Economía logra su mayor crecimiento trimestral desde previo al estallido social, pero velocidad de recuperación se moderaría en el 2T

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De acuerdo al Banco Central, la actividad mostró una expansión de 0,3% en el primer trimestre, siendo el mejor resultado desde el tercer cuarto de 2019 (3,4%).




Un leve repunte tuvo la economía en el primer trimestre de 2021. Si bien en el cuarto trimestre del año pasado la actividad ya mostró algunas señales de recuperación, el crecimiento no alcanzó a mostrar un alza, sino que registro una nula variación. Pero ese mayor impulso que hubo se materializó en el arranque de este año.

De acuerdo al Banco Central, la actividad mostró una expansión de 0,3% en el primer trimestre, lo que supone el mejor resultado desde el tercer cuarto de 2019 (3,4%). En términos desestacionalizados subió 4,5%.

La cifra es mejor al 0% del último trimestre del año pasado, pero estuvo ligeramente por debajo de las proyecciones de los expertos que apuntaban a una expansión de 0,5%.

Entre enero y marzo de este año se levantaron algunas medidas de restricción, especialmente en la Región Metropolitana, pero los confinamientos regresaron hacia fines del trimestre ante el preocupante aumento de los contagios por coronavirus.

De acuerdo al informe Cuentas Nacionales del Banco Central, el efecto calendario resultó igual a -0,4 puntos porcentuales, explicado por la comparación con el año anterior que fue bisiesto y, adicionalmente, por un día hábil menos.

Desde la perspectiva del origen, el emisor destacó el aumento del comercio y, en menor medida, de las actividades agropecuario-silvícola y la industria manufacturera.

Compensaron parcialmente el resultado anterior las actividades de servicios y la construcción, que se vieron impactadas por los efectos de la emergencia sanitaria asociada al Covid-19, que influyó en la movilidad de las personas y el normal funcionamiento de establecimientos productivos.

Inversión y consumo

Otra de las cifras que llamó la atención entre las cuentas nacionales publicadas por el Banco Central es la lenta recuperación que ha tenido la inversión. En el período enero-marzo subió sólo 0,7% favorecido por el alza de 21,5% de maquinarias y equipos que fue contrarrestada por la caída de 10,2% de construcción y otras obras. Este comienzo de año complica el cumplimiento de la proyección que hizo el Banco Central de 9,2%.

A su vez, el consumo de los hogares sí tuvo un mejor inicio de año y avanzó 4,9%, su mayor alza desde el segundo trimestre de 2018. Detrás de este dato están presentes los retiros del 10% de los fondos de pensiones y las ayudas estatales. De acuerdo al Banco Central, el alza fue liderada por el gasto en bienes durables y no durables, incididos por las medidas económicas de apoyo a los hogares y los retiros parciales de los fondos previsionales.

En el detalle, el ente rector indicó que el gasto estuvo liderado por los bienes durables con un alza de 48,8%, mientas que los no durables avanzaron 6%, incididos por las medidas económicas de apoyo a los hogares y los retiros parciales de los fondos previsionales. Dentro de los bienes durables, destacaron los tecnológicos —celulares, computados y televisores— y los automóviles. Respecto de los bienes no durables, incidieron mayormente los alimentos y bebidas y los productos farmacéuticos y de limpieza. Finalmente, los servicios reflejaron el menor gasto en transportes, restaurantes y hoteles y actividades culturales y de esparcimiento. Por su parte, el consumo de gobierno aumentó 3,1%, en línea con la ejecución presupuestaria. El gasto en servicios, en tanto, continuó mostrando cifras negativas, compensando parcialmente lo anterior.

Respecto del comercio exterior de bienes y servicios, las exportaciones se redujeron 5,1% y las importaciones aumentaron 17%. En las primeras, el resultado se explicó principalmente por menores exportaciones de cobre y servicios. En tanto, en las importaciones destacaron las internaciones de bienes, en particular de maquinarias y equipos, con destino consumo e inversión.

Perspectivas

En su primer Informe de Política Monetaria de 2021, el instituto emisor elevó su cálculo sobre la expansión del PIB, pasando de 5,5% a 6,5% a uno entre 6% y 7%. Y las expectativas de los economistas se acercan cada vez más al techo de ese rango, sin embargo, existen riesgos en el camino.

En ese sentido, para el segundo trimestre los economistas esperan un alza de entre 10% y 15% en doce meses, pero las cuarentenas que obligaron a cerrar el comercio afectarán la velocidad de la economía, por lo que se espera una caída entre 2,5% y 3,5% en términos desestacionalizados.

El economista jefe de Itaú, Miguel Ricaurte, afirmó que “esperamos un crecimiento de entre 13% y 15% en doce meses. Este dinamismo vendría a pesar de una contracción entre 2,5% y 3,5% (desestacionalizada) frente al primer trimestre del año, producto del impacto que habrían tenido las medidas de distanciamiento social en la actividad, sobre todo durante abril”.

Mientras que Martina Ogaz, economista de EuroAmerica, acotó que esperan un alza anual de 12,3% en el segundo trimestre, pero “si se compara el segundo trimestre con el primero debería caer, en línea con un mes de abril que tuvo medidas bien estrictas en términos sanitarios en prácticamente todo el país y un lento levantamiento de estas”.

Desde Santander comentan que los resultados dan cuenta de que la recuperación de la actividad se explica, fundamentalmente, por factores volátiles –consumo de durables, inversión en equipos e inventarios–, los que posiblemente sufrirán una moderación en los próximos trimestres. “Hacia delante, la recuperación de la actividad debiese estar sustentada en que los servicios y la construcción consoliden un retorno a los niveles prepandemia. Si esto no ocurre, y los factores volátiles se disipan rápidamente, la recuperación podría ralentizarse”, indican. No obstante, precisan que “de todos modos, es esperable que el tercer retiro de fondos previsionales y las nuevas ayudas fiscales den sustento al consumo durante el segundo y tercer trimestre”.

¿Qué pasó con el cobre? Las razones detrás del brusco giro en el precio del metal

Mayores ingresos del país

Los buenos precios del cobre siguen teniendo impactos positivos en el país. Es que el alza de 12% que registró el metal durante el primer trimestre del año pasado de US$3,59 la libra a US$4 la libra llevó a que el ingreso nacional bruto tuviera un alza de 4,3%, su mayor crecimiento desde el segundo trimestre de 2018.

De acuerdo al Banco Central, este incremento estuvo impulsado los términos de intercambio (relación entre precio de exportaciones y de importaciones). Este efecto fue en parte compensado por mayores rentas netas pagadas al exterior.

El ingreso nacional bruto equivale al producto interno bruto en términos reales más el ingreso neto de factores y transferencias corrientes netas con el exterior, ajustado por el efecto de la relación de los términos de intercambio. Esto permite medir la evolución en el poder adquisitivo del producto nacional bruto en términos reales.

Martina Ogaz sostiene que “este aumento del ingreso nacional bruto es explicado por el aumento de los términos de intercambio, lo cual está relacionado principalmente al alza del precio de cobre durante el primer trimestre de 2021”.

La economista jefa de Banchile, Carolina Grünwald, opina similar. “Este crecimiento tiene relación, principalmente con la mejora de los términos de intercambio para la economía chilena, principalmente debido al precio del cobre”. En ese contexto explica que “nuestras exportaciones se valorizan más respecto de las importaciones, con lo que el país gana poder adquisitivo. Además, hay que tener en cuenta que estamos comparando un trimestre de recuperación de la pandemia respecto de un trimestre donde hubo un lockdown mundial, por lo que también estaríamos presenciando un efecto base”.

¿Los mayores recursos de las personas incide en el ingreso total del país? Carlos García, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Alberto Hurtado, dice que “no directamente, porque esas transferencias están excluidas de la medición, sin embargo, los retiros de las AFP impulsan en parte la demanda interna y, con ello, producen mayores pagos a los factores nacionales. En otras palabras, lo retiros de las AFP son un mecanismo indirecto que está operando también en el resultado final del ingreso nacional bruto”.

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