Política

Alvarado asume la negociación política en la recta final de la megarreforma tras molestia del PPD con Quiroz

La controversia por la rebaja del impuesto corporativo trasladó la interlocución del Ejecutivo al jefe del gabinete. Desde el viernes, el biministro ha liderado los contactos con los senadores del PPD para recomponer las confianzas y evitar que se desmorone el entendimiento alcanzado sobre la invariabilidad tributaria.

El jefe de Interior y la Segegob intervino el viernes, cuando Quiroz anunció la rebaja del impuesto corporativo a 22%. MARIO TELLEZ

El viernes, mientras la Comisión de Hacienda del Senado discutía en particular la megarreforma, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, debió abandonar por unos minutos la sala.

Los ánimos ya estaban caldeados, luego de que los senadores del PPD endurecieran su postura y advirtieran que retirarían el respaldo comprometido días antes al proyecto, molestos porque el Ejecutivo había ingresado una indicación que rebajaba el impuesto corporativo de 23% a 22%, cambio que -aseguraban- nunca había sido parte de las conversaciones.

Aunque en la comisión permanecía junto al jefe de la billetera fiscal el ministro de la Segpres, José García Ruminot, quien había seguido de cerca las tratativas y conocía los márgenes del acuerdo, fue el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado quien, consciente del alboroto que estaba generando la indicación, le instruyó a Quiroz retirar la modificación, con el objetivo de restablecer las condiciones pactadas con los parlamentarios del PPD.

Así lo confirmó el propio Alvarado este domingo en entrevista con La Tercera: “En aras del buen entendimiento del compromiso asumido con el PPD, le solicité expresamente al ministro de Hacienda retirar la indicación de rebaja de impuesto corporativo al 22%. Al retirarse la indicación, los términos de conversación con el PPD se mantienen inalterados”. Al tiempo que admitió que “no está el escenario para llegar a un entendimiento global con la oposición”.

La intervención ocurrió en un momento clave para el gobierno. Esta semana, la megarreforma enfrentará su último paso por la comisión de Hacienda antes de ser despachada a la Sala del Senado, donde el Ejecutivo espera aprobar una de las iniciativas más emblemáticas de la administración del Presidente José Antonio Kast.

Si bien en La Moneda reconocen que cuentan con la holgura necesaria para sacar adelante el proyecto, un entendimiento con cierto sector de la oposición permitía una aprobación con un respaldo más amplio que el de las fuerzas oficialistas.

Con ese propósito se abrió una negociación con los senadores del PPD Ricardo Celis, Pedro Araya y Loreto Carvajal, conversaciones que fueron facilitadas por la presidenta del Senado, Paulina Núñez. El entendimiento alcanzado a mitad de semana contemplaba el respaldo de esos parlamentarios al nuevo régimen de invariabilidad tributaria, uno de los pilares de la iniciativa, a cambio de establecer una sobretasa de 1,5% para las empresas que optaran por acogerse a ese mecanismo.

Sin embargo, el acuerdo colapsó cuando Hacienda ingresó una indicación que rebajaba el impuesto de primera categoría a 22%, modificación que los senadores aseguraron nunca haber conocido y que, a su juicio, alteraba las condiciones bajo las cuales habían comprometido su apoyo.

Tras el contacto de Alvarado con Quiroz, el ministro de Hacienda retiró la indicación y repuso la tasa de 23%. Sin embargo, el gesto no bastó para descomprimir el conflicto. Los senadores del PPD insistieron en que la modificación había quebrado las confianzas y comenzaron a transmitir que el acuerdo alcanzado a mitad de semana estaba “caído”, pese a que el Ejecutivo había restituido las condiciones originales.

Y es que el episodio, además, había tensionado fuertemente a la oposición: el entendimiento con el gobierno generó reparos entre los otros partidos de la izquierda y en la recién asumida directiva encabezada por el diputado Raúl Soto.

El costo político para Quiroz fue inmediato. En La Moneda hubo molestia por la forma en que se manejó la modificación, ya que la indicación terminó proyectando la imagen de un Ejecutivo “poco serio”, que no estaba respetando los términos de un acuerdo político alcanzado apenas días antes.

Esa fue una de las razones que explican la intervención de Alvarado. Era necesario corregir rápidamente la señal que había instalado la indicación y recomponer la confianza con los parlamentarios.

Según distintas fuentes conocedoras de las conversaciones, desde esa misma tarde el gobierno comenzó a transmitir a los senadores del PPD que el interlocutor válido para la recta final de la negociación pasó a ser Claudio Alvarado.

MARIO TELLEZ

Desde entonces, las conversaciones no se han detenido. Durante todo el fin de semana, Alvarado ha mantenido contacto con el senador Pedro Araya. Incluso, hasta el cierre de esta edición, en La Moneda se evaluaba concretar este lunes una reunión entre el biministro y la bancada de senadores del PPD para intentar recomponer las confianzas. La cita, sin embargo, aún no estaba confirmada.

El problema para el Ejecutivo es que el traspié del viernes cambió las condiciones de la negociación. Los parlamentarios del PPD sostienen que ese acuerdo dejó de existir y que cualquier acercamiento deberá construirse desde cero, abriendo espacio para nuevas exigencias.

En ese escenario, el PPD ya puso sobre la mesa una nueva demanda: rebajar el impuesto específico a los combustibles.

En Palacio, en todo caso, confían en que el episodio pueda quedar atrás. Tras asistir este domingo a la misa por el fallecimiento del exministro del Interior Enrique Krauss, Alvarado aseguró a La Tercera que “el malentendido que se produjo con la indicación, a nuestro juicio, ya está subsanado por parte del gobierno, dado que se retiró esa indicación. Los términos que he conversado y pactado respecto a la invariabilidad tributaria se mantendrán intactos en la discusión en la comisión y en la sala. Espero que con las conversaciones que estamos teniendo, de a poco vayamos convergiendo nuevamente a reencontrarnos en la voluntad de apoyar entre todos esta reforma de reconstrucción”.

Consultado por la eventual reunión con los senadores del PPD en La Moneda, el biministro evitó confirmar la cita, pero sí expresó su expectativa de recomponer el diálogo. “Lo que sí anhelo y espero es que en esa disposición a intercambiar ideas, dado que el escenario ha vuelto al estado original, el PPD nos pueda acompañar”.

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