Luksic presenta Impulso Inicial, la fundación que nace de sus dos años en Twitter

Autor: Carla Cabello

Galardonado como el empresario del año por sus pares, Andrónico Luksic suma cada semana, en promedio, mil seguidores en la cuenta de Twitter que abrió en enero del año pasado. Ese fue el punto de partida para el último proyecto del presidente de Quiñenco: su nueva fundación Impulso Inicial. En este artículo, Luksic detalla cuál es la misión de esta institución y evalúa su participación en la red social.


Recibe más de 4 mil comentarios en su cuenta de Twitter a la semana y alrededor de 200 son peticiones. El 26 de enero se cumplen dos años desde que el empresario Andrónico Luksic Craig debutó en las redes sociales con una cuenta en Twitter -ahora también maneja otra en Instagram-, en la que tiene más de 405 mil seguidores. Cada semana, suma en promedio mil seguidores. Aclarar dudas sobre él mismo, desmentir en algunas ocasiones, y enfrentar las críticas, fue el foco que le dio el empresario a esta plataforma durante los primeros meses. Hoy, otro foco importante es el de prestar ayuda a personas que se lo piden a través de la red social, tal como en el pasado lo hacía con quienes enviaban cartas a su oficina.

La cuenta es manejada directamente por él, aunque durante este 2018 un equipo de cuatro personas, que también se dedica al seguimiento de casos, gestionó la cuenta @contactoalc como una manera de ordenar su ayuda vía Twitter. Su regla: contactar a todos, aunque no califiquen.

Pero la cantidad de solicitudes que recibía se multiplicó exponencialmente en casi dos años. Esto, condujo al empresario a tomar la decisión de evolucionar los aportes que entrega desde las redes a una instancia formal. Así, creó Impulso Inicial, una nueva fundación que tiene cuatro focos de ayuda: deporte, emprendimiento, educación y salud. De las solicitudes que recibe por twitter, a la semana su equipo selecciona en promedio unas 13 y al mes pueden llegar a gestionar la ayuda para 50 casos.

En agosto se constituyó formalmente la fundación. El directorio de Impulso Inicial es presidido por Luksic y está conformado por sus más cercanos: Alessandro Bizarri, su asesor legal histórico; Rodrigo Terré, quien controla sus inversiones personales; y Carolina García de la Huerta, gerenta de Asuntos Corporativos de Quiñenco, matriz del grupo Luksic. Cristina Birrel ocupa el cargo de directora ejecutiva.

Luksic accedió a contestar vía mail algunas preguntas que le envió PULSO, donde cuenta cómo relaciona el trabajo de la fundación con su historia personal, evalúa su participación en la red social y sobre cómo maneja cuando lee insultos hacia su persona.

“La Fundación Impulso Inicial es la evolución natural de algo que he hecho, y que hemos hecho como familia, desde siempre. La intención de ayudar, de poder apoyar a personas que pasan por momentos difíciles. Con mi ingreso a las redes sociales, hace casi dos años, la cantidad de solicitudes que recibía se multiplicó exponencialmente, y las personas encontraron en mi cuenta de Twitter un canal para hacerlas llegar. Pero aunque el volumen de comentarios que intento leer todos los días, me di cuenta que algunos casos podrían quedar sin siquiera ser evaluados”, dice Luksic. Y agrega: “Es fruto de esos casi dos años interactuando con miles de personas diversas, y pretende responder, en la medida de lo posible, a una parte importante de esas solicitudes. Quisimos dar un orden a todo el proceso, entender bien cada caso, acompañar, entregar un apoyo más allá de lo monetario cuando se pudiera. Impulso Inicial le da más formalidad y profesionalismo a esta intención de ayudar, que ha estado siempre”.

Quienes lo conocen cuentan que dedica bastante tiempo, al menos un par de horas al día, en responder preguntas y comentar noticias, y trata de dar like, o poner corazones, como él dice, a todos los comentarios que recibe. Es una forma de decirle a la gente “lo leí”, comenta un cercano, incluso cuando éstos son reclamos. Muchos de los requerimientos los deriva personalmente a su equipo, por medio de pantallazos que toma desde su iPhone. Otros son propuestos por sus colaboradores que monitorean cada una de las peticiones que recibe en redes sociales. Tras pasar el primer filtro, se estudia el caso, se confirma la veracidad de éstos, se le informa semanalmente a Luksic y él escoge personalmente los casos.

Aunque la fundación cuenta con una página web, www.impulsoinicial.cl, y una cuenta en Twitter @Impulso_Inicial, que ya tiene 1.818 seguidores, su cuenta personal seguirá siendo el principal canal para las solicitudes de ayuda. “Impulso Inicial ha sido una manera de canalizar mejor todos los apoyos y ayudas que estamos realizando y que nacen de las redes sociales. Quisimos poder formar un equipo de profesionales que entregue un apoyo y seguimiento a cada caso, con el cuidado que esto requiere. Seguiremos enfocados en las solicitudes que lleguen por esa red social, principalmente en las áreas de emprendimiento, deporte, salud y educación. No podemos apoyarlos a todos, pero sí evaluamos cada caso y damos respuesta”, explica Luksic.

Respecto al objetivo de la Fundación, el empresario responde: “es poder entregar un impulso, una ayuda concreta, que permita a personas en situación de vulnerabilidad, superar problemas puntuales o dejar atrás las trabas que les impiden dar un salto grande en sus vidas. Dentro de las cientos de solicitudes que recibimos por redes sociales, buscamos identificar a aquellas personas que más necesitan un apoyo, para darles el impulso que necesitan para luchar por sus metas y sueños”, dice.

Durante el año pasado gestionó ayuda para aproximadamente 100 casos, muchos de ellos fueron a equipos y organizaciones. En lo que va del 2018, el conteo llega a alrededor de los 250. También se han sumado solicitudes de colegios y cursos. Cercanos cuentan que también ha recibido requerimientos de inmigrantes y que ha apoyado en dos o tres ocasiones. Por eso, cuentan, el presupuesto que ha destinado este 2018 ha sido el doble que el 2017. También, porque se considera dentro de ese dinero lo que desembolsará en el concurso Impulso Chileno, que premiará a 60 ideas. Emprendimiento, sin duda, es su área favorita. Quienes lo conocen dicen que el empresario quedó feliz con la convocatoria que tuvo la iniciativa, que incluso, no descartan que pueda lanzar una segunda edición. Eso sí, también estaría pensando en desarrollar concursos similares, pero en otras de las áreas que son el foco de su fundación.

“Este 2018 pudimos también desarrollar un proyecto al que le tengo mucho cariño y que creo es una muy bonita iniciativa, en el área de emprendimiento, donde en muy pocas horas convocamos a 8.000 personas a lo largo de todo Chile, muchos de regiones, que postularon su idea para emprender. Impulso Chileno es un proyecto que nos tiene muy felices, y en el que junto a Socialab, MBA UC y Meat, hemos puesto mucha energía. Hoy estamos en la fase de evaluación de videos, y el 15 de diciembre tendremos 60 ganadores en distintas categorías. Cerca del 90% de los finalistas son de regiones, una de las cosas que me pone muy feliz”, comenta.

Hay casos que a Andrónico Luksic le gusta seguir personalmente. En ciertas ocasiones pregunta a su equipo, quienes se encargan de contactarlos, meses o hasta un año después, para saber cómo está la persona que ayudó. Si el apoyo fue a un deportista de alguna disciplina en particular, sigue los campeonatos en los que participa.

No ha querido bloquear

Hace dos años, a fines de diciembre de 2016, el controlador de grupo Quiñenco -Banco de Chile, CCU, Invexans, Enex, CSAV, SM Saam-, viajó con su familia al Elqui. En aquel entonces ya venía rondando por su cabeza la idea de entrar a Twitter. Ya le había consultado a su hijo, a su familia, y en varias ocasiones, a su equipo de trabajo. El día que probablemente comenzó a darle vueltas a la idea, recuerdan cercanos, fue un episodio duro para el empresario, cuando recibió un piedrazo a la salida del Centro de Justicia, tras comparecer en el juicio oral en medio de la querella por injurias que presentó contra el exdiputado, Gaspar Rivas. De hecho, 38 días después creó su cuenta en Twitter, que sin duda, resultó ser una buena idea.

“Han sido casi dos años positivos y muy desafiantes. Las redes sociales y especialmente Twitter, me han abierto una nueva perspectiva de lo que es Chile hoy. Creo que la posibilidad de conversar de manera auténtica, de dialogar abiertamente, enfrentar las críticas, aclarar muchos mitos, plantear mi visión y conocer la visión de muchoas otras personas, muy diversas, ha sido una gran experiencia”, reconoce Luksic.

“Creo que el estar abierto a recibir críticas es un requisito fundamental en la decisión de entrar a una red social como Twitter. Las considero todas válidas, me las tomo con seriedad, y muchas las respondo, pues creo importante poder plantear mi visión sobre ciertos temas, aunque generen oposición. Explicar, aclarar lo que los empresarios hacemos, despejando mitos. Hay también mucho insulto y comentarios falta de respeto, que por supuesto no suman nada, y sólo contribuyen a generar odio y enfrentamiento. Algunos me sugerían que bloqueara, pero no he querido. He intentado destacar lo importante que me parece que dialoguemos con respeto y seamos capaces de intercambiar nuestros puntos de vista, ojalá con altura de miras. Seguiré enfrentando las críticas, aclarando las legítimas dudas que me plantean día a día, y ojalá aportando con positivismo, honestidad y amor por Chile a este interesante mundo de las redes sociales”, agrega.

Consultado sobre si siente pionero en el empresariado por su manejo en las redes sociales, o si bien, le aconsejaría a otros empresarios a meterse en este mundo, dice: “Cada uno es libre de relacionarse y comunicarse como le sea más cómodo. Para mí, este ha sido un proceso muy positivo, he aprendido mucho, pero creo que es algo muy personal”.

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