Rich Moore y Phil Johnston: "Una historia graciosa también puede iniciar una conversación familiar"

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En la cinta, Ralph y Vanellope conocen a Yesss, la algoritmo a cargo del sitio BuzzzTube. Foto: Disney

Los realizadores de Wifi Ralph, dos de los nombres más importantes de Disney en la actualidad, hablan de su nueva película que llega a los cines chilenos este jueves 22.


Como ellos mismos cuentan, no ha habido descanso estos años para Rich Moore y Phil Johnston, dupla que ha cobrado cada vez más importancia en el departamento de animación de Disney. En 2012, ambos colaboraron en Ralph, el demoledor, con Moore en la dirección y Johnston en el guión. Un año después se plantearon la posibilidad de hacer una secuela, pero apenas escribieron el primer borrador del guión apareció otro desafío: Zootopia (2016), cinta por la que Moore terminaría ganando el Oscar (nuevamente con Johnston como libretista).

"Cuando salimos de Zootopia nos pudimos volver a enfocar en este proyecto. Pero justamente por algunas cosas que vimos en Zootopia nos dimos cuenta que teníamos que cambiar mucho de Wifi Ralph, había que hacer algo más profundo con esta cinta", explica Johnston a La Tercera. Esta vez, en Wifi Ralph, que se estrena en Chile este jueves 22, el guionista comparte la dirección con Moore, con quien realiza esta entrevista.

Ralph, el demoledor seguía al personaje homónimo, el antagonista ficticio de un local de juegos de arcade que estaba harto de la soledad que le implicaba ser el malo. Buscando redimirse, se mete en el juego de carreras Sugar Rush, donde conoce a Vanellope, una falla (o "glitch") en el programa que termina siendo revelada como la legítima monarca del juego. A pesar de que la niña irritaba a Ralph en un principio, todo termina en una profunda amistad.

Ahora, en Wifi Ralph, ambos inician una aventura en un mundo desconocido para ellos: la Internet, buscando algo que salve a Sugar Rush luego que un problema técnico obligara a desconectar el juego.

-La primera cinta tenía un aire nostálgico, con todo el tema del arcade. ¿Es esta secuela más moderna al adentrarse en Internet?

Phil Johnston: Definitivamente. Creo que tiene algo más contemporáneo. Amé la primera película y su factor nostálgico, pero nos pasó que es 2018 y no es normal que en todas partes del mundo haya locales de arcade. No sé cómo será en Chile pero nos dio la impresión que en algunos países ese tema fue algo confuso. En cambio, Internet está en todas partes, es algo mucho más universal. Creo que van a poder identificarse más con esta.

-¿Cómo evoluciona en esta cinta la dinámica entre Ralph y Vanellope?

Rich Moore: La primera película termina con Ralph finalmente superando todos estos años de soledad. Pero hay una línea al final de la película en que Ralph se pregunta: "Si esta niña me quiere qué tan malo puedo ser", que es una gran frase para cerrar una película, pero quizás no es la filosofía de vida más sana que puedas tener. Phil notó que no debe ser cómodo dejar que lo que alguien piense de ti defina cómo te sientes respecto a ti mismo, entonces esa inseguridad es la puerta hacia una nueva historia, porque Ralph aún la siente. Nos dimos cuenta que para realmente completar su arco dramático, y que Ralph aprenda a quererse a sí mismo, aún le falta crecer un poco. Y esa premisa también nos sirvió para entender que quizás Vanellope tiene sueños propios más allá de Ralph o Sugar Rush.

-En Zootopia abordaron un concepto complejo como el racismo en una cinta familiar. ¿Hacen algo parecido en esta película con el tema de la Internet?

Moore: Totalmente. Zootopia nos dio el impulso para profundizar en temas más difíciles. Cosas como el bullying y el acoso a través de Internet son abordados en esta película, junto con temas más humanos, como la inseguridad y las amistades o las relaciones codependientes y lo tóxicas que pueden ser. Usamos la historia de Ralph y Vanellope como una forma de explorar temáticas complicadas. Zootopia fue la prueba de que nuestra audiencia puede y acepta que se les invite a pensar. No queremos ser predicadores pero creemos que una historia puede ser graciosa y dulce, aunque también algo que inicie una conversación en las familias.

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