Marcelo Ríos: “Federer es la raja, pero fome en la cancha”

El Chino vuelve a la cancha el 21 de diciembre en una exhibición ante Nicolás Lapentti. Desde Estados Unidos, donde está radicado, el zurdo, en su estilo muy deslenguado, analiza la coyuntura del tenis nacional y mundial. Sorprende también con varias confesiones.


Marcelo Ríos volverá a tomar una raqueta después de cuatro años. El Chino enfrentará a Nicolás Lapentti el 21 de diciembre, en el Arena Monticello. Desde Estados Unidos el ex número uno del mundo entrega detalles de esta exhibición y analiza el presente del tenis.

¿Cómo surge la idea de realizar esta exhibición?

Esta exhibición no tiene nada que ver con la de los 20 años del número uno con Agassi. Tampoco es que se cambió a Agassi por Lapentti. La otra exhibición no se hizo porque se organizó mal, se hicieron mal las cosas. Se manejaron números irreales. Al final, decidí no hacerla. El que la organizaba estuvo dos años tratando de hacerla y no llegamos a nada. Y esto salió porque está Manuel Rodríguez, que organiza exhibiciones y se le ocurrió la idea de hacer algo. Me preguntó qué y yo le dije que hiciéramos una exhibición, que me diera tiempo para entrenar. Yo justo voy en diciembre a Chile y calzaba.

¿Por qué se elige a Lapentti?

Porque fue de mi época; fue 6 del mundo y no era malo. Yo nunca había jugado una exhibición con él. Yo le dije a Manuel que quería traer a McEnroe, que es más viejo, pero McEnroe no quiso. Y la razón es porque tiene miedo de que le saque la cresta y no quiere quedar mal. Entonces, le mandé un mensaje diciéndole que le iba a jugar muy despacito y que íbamos a hacer un partido entretenido. Parece que cobra muy caro, no tengo idea… McEnroe ha hueveado tanto con que quiere jugar, pero no se atreve. Lapentti es una buena opción, será una bonita exhibición.

Hace más de cuatro años que no entra a una cancha…

Obviamente que me cuesta. Me desligué del tenis completamente, salvo para ayudar con la Copa Davis, pero no me entreno para estar físicamente bien para jugar tenis. Es un desafío bonito. A mí me gusta estar bien para las exhibiciones y no dar jugo. Me motiva. No es fácil, no jugaba seniors, porque me quería retirar, pero el gustito es más fuerte. Tampoco la idea es que la gente piense que la exhibición es el 21 de diciembre y yo llego el 20 en la noche, juego, como los cantantes que cantan y se van. No, tengo que entrenar un mes antes y ponerme bien. Entonces, es todo un rollo que me llama la atención y decidí hacerlo porque tengo ganas de jugar de nuevo. De repente, me baja la locura. Hace tres meses quería jugar challengers acá y viajar por Estados Unidos. Me puse a pensar en el entrenamiento y corriendo con Marcelito, mi hijo de seis años, me desgarré. Y dije “no estoy pa’ esa hueá”.

¿De verdad pensó en volver a jugar en el circuito?

Yo traté, lo pensé. Lo que pasa es que en Estados Unidos no es mucho lo que hago aparte de mis cosas. Tengo harto tiempo libre. Wild cards no me iba a ser difícil de conseguir. Viajar por Estados Unidos no es caro. Pero me puse a trotar y me desgarré.

¿Duró poco la idea?

Me duró un ratito, pero me gustaría. Pero no es llegar y jugar, es ponerse bien físicamente y estar rápido. Además, en los challengers hay tipos buenos. Si quiero hacerlo bien, tendría que prepararme seis meses y dedicarme. Igual no es fácil, capaz que me arrepienta a la mitad. En los seniors me invitaron a Palm Beach, pero no llegué a acuerdo económico. Si me invitan a otros seniors, no tengo problemas en ir. Yo no me aparezco mucho en el tenis, como Moyá, Philippoussis, el mismo Massú o González, que tienen academias y van a los grand slams. Como los ven metidos, los invitan. De mí deben pensar que “este tipo está en sus negocios”. Pero tampoco me quita el sueño, ya jugué el año que quería jugar. Logré lo que quería, que era ser número uno. Más que eso no tiene esto. No es que te vas a hacer más conocido o menos conocido. O más rico o menos rico. Además, ir a jugar con hueones como McEnroe, que lo único que hacen es alegar, es una lata.

Usted señaló que esta exhibición es para que lo vean sus hijos.

Que me vean mis hijos tiene un sentido. Yo lo hice, porque quiero que me vean jugar. Incluso, mi señora me ha visto pocas veces jugar. Ellos me hablan mucho, han visto muchas cosas en YouTube, saben quién fui y me cuentan. Pero nunca han estado en un estadio viendo al papá jugar. Ojalá esté lleno. Va a ser bonito para ellos. Quiero que sepan lo que el papá hizo, porque ellos ven otras cosas que hago en la casa, como dedicarme a las finanzas. Va a ser una experiencia que les va a quedar, va a ser entretenido. También estoy tratando de llevar a la Constanza (hija mayor), ella me vio jugar un poco. Yo gané Doha cuando ella estaba recién nacida (2001). Me ha visto pocas veces. Y ella quiere ir y estar con sus hermanos. Así que de nuevo voy a juntar a mi familia para que me vean jugar.

A propósito de exhibiciones, ¿vio la Laver Cup?

La vi. Lo encuentro súper entretenido. Me llama la atención por qué le ponen tanta garra. No sé por qué. ¿Es una cuestión de equipo? ¿Hay mucha plata de por medio? A Federer nunca lo había visto así; Zverev parecía que hubiera ganado cinco Wimbledon. Los tipos están prendidísimos. Quizás, es una cosa de orgullo. El que me molesta mucho, eso sí, es Jack Sock. No lo conozco, pero es un payaso que me molesta verlo.

¿Qué le pareció que Nicolás Jarry fuera suplente?

No entiendo por qué fue suplente. Por qué no fue otra persona en vez de él. Todos estos tipos que se están jugando la posibilidad del Masters prefieren ir a otros torneos, porque dan puntos. Por ejemplo, Thiem.

¿Qué piensa del año de Jarry?

Para la Copa Davis (ante Ecuador), me senté a conversar con él cuando todavía no estaba entre los 50 y le dije “este año te vas a pegar una semifinal o una final y de repente te vas a pegar un rajazo y te vas a meter entre los 50 y no te vas a dar ni cuenta”. No es por decir que sepa o que soy bueno para la hueá, pero pasó. Y si Nico lee esto, se va a acordar de que yo hablé con él en el lobby del Intercontinental. “Esto te va a pasar, porque vos jugai muy bien”, le dije. Ahora la gracia es meterse entre los 20. Se mete a una semifinal de grand slam y ya está ahí. Lo veo bien. Acá lo vi contra Isner. Debería haber ganado. Creo que el tipo ya está siendo respetado, saca bien. Sabe cómo jugar los puntos importantes, cuándo calmarse… Ya no es palo, sacar fuerte y que no le importaba el tercer set. Está mucho más controlado y tiene para mucho más el Nico. Pero se pasa rápido el tiempo, va a cumplir 23. De repente va a tener 27 y se pasa la carrera. Yo me retiré a los 27. Le dije “tenís que aprovechar de sacarte la cresta 10 años, ojalá ganar lo más que podai, y después relájate porque esta cuestión se te pasa y no tiene vuelta atrás”.

¿Qué opina de la reacción de Serena Williams en la final del US Open?

Por las Williams siento amor y odio. Amor, porque las conozco desde el rancho de Bollettieri. Nos llevábamos muy bien y era una relación bien agradable. Y de odio, porque me acuerdo de que estábamos en Australia y ella quería jugar con los hombres. Entonces, la hicieron jugar con Karsten Braasch, un tipo que estaba 300 del mundo, y perdió 6-0. Yo no estoy diciendo que sea mala, yo la encuentro buenísima. Pero no hay comparación en el tenis entre hombres y mujeres. Incluso, vi La guerra de los sexos para entender un poco qué pasaba antes, pero no puedes comparar un saque de Isner con el de la Halep. Hay diferencias físicas, es una cuestión obvia. Pasa en todos los deportes. Hay que ser realistas.

Y del incidente con el árbitro, ¿qué opina?

El castigo del árbitro fue excesivo. El tenis se ha puesto muy aburrido. Es fome verlo. Ver a Sampras era aburrido. Cada vez que jugaba Sampras, lo cambiaba. Es un gallo amargo, que está ahí y que no hace nada. En cambio, Agassi tenía su onda, sus pantalones de jeans… Pero que tú no puedas demostrar tus sentimientos en la cancha, lo encuentro la cosa más estúpida que hay. No puedes decir nada, no puedes romper una raqueta. ¡Si la raqueta es tuya! ¡qué importa! Si no estás haciendo nada malo. Demuestras poco tus sentimientos, se vuelve fome el tenis. Porque ver a McEnroe, aunque no me lleve bien con él, era entretenido. No sabías lo que iba a hacer en el último punto. De repente, lo echaban. En Wimbledon me acuerdo de que le pegó a las bebidas. Eso es lo que la gente quiere. En el hockey sobre hielo se agarran a combos y es el espectáculo. Yo creo que hay poco espectáculo en el tenis, hay muchas reglas. Por romper una raqueta, warning. Después, punto porque le dijo ladrón. Pero ladrón tiene muchos significados. Entonces, ella alega que nunca ha mentido. No sé si comparto eso del “pídeme perdón”. Pero sí creo que fueron un poco excesivos con ella. No estuvieron bien, aparte la multa es una mierda. En Los Ángeles le dije a un negro mother fucker. Para mí no es nada, porque no soy racista, pero a los negros les molesta y se ve feo. Pero que te saquen del partido por eso es una estupidez. Me pasó con Bernardes (un árbitro brasileño), ahí dije “puta, negro de mierda” y me echó. Después apelé y me perdonaron, porque se dieron cuenta de que en Chile decir negro no es nada malo. De hecho, al Yogurt le digo “negro de mierda”. Tiene varios sentidos.

¿Está restringido el tenis?

El tenis está fome, no se puede decir nada, no puedes decir un garabato; que te demoras 25 segundos, que si pisas la línea… Me da lata verlo. Ver un partido de Giraldo, que aparte juega como mina, contra Lorenzi, no lo veo. Pero si es Federer con Nadal, me motivo y lo veo. A mí Federer me encanta, creo que es el mejor de la historia. Es un caballero. Es un hueón la raja, pero encuentro que es fome en la cancha. Fuera de la cancha, su vida debe ser otra. En la cancha, es como señora, no comete ningún error. Con raja se saca un moco. ¿Un escupito? Ni cagando. Es súper correcto y para mí se me volvió fome. Ivanisevic me encantaba, tiraba la raqueta. Decía “soy croata, tuviera una pistola y me suicidaría. Acabo de perder no sé con quién”. Para mí el tenis se ha vuelto fome.

¿Qué le parecen los cambios que tendrá la Copa Davis?

Yo creo que todo cambio será para positivo. Mi duda es si esa semana que se jugará en Francia o en España qué superficie se ocupará. Cómo se va a elegir y ese va a ser un problema bastante grave. El local elige la superficie, como sabemos todos. ¿Qué se hace en ese caso? Pero me parece bien. La gracia es que jueguen todos, los mejores del mundo. Hacerla más corta está bien y que los premios sean más interesantes. Lamentablemente, esto es por plata.

¿Antes era distinto?

Antes te obligaban a jugar los Super 9. Si no, te ponían cero puntos. Te obligaban a jugar los grand slam. Hoy Federer no juega Roland Garros. Lo encuentro malo, pero entiendo que es su carrera. Tiene 37 años y tiene que cuidar su cuerpo. En arcilla no le va a dar. ¿Por qué nosotros jugamos a cinco sets y las mujeres a tres? Que Federer no juegue Roland Garros no me gusta, porque es malo para el director del torneo, pero también lo entiendo por la edad que tiene. Si se lesiona nadie lo va a ayudar. El tenis se ha puesto pesado, ni siquiera soy socio de la ATP, porque encuentro que siempre se manejó pésimo. Y después de leer el libro de Agassi, me desilusioné más todavía. Ver a Djokovic ganar Wimbledon y el US Open me emociona. Un gallo que estuvo bien cagao, que vuelva y gane… Lo mismo que ver a Tiger Woods ganar. Para mí es más cercano, porque el agente que yo tenía, Jeff Schwartz, también trabaja con Tiger. Me emocionan esas cosas. Y que Federer juegue como esté jugando a esa edad y que tenga la motivación para seguir jugando… Yo a los 22 no quería más y él tiene 37. He visto videos de Federer entrenando y se saca la cresta, para qué hablar de Nadal. Cuando hablaban del talento de Marcelo… ¡da lo mismo! Esto es entrenamiento. Tienes talento, pero hay que entrenarlo, o lo pierdes. Son horas y horas, motivación, levantarse temprano… Yo perdí totalmente la motivación y debí haberme retirado cuando fui número uno, a los 21.

¿Seguirá en el equipo de Copa Davis el próximo año?

Para serte sincero, he hablado con Nico cosas personales, pero de Copa Davis, nada. Tampoco hay mucho que hablar. Y si voy a estar o no, es decisión de Nicolás. Hay un nuevo presidente que no sé quién es. Tengo que hablar con él primero, no sé cuáles son las nuevas reglas, qué van a hacer, los pagos… ¿Cómo se llama el presidente?

Sergio Elías

Sergio Elías padre… Cuando salió, no me pareció muy bien, por todo lo que pasó. Pero ¿sabes qué? Ya el tenis se fue a la cresta, los dirigentes hacen lo que quieren. No solo en el tenis, tú ves el fútbol y también. Lo encuentro triste, caímos en una cuestión de que hoy en día prendes la tele y ves a Garay en juicio; el otro hueón car’e raja de Chang. Después, Jadue en Miami tirándose las bolas. Ahora Elías es presidente después de lo que pasó en Iquique. Entonces, estábamos acostumbrados a eso; elegimos a los que no hay que elegir. Yo, gracias a Dios, siempre tuve buenos presidentes: Carlitos Herrera, Fazio, Neven… Gallos decentes, preocupados de los jugadores. Gracias a Dios, tengo mi vida hecha, yo no la hice jugando Copa Davis o siendo ayudante del capitán.

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