Por Mariana MarusicAFP lanzan la última licitación del SIS de la que estarán a cargo y buscan volver a prima de riesgo con aseguradoras
Las administradoras lanzaron la subasta este miércoles, y viene con este cambio respecto de los procesos anteriores. Un esquema de este tipo no se había visto desde hace seis años, cuando en 2020 se vivió la fallida licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia que les obligó a hacer contratos por administración con las compañías de seguros, y ya no por riesgo.

Las AFP concretaron esta semana el lanzamiento de la última licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) que les tocará organizar, el que corresponde al seguro colectivo más grande que hay en el país, que cubre a unos 6 millones de afiliados del sistema de pensiones y que significa anualmente el pago de una prima cercana a US$1.900 millones.
Este es el último proceso de este tipo que tendrán que hacer las AFP, dado que pronto dejará de ser una de sus obligaciones, tal como lo estableció la reforma de pensiones de 2025, que traspasa el SIS al Seguro Social desde agosto de este año. El Seguro Social absorberá la prima de cargo del empleador que actualmente lo financia, que ha fluctuado entre 1,3% y 2,3% de la renta imponible, y que hoy se ubica en 1,62%.
Por esta razón, actualmente se tramita un proyecto de ley en el Congreso para que las siguientes licitaciones del SIS sean realizadas por el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), que es el organismo público, de carácter técnico y autónomo, encargado de gestionar el Seguro Social.
Y la subasta que acaban de liberar las AFP este miércoles, realizó un cambio relevante. Si bien inicialmente estaban ideando las bases de licitación en virtud de una administración de la prima, tal como había ocurrido en los últimos seis años, finalmente reformularon las bases para que vuelva a firmarse un contrato con las compañías de seguro según prima de riesgo, como ocurría previo a la pandemia.
En la actualidad, lo que hacen las compañías de seguros es básicamente cobrar lo que cuesta el SIS, según cómo se mueva la siniestralidad, y adicional a ello obtienen una comisión por esa administración. Es decir, no está funcionando como un seguro propiamente tal, ya que no existe un esquema de riesgo donde las compañías hagan sus estudios actuariales, tarifiquen y en base a eso puedan ganar o perder, poniendo en juego su patrimonio según el comportamiento futuro de la siniestralidad.
El cambio, para volver a prima de riesgo, señalan quienes conocen de la situación, lo empujó la misma Superintendencia de Pensiones.
La licitación más compleja del SIS
En 2020 ocurrió la licitación más compleja desde la creación del SIS. La primera subasta que hicieron las AFP en abril de ese año, fue declarada desierta de manera inédita. En la segunda, hecha en mayo, llegaron ofertas de solo dos compañías de seguros que se adjudicaron el 20% de las fracciones disponibles.
En el tercer remate, las AFP se vieron obligadas a cambiar las bases de licitación, ya no a por riesgo, sino que a por administración, y luego la Superintendencia de Pensiones tuvo que instruir a las AFP un procedimiento especial, que contemplaba negociar el contrato directamente con las compañías de seguros de vida. Se terminaron de adjudicar todas las fracciones y desde entonces las subastas se han hecho bajo esa misma fórmula de administración, ya por seis años.
El poco interés que hubo en ese momento por parte de las aseguradoras para ofertar por el SIS ocurrió por varios factores. Justamente hay dos grandes riesgos que las compañías de seguros deben medir para definir sus ofertas por el SIS. El primero, es hacer una proyección de la siniestralidad, es decir, cuántas personas estiman que se van a invalidar en el periodo. Y el segundo, es el riesgo de tasas.
Pero en 2020, tras el estallido social y la crisis económica que provocó el coronavirus, ambos factores tenían mucha incertidumbre. En ese momento las tasas de interés estaban bajas en el país, y eso implica que el costo para una aseguradora de financiar el siniestro es mayor. Por ese entonces no era claro qué iba a pasar con la tasa de interés dada la incertidumbre.
Además, veían que en los años previos a 2020, había existido un aumento relevante en la siniestralidad, y había aumentado el monto promedio involucrado en cada siniestro.
Luego la incertidumbre continuó con los retiros de AFP y de rentas vitalicias, al igual que con el proceso constitucional. Por eso se optó por seguir bajo el esquema de administración, dado que el ruido existente podía generar un incremento relevante en la prima. A mayor riesgo, más precio.
Pero ahora que el riesgo se ha ido disipando, las AFP con esta licitación que acaban de lanzar, están intentando volver al esquema anterior, por riesgo. Desde la industria aseguradora estiman que esta vez sí habrá ofertas, el tema es a qué precio. Todos los ojos ahora estarán puestos en la prima que logrará la subasta, que es con cargo al empleador.
Esto también prepara el terreno para que el FAPP vea la situación actual de la licitación y los posibles ajustes que tendrá que hacer para asegurar la sostenibilidad del Seguro Social.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
5.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
CYBER 50% Plan Digital+$5.990 al mes SUSCRÍBETE

















