Trump agita fantasma del socialismo y presiona a rivales

Donald Trump

La estrategia electoral del Presidente republicano es polarizar la contienda de cara a las elecciones de 2020.


Donald Trump se ha referido en numerosas ocasiones a la crisis en Venezuela. Y no solo ha lanzado dardos contra Nicolás Maduro, sino que también contra "el sistema socialista" que rige en el país sudamericano y que el Presidente estadounidense considera un desastre de proporciones apocalípticas. En un año en que los partidos comienzan a mostrar sus cartas de cara a las elecciones presidenciales de 2020, la estrategia de Trump parece también dirigida a sus rivales demócratas.

Hasta ahora, Bernie Sanders -que en 2016 perdió las primarias demócratas frente a Hillary Clinton- aparece como el principal potencial contrincante de Trump, aunque el gran favorito es el ex vicepresidente Joe Biden, quien aún no ha decidido si correrá por la Casa Blanca. Sanders milita en el ala izquierda del Partido Demócrata y Trump suele criticar las posiciones socialistas del senador por Vermont. Así, con su mensaje del "desastre socialista" en Venezuela, Trump también proyecta un escenario de caos en caso de que gane Sanders u otro candidato demócrata con sus mismas ideas.

Y no sólo eso. La estrategia de Trump ha obligado a las otras cartas demócratas, como la senadora Elizabeth Warren, a definirse como una política "capitalista" y en ningún caso "socialista". Trump, además, tiene a su favor la percepción negativa que tiene parte importante de la sociedad estadounidense sobre el socialismo.

De acuerdo con una encuesta de Zogby Analytics, apenas el 10% ve al socialismo de manera "muy favorable", el 19% "algo favorable", el 16% "algo desfavorable", el 33% de manera "muy desfavorable", mientras que el 22% no está seguro.

"Debido a la Guerra Fría y al largo historial del comunismo como una amenaza para el capitalismo y los valores estadounidenses fundamentales, existe un estigma importante aún vinculado al socialismo como una etiqueta e ideología", señala a La Tercera el politólogo Alexander Theodoridis.

"Estados Unidos nunca será un país socialista. Somos y seremos un país libre", ha dicho Trump. El Presidente no sólo ha sido crítico con el ala izquierda del Partido Demócrata, sino que ha expresado sentirse "alarmado por los nuevos llamados para adoptar el socialismo". "El fin del socialismo ha llegado en nuestro hemisferio y finalmente en muchos lugares del mundo. Los días del socialismo, del comunismo están contados".

"Todo esto es una gran ventaja para los republicanos. Cuanto más se mueva el Partido Demócrata hacia la izquierda, mayor será la oportunidad para que los republicanos obtengan apoyo en las elecciones de los votantes más moderados, así como de los demócratas asustados por el creciente socialismo dentro de su partido", concluye el cientista político estadounidense Andrew Smith.

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