Razonable flexibilidad en los ingresos al país

Aeropuerto 1




Por Carlos Pérez, Decano Fac. de Medicina Universidad San Sebastián e infectólogo Clínica U.Andes

Cuando aparece un nuevo agente infeccioso altamente transmisible, como es el caso de algunos virus respiratorios, una de las estrategias que se utiliza para evitar o retrasar la diseminación del nuevo microorganismo, es limitar la salida e ingreso de las personas desde y hacia los países.

En el pasado, la diseminación de un nuevo agente tomaba meses a años, pero en la actualidad, debido al alto número y frecuencia de viajes por vía terrestre, aérea o marítima, ésta puede tomar solo unas pocas semanas, como ha ocurrido con el SARS-CoV-2 desde diciembre del 2019. Luego de la descripción de los primeros casos en Wuhan, China, en solo tres meses el virus ya estaba circulando en la comunidad en la mayoría de los países del mundo. A la fecha, más de 500 millones de personas se han infectado y cerca de 6,2 millones han fallecido a consecuencia de esta grave enfermedad. En Chile, en estos dos años de pandemia, más de 57.000 personas han perdido la vida debido al Covid 19.

Apenas la OMS informó que estábamos frente a una pandemia de graves consecuencias, todos los países comenzaron a limitar el movimiento de personas a través de sus fronteras, pero a esa altura en la mayoría de ellos el virus ya estaba circulando ampliamente. Esta restricción se ha flexibilizado y luego reinstalado en muchos países, en respuesta a nuevas olas de la pandemia determinadas por la emergencia de nuevas variantes del SARS-CoV-2.

En Chile se establecieron tempranamente restricciones al ingreso y salida de personas del país, que se han ido liberando a medida que hemos ido avanzando en el proceso de vacunación y el número de nuevos casos ha ido disminuyendo. Las autoridades del país han establecido un nuevo plan en esta fase que contempla tres niveles de alerta, dependiendo de la magnitud y tipo de circulación de variantes, y de su impacto sanitario. En el nivel 1 en que estamos actualmente, se dejará de exigir test diagnósticos antes del ingreso y homologación de vacunas para los extranjeros, pero se mantiene la obligatoriedad de la declaración de salud (C19), seguro de salud para extranjeros no residentes, testeo aleatorio al ingreso y vigilancia genómica de casos, para detectar precozmente aparición de nuevas variantes del virus.

Parece razonable en esta fase de la pandemia y de la extraordinaria cobertura de vacunación que tenemos en Chile, el ir flexibilizando esta y otras medidas, pero no debemos olvidar que el virus sigue circulando y que siempre existe la posibilidad de que emerjan nuevas variantes de preocupación, que pueden obligar a cambiar el nivel de alerta y a reinstalar algunas restricciones.

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