Historial de desencuentros: los reproches, quejas y críticas que han marcado la relación de Chile Vamos

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El Presidente Piñera con timoneles de Chile Vamos. Foto: Archivo.

La decisión de la UDI de congelar su participación en el conglomerado se suma a una lista de desencuentros que los partidos de la coalición han sostenido desde el retorno a la democracia -tanto entre sí como con los gobiernos del Presidente Sebastián Piñera-, y que han provocado tensiones al interior del oficialismo. 




Luego de que la Cámara de Diputados aprobara el jueves -con votos de Renovación Nacional y Evópoli-indicaciones en materia de paridad de género, participación de independientes y escaños reservados para pueblos originarios en el marco del proceso constituyente, la UDI anunció que suspendía su participación en Chile Vamos argumentando que había un "incumplimiento" en el acuerdo por una nueva Constitución firmado por los partidos el 15 de noviembre en el Parlamento, donde estos temas no fueron contemplados.

El episodio, que derivó en un fuerte cruce de declaraciones entre la timonel de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe y su par de RN, Mario Desbordes, se suma a una lista de desencuentros que los partidos de la coalición han sostenido desde el retorno a la democracia -tanto entre sí como con los gobiernos del Presidente Sebastián Piñera-, y que han provocado tensiones al interior del oficialismo.

A continuación algunos de ellos: 

Quiebre ad portas de la elección de 2015

Uno de los momentos más difíciles en la relación política entre Piñera y la UDI se produjo en el contexto de las elecciones presidenciales de 2005.

Tras perder en 1999 ante Ricardo Lagos en segunda vuelta, Joaquín Lavín -de la UDI- se perfilaba como el candidato natural de la Alianza por Chile, el conglomerado de derecha.

Sin embargo, el magro resultado de la derecha en las elecciones municipales de 2004 preocupó a Renovación Nacional, partido que proclamó sorpresivamente el 14 de mayo de 2005 a Piñera como candidato presidencial en un recordado consejo nacional. El partido propinó un golpe irreversible a la candidatura de Lavín, tensionando la relación con la UDI. 

Finalmente Piñera logró llegar a la segunda vuelta, donde fue derrotado por Michelle Bachelet.

La automarginación de Carlos Larraín en el primer gobierno de Piñera

Corría 2011 y las tensiones al interior de Renovación Nacional también se hicieron sentir en el gobierno. Durante seis semanas, Carlos Larraín, presidente de Renovación Nacional  de la época, se automarginó del comité político que tradicionalmente se realiza en La Moneda. ¿El motivo? Protestar por la presencia de funcionarios de gobierno en dichas reuniones -como el en ese entonces subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla- quien formaba parte de un grupo de RN que había levantado duros cuestionamientos a la mesa directiva liderada por Larraín.

El enojo de Larraín se desató después de que Ubilla, siendo ministro subrogante, asistiera a un cónclave de la disidencia de RN celebrado en Valparaíso.

El extimonel de la colectividad explicó que su decisión buscaba que la tienda fuera "respetada por las autoridades de gobierno" y advirtió que volvería a La Moneda cuando se "sintiera querido".

"Me pregunto si un subsecretario de otro ministerio hubiera asistido a un aquelarre para echar abajo la directiva de la UDI, ¡cuánto habría aguantado en el cargo? Ni 24 horas. Yo le dije al Presidente (Sebastián Piñera) que no voy a asistir al comité político los lunes, mientras asista el señor Ubilla, y voy a seguir en esa postura", sostuvo a La Tercera en 2011.

Sin embargo, el 26 de diciembre, un día después de Navidad, Larraín decidió por volver a participar en las reuniones del comité político. "También soy parte del pesebre", contestó en esa oportunidad, para explicar su retorno.

En julio de 2012, también durante el primer gobierno de Piñera, Larraín protagonizó otro recordado episodio, cuando abandonó indignado una reunión por la presencia del diputado Joaquín Godoy, quien aún militaba en Renovación Nacional. Consultado por el motivo de su molestia -según algunos de los presentes Larraín incluso había lanzado papeles al piso-, el entonces timonel comentó al salir de La Moneda que su actitud se debía a que "estaba presente un parlamentario de tercera magnitud, que me acusó de ser un extorsionador hace pocos días. Yo no tengo porqué sentarme en la misma mesa con un injuriador. Eso es todo".

Tensión entre La Moneda y RN por dichos de Allamand

"Yo estoy disponible a pensarlo". Esta fue la frase que a fines de mayo de este año desató nuevamente la tensión al interior de Chile Vamos. En una entrevista con Radio Duna, el senador de RN Andrés Allamand expresó su disponibilidad para una eventual candidatura presidencial.

Sin embargo, la frase del exministro no fue bien tomada en La Moneda y terminó siendo cuestionada por el propio Presidente Sebastián Piñera: "Digamos las cosas como son: hay muchos que toda su vida han aspirado a ser candidatos a Presidente, o ser Presidente, y es legítimo, pero cuando un Presidente lleva recién 15 meses no es oportuno, no es conveniente iniciar campañas presidenciales, sobre todo porque tenemos tantas cosas que hacer".

Lejos de aliviar la tensión, las declaraciones del Mandatario también provocaron la respuesta del timonel de Renovación Nacional, Mario Desbordes, quien salió en defensa de Allamand. "La encuentro lamentable, desproporcionada e innecesaria. Bastaba y sobraba con lo que se ha dicho hace meses, que no hay que anticipar la carrera presidencial. Andrés no ha dicho que es candidato, dijo solamente que está disponible y, por lo tanto, no logro entender la frase del Presidente Piñera".

Desbordes incluso fue más allá y la calificó de "innecesaria y absolutamente desproporcionada". "Es un ataque gratuito e innecesario", enfatizó.

En tanto, Allamand, optó por desdramatizar los dichos del Presidente. "Bajo ninguna circunstancia lo veo como un reproche o como una crítica", y agregó: "Tampoco creo que me lo esté diciendo particularmente a mí".

Con todo, tanto Allamand como Desbordes acudieron en los días siguientes a La Moneda para sostener encuentros que buscaban calmar los ánimos al interior del conglomerado.

La crisis entre la UDI y el gobierno que desató el cambio de gabinete

Se marginaron de la ceremonia de juramento de los nuevos ministros y luego la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, no participó del comité político del lunes siguiente. Esa fueron algunas de las reacciones inmediata que tuvo el partido tras el cambio de gabinete que realizó el Presidente en junio de este año. La llegada de Sebastián Sichel al Ministerio de Desarrollo Social -en reemplazo de Alfredo Moreno- fue uno de los principales hechos que provocó molestia en el partido, que acusó un "desequilibrio político".

La jornada de ese 13 de junio, el secretario general de la colectividad, Jorge Fuentes, ya se encontraba en La Moneda minutos antes de que comenzara la ceremonia, cuando Van Rysselberghe lo llamó para sugerirle que abandonara el Salón Carrerra.

Según consignó La Tercera, en ese entonces, lo que estaba detrás de todo ese escenario era una fuerte molestia que se había instalado en la UDI por la decisión tomada por el Mandatario. En el gremialismo resintieron profundamente "perder" el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y que, en reemplazo de Alfredo Moreno, se haya designado a Sichel.

Si bien Moreno es independiente, en el último tiempo la UDI se había acercado a él buscando, entre otras cosas, fortalecer el discurso de un partido con sello social, algo que se ha disputado con RN durante esta administración. Así, en el gremialismo dicen que les molestó que a esa cartera llegara una figura que proviene de Ciudadanos -el movimiento que levantó el exministro Andrés Velasco- y que no tiene vinculación con los partidos de Chile Vamos. Además argumentaron que se generó un desequilibrio político y una mejor situación para RN, con la llegada de Teodoro Ribera a Cancillería y de Jaime Mañalich a Salud.

Al lunes siguiente, la presidenta del partido no llegó al comité político donde volvió a abordarse el tema. Aunque se dijo públicamente que había tenido un "problema con su vuelo" (desde Concepción), en privado dirigentes de la colectividad comentaron que su ausencia respondió al interés de "dar una señal política" que reflejara la molestia del partido.

Round Desbordes (RN) - Van Rysselberghe (UDI)

Tras la decisión de la UDI de congelar su participación en el bloque, la mañana de este viernes Van Rysselberghe y Desbordes se recriminaron públicamente. Junto con cuestionar a sus socios por los votos para las indicaciones del proceso constituyente, la timonel UDI también criticó a su par de RN por abstenerse en la votación en la Cámara Baja para interpelar a tres ministros del gobierno:  Ignacio Briones (Hacienda), Jaime Mañalich (Salud) y María José Zaldívar (Trabajo). "Me llamó la atención (…) Debe tener sus razones, pero nosotros no estamos de acuerdo con eso. Si vamos a apoyar al gobierno, hagámoslo sin complejos", aseguró la senadora en Radio Duna.

Poco después sería el turno de Desbordes. En el mismo medio, el diputado replicó: "hemos cumplido el acuerdo (por la nueva Constitución), y con harto esfuerzo, para darle en el gusto a ella".

Pasado el mediodía, y flanqueado por un grupo de diputados de la colectividad, Desbordes agregaría que la presidenta de la UDI creó un "conflicto artificial" y que su partido no va a "tensionar" ni "fraccionar" Chile Vamos.

Roces con Evópolis

"Me parece un poquito oportunista". Con esas palabras, en abril de 2018, Van Rysselberghe calificaba el proyecto de Evópoli para regular los lazos familiares en la administración pública y que fue reactivado por el partido en medio de la polémica por la decisión del Presidente Sebastián Piñera de designar a su hermano Pablo como embajador de Argentina. La senadora también planteó que "los partidos de Chile Vamos tenemos que ser leales entre nosotros y también con el gobierno". No era la primera vez que sus socios de pacto sentían molestia con Evópoli por levantar iniciativas con sinfonía ciudadana mientras la UDI y RN -a entender de esos partidos- debían alinearse con el gobierno.

En esa misma oportunidad, de hecho, Desbordes planteó que "no es el momento oportuno. Este tipo de proyectos no se ingresan al calor de las polémicas. Son proyectos que hay que tomar en serio, por lo tanto, revisarlos con calma. Creo que Evópoli cometió un error".

La semana pasada Evópoli nuevamente estuvo en el centro de la críticas, en particular su senador y para algunos figura presidencial, Felipe Kast. En medio del estallido social, y luego de que el parlamentario asegurara en una entrevista a La Tercera que Evópoli había tenido un rol "menos mediático y de mayor responsabilidad" en la crisis por su complicidad con el gobierno, el presidente de RN replicó que "Felipe Kast se paralizó en esta crisis y no entendía lo que pasaba".

"Me encantaría que diga lo que dijo los primeros días de la crisis (...) que diga yo no estaba de acuerdo en tocar la reforma tributaria", que "quería mantener la integración de las grandes empresas", agregó el líder de Renovación.

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