Ministro Prokurica destaca labor de las FF.AA. en la macrozona sur y llama al futuro gobierno de Boric a reevaluar anuncio de suspensión de la medida

El jefe de Defensa aseguró que, con el trabajo de militares y policías en el sur, los hechos de violencia han bajado un 45%. “Retirar a las Fuerzas Armadas aumentará la sensación de inseguridad de los habitantes, dejará desprotegidas a las policías, impedirá el uso de tecnologías que apoyen la pesquisa de delincuentes y ello podría traducirse en un incremento de los hechos de violencia y delincuencia", agregó.




El ministro de Defensa, Baldo Prokurica, destacó este jueves el trabajo que han realizado las Fuerzas Armadas (FF.AA) y las policías en la macrozona sur. En la actualidad, las provincias de Biobío y Arauco, en la Región del Biobío, y de Cautín y Malleco, en la de La Araucanía, se encuentran bajo Estado de Excepción Constitucional de Emergencia.

La medida fue decretada por el Presidente Sebastián Piñera el 12 de octubre del año pasado y ha sido prorrogada por el Congreso en ocho oportunidades. El 27 de enero el Parlamento aprobó la octava prórroga de la medida, que permite el despliegue de las Fuerzas Armadas en la zona, para colaborar en el control de las alteraciones del orden público.

Prokurica afirmó que “la acción conjunta de las FF.AA y policías ha permitido reducir en 45% los hechos de violencia, bajando de 5,5 diarios antes del Estado de Excepción a 3 diarios desde su vigencia; en 72% las usurpaciones de terreno y en 10% los atentados incendiarios. Los más de 63 mil controles y más de 5.800 operativos militares, mixtos y patrullajes con las policías han tenido como resultado la detención de 160 personas, 43 de ellas en lo que va de este año”.

“En las últimas semanas, los hechos de violencia han recrudecido y estos grupos que operan al margen de la ley han asesinado personas inocentes, han destruido viviendas y fuentes de trabajo, realidad muy distante de quienes consideraban y acusaban infundadamente a las Fuerzas Armadas por aumentar la espiral de violencia. Por el contrario, el despliegue policial y de las Fuerzas Armadas ha generado una percepción de mayor seguridad y tranquilidad para personas que antes veían interrumpido su quehacer diario, necesidad que quedó refrendada por la ciudadanía en una consulta pública”, señaló el secretario de Estado.

En enero, el Presidente electo, Gabriel Boric afirmó que en su administración -que comienza el 11 de marzo-, la medida no será renovada. “Un estado de excepción no es la solución”, dijo en entrevista con Tolerancia Cero.

Prokurica llamó a reevaluar esa determinación. “No renovar esta herramienta que otorga la Constitución apunta en el camino equivocado, al menos hasta no desarticular, procesar y condenar a los grupos que aterrorizan a chilenas y chilenos que habitan en dicha zona para así brindar una real tranquilidad a los habitantes del sur”.

En la línea, agregó que “retirar a las FF.AA. aumentará la sensación de inseguridad de los habitantes, dejará desprotegidas a las policías, impedirá el uso de tecnologías que apoyen la pesquisa de delincuentes y ello podría traducirse en un incremento de los hechos de violencia y delincuencia. Por eso, llamo a las próximas autoridades de gobierno a reevaluar su anuncio de suspender esta medida hasta que no se recupere la paz, tranquilidad y respeto al Estado de Derecho en Biobío y la Araucanía”.

Pese a la presencia militar, se han seguido registrando hechos violentos en la zona. En enero, Joel Ovalle (68), agricultor y presidente de la Junta de Vigilancia de Alboyanco en Angol, falleció tras ser baleado por desconocidos, que lo siguieron en un vehículo. El agricultor había sido víctima anteriormente de distintos ataques y se había negado a hacer abandono de la zona, a diferencia de otros parceleros que habían determinado dejar sus terrenos.

En la víspera, al mediodía, una persona que realizaba faenas forestales había fallecido tras ser emboscado por un grupo de desconocidos.

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