Persona que atacó a policías del Capitolio sufría de alucinaciones y tendencias suicidas

Noah Green, el sujeto que atacó el viernes a la guardia del Capitolio. Foto: Facebook/Reuters

Las autoridades policiales conjeturan que se trató de un incidente aislado, obra de un joven perturbado. El hombre que falleció tras ser baleado por la policía, fue identificado como Noah Green, de 25 años. Los investigadores se están enfocando en la salud mental de sujeto, mientras tratan de encontrar los motivos de la agresión que costó la vida a un agente.




El hombre que embistió con su vehículo a dos policías afuera del Capitolio de Estados Unidos, matando a uno de ellos antes de ser abatido por la policía sufría de alucinaciones, paranoia y tendencias suicidas, reveló una fuente oficial a The Associated Press el sábado.

Las autoridades policiales conjeturan que se trató de un incidente aislado, obra de un joven perturbado.

El hombre baleado por la policía tras el ataque fue identificado como Noah Green, de 25 años, quien falleció en un hospital.

Los investigadores se están enfocando en la salud mental de Green mientras tratan de encontrar los motivos de la agresión, dijo la fuente, que habló con la AP a condición de mantener el anonimato al no tener autorización para discutir públicamente el asunto. Añadió que los detectives hablaron con los familiares de Green, quienes relataron que éste sufría de alucinaciones.

Green se describió como seguidor de la Nación del Islam y de su fundador, Louis Farrakhan, y señaló que cuando pasaba un momento difícil se apoyó en su fe, según mensajes recientes publicados en internet que ya fueron retirados. Los mensajes fueron recogidos por el grupo SITE, que rastrea la actividad en línea.

“Para ser honesto, estos últimos años han sido difíciles, y estos últimos meses han sido más difíciles”, escribió. “He estado a prueba frente a algunos de los retos más grandes e inimaginables en mi vida. Estoy desempleado en la actualidad después de dejar mi trabajo debido en parte a aflicciones, pero en última instancia, en busca de una travesía espiritual”.

La región de Washington sigue en vilo casi tres meses después de que una multitud de insurrectos leales al expresidente Donald Trump irrumpieron en el Capitolio mientras el Congreso votaba para certificar la victoria de Biden en las elecciones presidenciales.

Cinco personas murieron en el asalto del 6 de enero, incluido el agente del Capitolio, Brian Sicknick, que era parte del reducido contingente de policías que intentaba repeler a los intrusos.

Las autoridades instalaron una barrera perimetral alta alrededor del Capitolio y durante meses restringieron el tránsito por las calles próximas al lugar, pero habían comenzado a relajar algunas de las medidas de emergencia. Las barreras que impedían el tránsito vehicular cerca de la zona fueron retiradas en fecha reciente.

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