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El gran ajuste de los seguros contra incendios en Chile en la última década

Como ha aumentado la frecuencia y severidad de este tipo de catástrofes en Chile y el mundo, se ha producido un ajuste relevante en la cobertura y precio de las primas de seguros que cubren este tipo de riesgos. En el país hay amplia oferta de seguros contra incendios para inmuebles, pero solo una compañía ofrece seguros forestales. Los precios se han disparado.

El gran ajuste de los seguros contra incendio en Chile en la última década

Este año se inició con incendios que han afectado a las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía, y que hasta ahora han arrasado más de 44 mil hectáreas y causado la muerte de 20 personas.

Otros megaincendios ocurridos en el país en la última década han sido igual o más devastadores: el de Santa Olga que en 2017 arrasó con más de 160 mil hectáreas de terreno; o el de Valparaíso, que en 2024 afectó a más de 43 mil hectáreas y fallecieron 137 personas. Por esta última tragedia, el Estado destinó cerca de US$ 730 millones ($ 684.486 millones) al plan de reconstrucción de daños, un 0,2% del PIB de 2024.

En el sector privado también hubo desembolsos. Según datos de la Asociación de Aseguradores de Chile (AACH), las indemnizaciones pagadas por la industria llegaron a US$11 millones por el megaincendio de Valparaíso, con un pago promedio por vivienda de US$27 mil: en total recibieron 665 reportes de siniestros.

Chile no es una excepción. Otros países también han enfrentado en los últimos años severos incendios, como Canadá, Italia, Australia, Portugal, y España. “Las actuales condiciones de cambio climático global y los patrones de expansión urbana han aumentado las probabilidades de catástrofes similares y más frecuentes en muchas regiones del mundo”, afirma la AACH en un informe publicado el mes pasado, al hacer un balance sobre el megaincendio de Valparaíso.

En ese reporte se dice que, según cifras de la Ocde, las pérdidas económicas anuales promedio por incendios forestales a nivel mundial se han triplicado, pasando desde US$2.900 millones entre 2000 y 2009; a US$10.500 millones entre 2014 y 2023.

Y agrega que, de acuerdo a cifras de la Conaf, en Chile se quemaron en promedio casi 82 mil hectáreas anuales en los últimos 40 años. Pero solo la última década esa cifra sube a 163 mil hectáreas.

A juicio del gremio que reúne a las compañías de seguros en el país, los recientes incendios periurbanos que han ocurrido en Chile “han ido reflejando la elevada brecha de protección existente”. Esto, considerando que en el incendio de Valparaíso hace dos años, “tan solo un 11% (429) de las viviendas consolidadas dañadas (3.820) contaban con seguros. Esta situación no es muy distinta en otros países. En la Unión Europea se estima que un 25% de las pérdidas por recientes fenómenos meteorológicos estaban aseguradas”.

El ajuste

Cuando las compañías de seguros ofrecen cobertura para eventos de tipo catastrófico, como incendios o terremotos, son casi totalmente reasegurados: las compañías contratan seguros con otras aseguradoras o reaseguradoras a nivel mundial para diversificar los riesgos de su cartera.

Esto es así porque si bien son siniestros de baja frecuencia, pueden representar un muy alto valor. Por ejemplo, el monto pagado por la industria aseguradora en el terremoto de 2010 en Chile superó los US$ 7 mil millones, más que el doble de la prima directa acumulada de terremoto y adicionales en 30 años anteriores, según un balance de la industria de 2012.

La cobertura de seguros contra incendios se puede dividir en dos ítems. Por un lado, está la cobertura de incendios para bosques, y por otro lado, están las pólizas que cubren bienes inmuebles como casas, industrias y comercios.

La capacidad de las reaseguradoras para cubrir los primeros de estos riesgos se encuentran dentro de los seguros agrícolas, y desde hace ya hace un tiempo que los montos que destinan las reaseguradoras a nivel mundial para cubrir este tipo de riesgos en Chile ha venido a la baja. Así, existe escasa oferta de esta cobertura y a precios que han crecido de manera relevante.

En cambio sí existe mayor capacidad de la industria reaseguradora global para cubrir bienes inmuebles. En este ítem son muchas las compañías de seguros que ofrecen cobertura, aunque los precios también han subido en la última década.

Sobre esto último, Joaquín Palomer, gerente de Placement de Marsh Chile, comenta que “los seguros de incendio (property) han experimentado una baja sostenible durante los últimos 7 trimestres, llegando a descuentos en los últimos dos trimestres de entre 15% y 20%, todo esto luego de dejar atrás, a nivel mundial, el ciclo de mercado duro más extenso de la historia, el cual alcanzó 27 trimestres consecutivos”.

Palomer dice que para “quienes aún no se han decidido a contratar un seguro de incendio, este es un excelente momento, dada la alta competitividad de precios y las amplias coberturas que actualmente se están encontrando en el mercado”.

Respecto de los seguros forestales, en cambio, Palomer señala que “desde hace ya varios años y en línea con la tendencia mundial, la oferta de seguros a nivel local se ha reducido considerablemente, debido a la severidad y magnitud de los siniestros. Este fenómeno se acentuó a partir del verano de 2017, cuando en Chile se quemaron aproximadamente 467 mil hectáreas de bosques, dejando además cerca de 6 mil damnificados”.

Como consecuencia de lo anterior, Palomer explica que “varios aseguradores y reaseguradores históricos del ramo forestal dejaron de suscribir este tipo de riesgos y, actualmente sólo existe una compañía local que asegura bosques, y ello únicamente en algunas comunas y bajo ciertas restricciones”.

El ejecutivo sostiene que “el principal problema radica en que, como es sabido, en Chile la mayoría de los incendios son provocados por la intervención humana, ya sea por descuido o intencionalidad, lo que ha generado un natural desinterés del mercado asegurador en suscribir estos riesgos. A ello se suman los efectos del cambio climático, que agravan aún más la exposición al riesgo de incendio, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, donde la principal causa de los incendios es de origen natural, principalmente por rayos”.

En ese sentido, explica que producto de este escenario con una oferta limitada, precios elevados, bajos límites y altos deducibles, “incluso varias de las empresas forestales de mayor tamaño han optado por dejar de asegurar sus bosques y han concentrado sus esfuerzos logísticos y financieros en medidas de prevención y mitigación”.

Esto, “sin perjuicio de que hoy en día existen soluciones paramétricas, las cuales permiten facilitar y agilizar los procesos de liquidación mediante el uso de sofisticados modelos satelitales, especialmente en eventos que afectan grandes extensiones, las compañías con grandes superficies de bosque han privilegiado mayoritariamente estrategias de gestión del riesgo propias por sobre la transferencia del mismo al mercado asegurador”, afirma.

Juan Pablo Bollmann, líder de industria forestal en WTW, asegura que “el mercado de seguros de incendio en Chile ha experimentado un cambio estructural drástico, pasando de una estabilidad de tarifas bajas hace 10 años, donde el precio lo dictaba casi exclusivamente el riesgo sísmico, a un quiebre hace cinco años, provocado por el estallido social y la siniestralidad por violencia política”.

El ejecutivo de WTW sostiene que “esta escalada culminó hacia fines del 2024, con una tormenta perfecta de precios altos, impulsada por la recurrencia de mega incendios climáticos, el encarecimiento de reaseguros globales y el valor histórico de la UF, que impactó directamente el costo final para los propietarios”.

En ese sentido, explica que ya en 2025 “la estabilidad del mercado y la ausencia de grandes catástrofes naturales que causen grandes daños a las infraestructuras a nivel global, como huracanes o terremotos, han hecho que exista gran interés de los inversionistas por ser parte del mercado reasegurador, lo que ha llevado a una baja general de tasas que oscila entre un 10% y un 20%”.

Bollmann indica que “en la última década, el mercado de seguros contra incendio para propiedades en Chile ha experimentado un crecimiento sostenido en primas, con un marcado aumento hacia el final del período”. Menciona que hubo una relativa estabilidad a mediados de la década de 2010, pero que el volumen de primas se incrementó significativamente en los años posteriores.

“Entre 2015 y 2020, las primas de incendio prácticamente crecieron en torno a un 40% en términos reales y la tendencia al alza continuó posteriormente. De hecho, 2023 sería el séptimo año consecutivo de crecimiento en las primas de seguros contra incendio, proyectándose un aumento acumulado cercano al 100% en ese período. Este comportamiento contrasta con ramos más maduros, indicando un dinamismo notable en seguros de incendio hacia 2025″, sostiene.

Así, concluye que en el período 2015–2025 hubo “un incremento sustancial en las primas promedio de seguros contra incendio en Chile, especialmente a partir de 2017. Este aumento fue impulsado por una siniestralidad al alza (incendios más frecuentes y costosos) y por ajustes del mercado para reflejar ese mayor riesgo”.

Si en el ramo de incendio ordinario en todo el país en 2015 existían 701.800 pólizas, para el año 2024 ya se registraban 883.947 pólizas vigentes.

Forestal

HDI es la única compañía en Chile que hoy opera en el segmento de seguros forestales. Cristián Klingenberg, gerente de riesgos silvoagropecuarios y acuícolas en HDI Seguros, explica que durante la última década “el mercado de seguros de incendios en Chile ha experimentado incrementos en el valor de las primas, influenciado por un conjunto de factores estructurales, medioambientales y económicos que han tensionado los costos para empresas y propietarios”.

El ejecutivo explica que en Chile “las grandes forestales se reaseguran en el extranjero directamente, pero las empresas de menor tamaño tienen que buscar soluciones locales (...) Las tasas de las pólizas de seguros contra este tipo de incendios han mostrado un crecimiento entre un 30% y 60% después de los megaincendios del 2017 y posterior al 2023 se duplicaron, lo que derivó en la salida de algunas compañías de seguros. En 2024 y 2025 el precio se mantuvo estable, porque los incendios no superaron el registro histórico”.

Entre las causas detrás del aumento de precios, menciona la mayor frecuencia y la severidad de incendios forestales. Klingenberg agrega que HDI está en el mercado de aseguramiento de incendios forestales hace más de 20 años, y con esa experiencia, afirma que “los incendios de gran magnitud en las regiones del centro y sur del país han aumentado la siniestralidad del segmento solo en los últimos años, ya que desde 1985 hasta 2016 los siniestros anuales no superaban las 50 mil hectáreas de plantaciones forestales por año, situación que cambió en 2017 cuando se quemaron casi 270 mil hectáreas plantadas en un solo año y en 2023, donde se quemaron cerca de 160 mil hectáreas también productivas”.

En ese sentido, afirma que “la última década ha marcado un periodo de ajustes relevantes para los seguros de incendio en Chile. La combinación de eventos más frecuentes o severos y un mercado reasegurador global más cauteloso, ha conformado un escenario de precios crecientes y desafíos para la cobertura universal, obligando al sector a innovar en productos y a los asegurados a revisar sus estrategias de protección de activos, aumentando los niveles de autoprotección”.

Sobre todo “considerando la importancia en la responsabilidad de la acción humana en los incendios sumada también la migración ciudad–campo que se produjo después de la pandemia a parcelas de agrado colindantes a plantaciones productivas forestales", sostiene.

En sus últimos estados financieros a septiembre, Empresas CMPC reportó que, en el caso de los incendios rurales, ha desplegado una estrategia que incluye una labor preventiva con vecinos, organismos gubernamentales y empresas del sector, con especial énfasis en la protección de los puntos de contacto urbano rural. “Se mantienen vigentes pólizas de seguro sobre estos activos”, dice la compañía del grupo Matte.

Arauco, el otro actor relevante del sector, del grupo Angelini, reportó algo similar en sus últimos estados financieros. “Se mantienen seguros contra incendios de plantaciones forestales, los cuales, en conjunto con recursos propios, permiten disminuir los riesgos asociados a dichos siniestros”.

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