Por Maximiliano VillenaImpacto de guerra en Medio Oriente: el Ipsa está ad portas de cerrar su peor semestre en seis años
El primer semestre del 2026 estuvo dominado por el conflicto entre EE.UU. e Irán, los precios del petróleo y el alza de la inflación a nivel global, pero también por la apertura a bolsa de SpaceX y el desempeño de las grandes tecnológicas. En Chile, el dólar se eleva $23.

Desde el 28 de febrero pasado, cuando se inició el conflicto entre EEUU. e Irán, los mercados se han movido al ritmo del estrecho de Ormuz. Por el canal circulaba en torno al 20% del comercio mundial de petróleo, y desde su cierre los precios de los combustibles se dispararon y la inflación se elevó. La Fed se ha mantenido atenta al desarrollo, y los mercados a las decisiones de tasas.
Al cierre de esta edición el petróleo Brent cotizaba en US$72 por barril, lo que implica un alza de 19% en lo que va del 2026. Sin embargo, anota su menor valor desde los US$72,75 del 26 de febrero, y se encuentra además lejos de los US$118,35 que tocó el 30 de marzo. Desde su peak, la baja es de 40,9%.
La tendencia bajista comenzó desde que se iniciaron las conversaciones entre EE.UU. e Irán para alcanzar un acuerdo de paz que destrabara el paso por Ormuz, tratado que se firmó el pasado 17 de junio. Hasta ahora los esfuerzos diplomáticos se mantienen activos para reducir el riesgo de nuevas interrupciones en la cadena de suministro.
Con este telón de fondo, a mediados de junio la Reserva Federal mantuvo los tipos en el rango de 3,5% a 3,75%, un nivel que persiste desde el último recorte de tasas de finales de 2025.
La decisión de la Fed es la primera desde que Kevin Warsh está en la presidencia. Las señales que ha dado la entidad apuntan a una apertura para una eventual alza de tasas, lo que ha mantenido presión sobre el mercado accionarios.
Sin embargo, de mantener el acuerdo de paz entre EEUU. e Irán, lastrando a la baja el precio del petróleo, las perspectivas para el segundo semestre se muestran positivas.
El momento IA y SpaceX
En su mid-year outlook, publicado la semana pasada, JP Morgan señaló que desde principios de este año sus perspectivas sobre la renta variable eran positiva, impulsada por el superciclo de la IA liderado por Estados Unidos.
El banco de inversión sostuvo que “el consenso sobre el crecimiento de los beneficios (de las empresas) en lo que va de año se revisó al alza hasta una media de 20% para los próximos dos años —una revisión positiva sin precedentes—, en paralelo a una inversión de capital (capex) en IA que casi se duplicó”.
Con esto, elevó su objetivo de precio para el S&P 500 a cierre de año a 7.800 puntos, lo que implica un alza de 6% respecto de los 7.353,15 puntos de cierre del viernes.
El índice está cerca de cerrar el primer semestre con un alza de 7,53%, mientras que el tecnológico Nasdaq sube 8,84%.
El sector ligado a la tecnología e IA ha sido el protagonista del semestre, en parte por los temores respecto de las valorizaciones de las empresas y por la apertura a bolsa de SpaceX, la mayor de la historia al recaudar US$85 mil millones.
Sin embargo, a dos semanas desde que debutara en el mercado de EE.UU. - con un precio de colocación de US$135-, los títulos de la firma cotizan en US$153,23, lo que implica que se encuentran 4,8% por debajo de los US$160,95 que registró al cierre de su primer día en el mercado.
Además, el valor actual es un 23,8% menor que los US$201 que alcanzó el pasado 15 de junio, cuando tocó su precio máximo.
Hugo Osorio, director de inversiones de Portfolio Capital, señala que SpaceX debutó con un precio excesivamente “caro, se valor de apertura fue de 94 veces sus ventas. La empresa más cara (en una IPO) había sido Palantir, que llego a un precio de 135 veces sus ventas y hoy está en torno a 54. Hay un riesgo para SpaceX, porque los niveles del precio actual son muy altos. Es una empresa que desde todo punto de vista está excesivamente cara”.
Emanoelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB, señala que la caída responde a un cambio en el tipo de comprador que estaba moviendo la acción.
“En los primeros días, el papel subió por la escasez de acciones disponibles, la demanda minorista, la expectativa de entrada a los índices y el entusiasmo por una historia de crecimiento con múltiples líneas de negocio y un alto potencial de expansión. Después del salto inicial, el mercado empezó a mirar el otro lado de la ecuación: una valorización muy exigente, proyectos intensivos en capital, pérdidas asociadas al perímetro ampliado con xAI y una emisión de deuda que recordó que el crecimiento no será barato”, sostiene.
Lo que ha ocurrido con las acciones de la empresa controlada por Elon Musk es algo que, además, podría poner presión sobre la IPO de Anthropic, firma de inteligencia artificial que desarrolló Claude. La empresa tendría previsto su debut en bolsa para octubre y alcanzar una valorización en torno a los US$900 mil millones.
Para Santos, la volatilidad que ha mostrado SpaceX probablemente obligará a Anthropic a ser más cuidadosa con el precio, el tamaño de la oferta y la comunicación financiera.
Así, apunta que “los inversionistas no van a mirar solo el crecimiento de usuarios o el avance tecnológico; van a exigir datos sobre ingresos empresariales, costos de cómputo, márgenes, retención de clientes, dependencia de socios de nube y camino hacia la rentabilidad. Si logra demostrar que Claude está convirtiéndose en una plataforma empresarial con ingresos recurrentes, puede tener una recepción favorable”.
Según Jaime La Paz, analista de mercados de Zesty, cuando Anthropic salga a bolsa es probable que exista un alto interés inicial, impulsado por el crecimiento de Claude y por el dinamismo que mantiene la inteligencia artificial aplicada al mundo empresarial.
Ello, explica, “podría registrar un salto relevante durante sus primeras sesiones, aunque el punto más sensible será la valoración a la que llegue al mercado. Si la compañía debuta con una valorización demasiado exigente, no sería extraño ver una toma de utilidades después del entusiasmo inicial. Finalmente, el mercado va a mirar con atención si sus primeros reportes financieros logran justificar las expectativas”.
El Ipsa y el dólar
El Ipsa se apronta a cerrar el primer semestre con un retorno de 2,67%, el que sería su peor semestre en seis años. El peor desempeño se registró entre el cierre del último día hábil de 2019 y el cierre del primer semestre de 2020, cuando el selectivo perdió 15%.
El pasado 28 de enero el Ipsa alcanzó su mayor valor en la historia al cerrar en 11.627,58 puntos, pero desde ese peak la caída es de 7,44%.
Guillermo Araya, gerente de estudios de Renta4, señala que “la guerra entre EE.UU e Irán ha sido un lastre importante, debido a que el alza en el precio del petróleo se tradujo en el bencinazo que implicó una alta inflación en marzo y abril principalmente”.
Sin embargo, explica que el escenario ha mejorado de cara al segundo semestre.
“Ahora el Memorándum de Entendimiento entre EE.UU e Irán está haciendo caer el precio del petróleo e impulsando la bolsa, pero faltaría que se apruebe la rebaja del impuesto corporativo desde el 27% al 23% y se elimine el impuesto a la ganancia de capital en acciones con presencia bursátil (actualmente en 10%), para que el Ipsa suba nuevamente.
“Este año la economía crecería entre 1,7% a 1,8% lo que es inferior al 2,5% estimado anteriormente, y por lo mismo nuestro Ipsa 2026 de 11.750 puntos”.
En tanto, el precio del cobre se empina 6,26% en lo que va del año hasta los US$6,02 por tonelada del viernes. Este es el peor desempeño semestral desde el ciclo de seis meses terminado el último día de diciembre de 2024, cuando cayó 8,13% (cerró en US$3,949).
A pesar de que el metal rojo se mantiene sobe los US$6, el el dólar cerró este viernes en $925,8, lo que supone un alza semestral de $23.
Felipe Cáceres, analista de Mercados de Capitaria, sostiene que el alza del tipo de cambio “esconde un semestre de enorme volatilidad: el tipo de cambio tocó un mínimo de $850 en febrero y un máximo de $939 en marzo, un rango de casi $90 pesos en pocas semanas. Lo que explica esa montaña rusa es, fundamentalmente, un solo evento: el conflicto con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz”.
Para el segundo semestre, estiman un dólar en una banda de $880 a $920, “con sesgo a la baja si se cumplen tres condiciones simultáneas: que el acuerdo de paz con Irán se sostenga y el petróleo consolide bajo los $80 por barril, que el cobre se mantenga sobre los US$6 la libra, y que el plan de inversiones del gobierno avance en el Congreso, lo que mejoraría la percepción de riesgo país y los flujos de capital extranjero hacia Chile”.
A nivel globa, el dollar index - que mide a la moneda frente a una canasta- se empina 3,5% hasta los 101,1 puntos.
Hacia adelante, la divisa de EEUU. a nivel global podría seguir fortaleciéndose. En un informe titulado “No se posicione en contra de la fortaleza del dólar (todavía)”, el banco suizo UBS sostuvo que, en EEUU, las condiciones del mercado laboral se mantienen sólidas, mientras que los indicadores prospectivos siguen señalando “una resiliencia económica sostenida”.
“Aunque los mercados ya descuentan estas cifras, no se prevén sorpresas económicas significativas. No obstante, en conjunto, esta dinámica debería respaldar nuevas revisiones al alza de las expectativas de crecimiento de EEUU. En este contexto, la fortaleza del dólar parece bien consolidada a corto plazo, con el índice dollar index potencialmente a prueba del nivel de 103,5″, sostuvo.
COMENTARIOS
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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