Falta de sponsor, los grandes casi eliminados y líos en programación: el formato de la Copa de la Liga pasa a revisión
El certamen que nació para responder a una deuda de la ANFP con TNT Sports, y para incrementar la cantidad de partidos, será evaluado por posibles ajustes. El riesgo de que Colo Colo, la U y la UC no clasifiquen inquieta en Quilín.

La Copa de la Liga es el tercer torneo del fútbol chileno. Eso, al menos, en orden de antigüedad. Lo superan la Liga de Primera y la Copa Chile, aunque desde su origen ya tiene mayor relevancia deportiva que el tradicional certamen que completaba el calendario hasta que surgió: entrega un cupo en la Copa Libertadores. Precisamente el que le quitó a su antecesor en el calendario. El equipo que se lo adjudique será Chile 3 en la competencia de clubes más importante de Sudamérica.
El certamen nació con dos objetivos. Por un lado, estaba el económico: serviría para abonar a la deuda que el fútbol chileno mantenía con TNT Sports, en un conflicto de larga data que llegó incluso a los tribunales. Por otro, el más relevante, se ubicaba el deportivo: aumentaría la cantidad de encuentros que disputan los futbolistas nacionales, un suplemento a una deficiencia que en la ANFP habían detectado y que se transfería directamente al rendimiento de la Selección, según el mismo análisis.
Falta de sponsor, los grandes casi eliminados y líos en programación: el formato de la Copa de la Liga pasa a revisión
La Copa de la Liga partió el 20 de marzo. Los 16 clubes de la máxima categoría del fútbol nacional están divididos en cuatro grupos. Los líderes de cada uno accederán a las semifinales. La final está programada para el 19 de julio. Ahí reside el primer cuestionamiento: en esa misma fecha, en Estados Unidos, se estará disputando la definición del Mundial. Es decir, toda la atención del planeta y buena parte de la de los hinchas nacionales se volcará hacia Norteamérica.
Hay, sin embargo, materias pendientes. Este año, por ejemplo, el torneo careció de un elemento crucial: un main sponsor. Inicialmente, la ANFP mantuvo negociaciones con la constructora Independencia. Sin embargo, esas tratativas terminaron detonando un escándalo, por el eventual nexo entre la empresa y Jorge Yunge, el secretario general de la ANFP. Al final, no entró un peso por esa vía.
En Quilín, de hecho, apuestan por el último manotazo: vender la final. Estiman que por esa vía podrían ingresar unos $ 100 millones. Sin embargo, desde el plano estrictamente deportivo surge una dificultad no proyectada: hoy, ni Colo Colo, ni Universidad de Chile ni Universidad Católica disputarían las semifinales y, por ende, tampoco estaría en la definición del título. Esa ausencia puede disminuir considerablemente el interés por asociarse al partido final, más aún si implica una inversión millonaria. Por lo mismo, no se descarta que para la versión 2027 exista otro tipo de formato que aumente los clasificados a las fases finales.

La revisión
Paralelamente, los clubes y la propia estación televisiva se alistan para un paso clave: la revisión de la utilidad del torneo y de su desarrollo, lo que incluye eventuales ajustes al formato. Informalmente, de hecho, ya se han producido algunos acercamientos en ese sentido. Uno de los aspectos que estará sobre la mesa es la programación de los encuentros. En la actual edición, no han sido pocas las quejas de los hinchas de los clubes grandes, por la calendarización de sus encuentros en días y horarios laborales. La explicación, en esos casos, fue atribuida a otro factor: la seguridad. Sin embargo, también existía la obligación de cuadrar la parrilla televisiva.
La conclusión preliminar es que la Copa de la Liga ha cumplido las expectativas y, sobre todo, el propósito. En principio, por ejemplo, los clubes de menor convocatoria valoran la posibilidad de transformarse en animadores. “Este torneo es una posibilidad para que el resto de los equipos tengamos la posibilidad de acceder a torneos internacionales. En principio, se va a producir una mayor carga, lo que supone mayores riesgos, pero, al final, se va a transformar en un círculo virtuoso. Esa exposición a la exigencia es que hace crecer. Al final es ser animador un año y al siguiente resistir. Y hay que prepararse”, postula Jorge Contador, timonel de Coquimbo Unido, precisamente uno de los que ha tenido que soportar una agenda más dura en el primer semestre.
Los ajustes y los recursos
Igualmente, el presidente pirata es partidario de mantener el sistema actual, aunque con ciertos ajustes. En esta temporada, por ejemplo, a los aurinegros les tocó medirse seguidamente con Colo Colo en ambos certámenes. “Al final, la gente se enreda y no sabe por qué torneo estamos jugando”, apunta como uno de los elementos que propone corregir.
Pablo Hoffmann, presidente de O’Higgins, precisa los objetivos del certamen. “La Copa de la Liga la tuvimos que jugar por dos motivos: porque había que aumentar los partidos, era un convencimiento general. Lo pedía todo el mundo. Y porque ese aumento de partidos nos permitía cumplir con los que pedía TNT Sports en ese sentido. No es que estemos pagando nada. Ellos querían tener la pantalla más completa. Todas las deudas que tenemos con ellos las estamos pagando en efectivo. Por la Copa de la Liga no recibimos ningún peso extra”, apunta. Desde esa perspectiva, la conclusión es clara: “En lo deportivo se está cumpliendo el objetivo: jugar más”.
La evaluación de Hernán Rosenblum, presidente de Huachipato, es coincidente. “Tenemos más partidos a un alto nivel. Ha sido bueno eso. Nos hemos mantenido en competencia. Es una complicación para los que participan a nivel internacional, pero con el tiempo nos vamos a ir adaptando. Como primer año, a todos nos costó, pero es cosa de tiempo. Estamos viendo, además, aparecer a chicos jóvenes. Para qué hablar nosotros. Suma para todos”, sostiene, desde la perspectiva deportiva.
En ese sentido, aspira que este piso sirva para futuras negociaciones. “Las gestiones comerciales de la ANFP las desconozco, pero están mandatados para realizar las gestiones comerciales que permitan financiar. Teniendo data, datos de rating, el próximo año será un poco más sencillo ir a buscar un sponsor para el torneo”, sostiene.
Igualmente, el mandamás siderúrgico destaca que su club ha recibido beneficios ligados al certamen. “Para Huachipato partió como un plan piloto y en el camino hemos ido sumando auspicios por la Copa de la Liga. Cuando se ve el nivel del espectáculo, los sponsors quieren estar. Hemos ampliado un poquito más nuestros contratos comerciales”, especifica.
Finalmente, entrega sus aprensiones. “Creo que concentramos mucho en el primer semestre. El próximo año, sin Mundial, va a poder organizarse en un plazo no tan concentrado. Buscaría la fórmula de ampliarlo en el tiempo, espaciarlo un poco más, considerando que hay participaciones internacionales. Y me hubiese gustado que no solo clasificaran los primeros, sino los mejores segundos o una definición entre ellos. Pasa que hay eliminados en un par de partidos. Entonces, el incentivo debe llegar hasta la última fecha”, consigna.
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