La DC sin platas del Servel y al borde de la quiebra

El nuevo presidente de la DC, Felipe Delpín.

La nueva mesa de la DC sostuvo una reunión el viernes pasado con representantes del Servicio Electoral, con el fin de aclarar observaciones que motivaron el rechazo del último balance financiero del partido. Mientras no se apruebe ese informe, la colectividad no puede recibir aportes fiscales.




Menos de $ 20 millones han ingresado a las arcas de la Democracia Cristiana (DC) entre enero y marzo de este año según la información de su sitio de Transparencia.

Si bien la situación financiera del otrora partido más poderoso del país ya venía en un declive en 2021, este año la situación se tornó crítica, pues los ingresos, que en realidad suman $ 19.609.195 (sumando enero, febrero y marzo), ni siquiera alcanzan a cubrir un mes de los gastos mínimos de funcionamiento de la colectividad.

La crisis se profundizó porque en diciembre del año pasado, el Servicio Electoral rechazó el último balance del partido (correspondiente al 2020, ya que se informan con un año desfase).

Según la resolución del 17 de noviembre de 2021, inicialmente eran 45 las observaciones del Servel, pero tras una presentación de la DC se redujeron a 38, el 10 de diciembre. Ello igualmente incidió en que los aportes fiscales para la colectividad quedaran congelados.

“El Servicio Electoral no efectuará transferencias a los partidos que se encuentren en mora de pagar multas al Fisco, determinadas en un procedimiento administrativo sancionatorio, o sus cuentas o balances anuales no hayan sido aprobadas por el mismo Servicio”, dice la Ley de Partidos Políticos.

Según las cifras del sitio de Transparencia, en enero se registraron gastos por $ 38.821.018; en febrero, $ 38.066.570 y en marzo, $ 30.116.156, por lo que las deudas comienzan a acumularse.

Es más, con los cerca de 20 millones recaudados en ese trimestre (por concepto de cotizaciones de militantes, rendimientos de patrimonio propios y aportes rezagados del Servicio Electoral) ni siquiera logran pagar los gastos de personal de un solo mes, que fluctúan en torno a los $ 26 millones.

Según la secretaria nacional de la DC, Cecilia Valdés, cuya mesa recién asumió el 7 de abril, el déficit ha obligado al partido a posponer pagos por concepto de arriendos y de algunos altos sueldos de personal, a la espera que puedan aclararse las observaciones que tiene el Servel.

De hecho, el viernes, Valdés se reunió en la sede del partido en la Alameda Bernardo O’Higgins con personal del Servicio Electoral para tratar de despejar los puntos observados. Tras la cita, la secretaria nacional comentó que esperaba que “pronto” fuese aprobado el balance pendiente, lo que liberaría los dineros fiscales para el partido. Esos dineros ayudarían a paliar al menos las urgencias.

“Estamos esperando las observaciones para que el Servel transfiera los recursos fiscales hacia el partido. Estamos ahí, hemos estado entre dos y tres meses en esa misma tarea. No ha sido fácil, porque faltaban antecedentes, no había claridad, en la administración anterior a Carmen Frei las cosas quedaron un poco revueltas, poco claras y en eso estamos: reuniendo todos los antecedentes. Ha faltado derechamente transparencia en algunas acciones que se hicieron en los años 2020 y 2021. Esperamos poder resolver todo eso”, añade, por su parte, el presidente democratacristiano y alcalde de La Granja, Felipe Delpin

Sin embargo, la vulnerabilidad financiera de la DC también tiene factores estructurales.

Consultado por La Tercera, Delpin prefirió no decir que el partido está quebrado. “Podríamos decir que está a mal traer”, dijo.

Valdés adelantó que la nueva mesa -que también es integrada por la senadora Yasna Provoste en calidad de vicepresidenta- está a la espera de que la anterior administración entregue un informe, porque aún no tienen claro cuál es la magnitud de la deuda de arrastre de la colectividad. Paralelamente se está haciendo una auditoría externa para tener más antecedentes de la situación partidaria.

El año pasado, según los mismos datos de transparencia, que no son necesariamente los definitivos, la DC informó ingresos por $ 734.289.230 (antes de que el Servel bloqueara los aportes fiscales), sin embargo, los gastos registrados superaron esa cifra y llegaron a $ 936.458.490. Ello daría un déficit de $ 200 millones, si es que los montos informados son correctos.

El tema fue analizado el pasado miércoles en el consejo nacional del partido, donde incluso se evaluó la idea de judicializar la venta de algunas propiedades durante la presidencia del exdiputado y actual convencional, Fuad Chahin. De hecho, en la DC no solo hay cuestionamientos por la enajenación del patrimonio de la colectividad para suplir necesidades financieras, las críticas también apuntan al bajo valor por el que fueron vendidas esas propiedades.

A ello se suma otro inconveniente. El aporte que recibió el partido hasta el 2021 se sustentaba en la votación en la elección de diputados que tuvo la DC en 2017, donde eligieron a 14 representantes para la Cámara Alta. Sin embargo, en las elecciones parlamentarias del año pasado, solo lograron 8 diputados, por lo que el aporte fiscal, si es que llega a ser liberado por el Servel, también será menor a los años pasados.

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