muy bueno y no hay que dejar de lado lo que hicimos con Gustavo, porque más allá de que los resultados no fueron los mejores, tampoco fueron malos y eso nos permite estar donde estamos”, agregó.

Hoy es tiempo de celebrar en grande un logro histórico e inédito en el fútbol chileno, pero una vez que se acabe el champagne y la copa se vacíe, llegará el momento de las definiciones. Paulucci ya dejará de ser una sorpresa y tendrá que demostrar en un torneo completo que lo exhibido por la UC en 2021, desde que tomó las riendas del primer equipo, no fue obra de una casualidad.

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