¿Chile Vamos afloja con Marcela Ríos? Las señales que debilitan la acusación contra la exministra

Marcela Ríos, exministra de Justicia y Derechos Humanos.

Marcela Ríos, exministra de Justicia y Derechos Humanos.

La defensa de la extitular de Justicia no invocará la denominada "cuestión previa" e irá directo al fondo del libelo, lo que es leído como una muestra de confianza. La exsecretaria de Estado concurrirá a la votación del próximo miércoles y estará acompañada por los ministros de Justicia y Segpres. Si bien los conteos de La Moneda indican que los votos a favor y en contra para la ofensiva de la derecha están parejos, tanto en la oposición como en el oficialismo coinciden en que hay factores que le han quitado fuerza a la acusación constitucional.


Ya es un hecho que la derecha tendrá una merma (al menos nominal) en sus votos para sustentar la acusación constitucional en contra de la exministra de Justicia Marcela Ríos, cuya defensa, encabezada por José Antonio Viera-Gallo, acordó una estrategia ofensiva: no invocar la llamada “cuestión previa” para que la presentación pase inmediatamente a ser debatida en el fondo.

El libelo fue presentado por la UDI, RN y Evópoli, el 9 de enero pasado, a raíz del rol de Ríos en la entrega de indultos, a fines del 2022, al exfrentista Jorge Mateluna y a doce condenados por delitos ligados al estallido social.

Sin embargo, dos jefes de bancada de Chile Vamos, que firmaron la acusación, Francisco Undurraga (Evópoli) y Jorge Alessandri (UDI) no participarán de la votación, que se realizará el próximo miércoles en la tarde en la Cámara de Diputadas y Diputados.

Hoy ambos legisladores de derecha son parte de una delegación parlamentaria, que está realizando una visita oficial a España. En ese viaje participan el presidente de la Cámara, Vlado Mirosevic (liberal), y el socialista Raúl Leiva. Todos ellos recién regresarán a fines de esta semana, por lo que no estarán en la sesión del miércoles.

Si bien el viaje de Undurraga y Alessandri no influirá en el resultado, ya que están pareados con Mirosevic y Leiva (la rebaja de los dos votos opositores está compensada con la inasistencia de los otros dos diputados oficialistas), sus ausencias fueron leídas como una señal de que Chile Vamos había comenzado a aflojar en la arremetida contra Ríos.

A ello se suma otra señal. Las bancadas opositoras tampoco pusieron reparos en que la acusación se discuta a partir de las 15.00 del miércoles. Por lo general, el debate de los libelos parte en la mañana, ya que los alegatos y los discursos al final terminan consumiendo prácticamente todo un día. Ahora, todo apunta a que el debate se resolverá en una media jornada.

En vista de que la extitular de Justicia ya fue desvinculada de su cargo (por su responsabilidad política en las mismas desprolijidades que el gobierno reconoció inicialmente en los indultos), distintos parlamentarios de derecha, incluso algunos referentes del sector más conservador o “duro”, admiten que el libelo no tiene un objetivo político claro. Por el contrario, si prospera la acusación puede convertirse en “una moneda de cambio” para liberar de responsabilidad al Presidente Gabriel Boric y en un “ensañamiento” contra Ríos, quien no podría ejercer ningún cargo público, incluyendo labores académicas en universidades estatales.

Hasta el momento, la decisión oficial de las bancadas de la UDI, RN y Evópoli es seguir empujando el libelo. Sin embargo, están conscientes de que el desincentivo de perseguir a Ríos y el mismo golpe anímico que generó el fracaso de la acusación constitucional contra el ministro de Desarrollo Social, Giorigio Jackson, (pese a que esa acción fue iniciada por el Partido Republicano) son factores que podrían incidir en el desmarque de ciertos legisladores del sector.

Uno de los elementos que está en el análisis de las bancadas opositoras es que el oficialismo y el gobierno, a pesar de estar en minoría, mantienen la hegemonía de la Cámara, en alianza con sectores independientes y no alineados. Ello quedó en evidencia en la última elección de la mesa, donde se impuso Mirosevic y la diferencia de 14 votos (sumando abstenciones y rechazos) con la que se perdió la acusación a Jackson.

Por lo tanto, existe la probabilidad alta de que la oposición termine este período legislativo -antes del receso de febrero- con una nueva derrota. Incluso, a pesar de que el libelo logre una mayoría en la Cámara, en el Senado el panorama se vislumbra más adverso.

A ello se suma el cansancio normal que está pesando en todos los parlamentarios, en general, después de un año de trabajo legislativo, que ha sido más intenso en el último mes, por lo que varios ya están pensando en su descanso estival.

Por otro lado, la bancada republicana igualmente quedó dolida por el descuelgue de un diputado UDI (Joaquín Lavín ) de dos dirigentes de RN (Ximena Ossandón y Eduardo Durán), por lo que es una posibilidad de que también haya desmarques en la derecha más dura. De partida, la independiente Gloria Naveillán (ex-republicana) se ha declarado contraria de acusar a Ríos con el fin de mantener abierto un libelo contra Boric.

El jefe de bancada del Partido Republicano, José Carlos Meza, dijo que “todavía no hemos tomado una decisión, porque estamos a la espera de que termine el análisis de la comisión revisora de la acusación”.

Un factor crucial en la decisión republicana será la recomendación del diputado Benjamín Moreno, quien integra esa bancada y es parte de la comisión revisora. Hasta el momento, Moreno ha dicho que sigue evaluando los antecedentes para formarse una convicción.

El diputado UDI Cristián Labbé, en tanto, admitió que el libelo “probablemente ha perdido un poco de fuerza y entusiasmo por parte de algunos parlamentarios, pero, en lo personal, creo que es una acción en la que hay que persistir”. “Es una decisión que se tomó”, agregó Labbé, quien igualmente coincide en las sospechas de que a La Moneda le convendría una acusación a Ríos. “El gobierno a lo mejor quiere dejar que se corte por el hilo más delgado, que es la ministra Ríos, para blindar al Presidente. Él no ha dado la cara”, insistió.

“Puede que algunos saquen las cuentas que no están lo votos, pero falta ver cómo se defiende (el libelo) por parte de los acusadores, como también por el lado de la acusada”, añadió otra legisladora UDI, Flor Weisse.

El diputado RN Miguel Mellado también expresó que “hay que seguir adelante”. “Debido a lo que dijo el propio defensor de la ministra, aquí la ministra solo tuvo una parte de la responsabilidad... Ella es la parte más débil, a la que hicieron renunciar. Desde el gobierno la han tratado pésimo, pero su acusación es la única bandera que tenemos para decir que hubo una transgresión a las leyes (con los indultos) y así mandar un mensaje”.

Uriarte y Cordero junto a Ríos

En La Moneda dicen que no serán meros espectadores de la votación que este miércoles definirá el futuro político de Ríos, quien asistirá a la sesión.

“La exministra Ríos tiene su propia defensa, como corresponde. Pero nosotros como gobierno no vamos a dejarla sola, esa es una convicción que nos asiste. Va a contar con todo nuestro apoyo”, expresó la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo.

Una vez presentada la acusación, el gobierno definió tempranamente que a Ríos no se le podía dejar “sola” porque, entendían, el costo de una derrota para ella impactaría directamente en el Presidente Boric.

La ministra secretaria general de la Presidencia (Segpres), Ana Lya Uriarte, y el nuevo titular de Justicia, Luis Cordero, han estado en contacto con Ríos y su defensa.

De hecho, Uriarte dedicó parte de su fin de semana a conseguir votos para la otrora secretaria de Estado, tarea que ha continuado durante este lunes.

En el gobierno y en la defensa de Ríos coinciden en que el libelo ha perdido “momentum”, pero aseguran que -de todas formas- los conteos seguían muy parejos, en el orden de 70 votos a favor y otros 70 en contra.

Si bien en Palacio aseguran que no se repetirá la procesión de ministros que acompañó a Jackson, la exministra no estará sola en la testera: junto a ella estarán Uriarte y Cordero. También podría asistir la ministra Carolina Tohá (Interior).

Pese a que en sectores del gobierno causó molestia la estrategia de Viera-Gallo, quien señaló que los indultos eran una responsabilidad compartida entre la exministra y el Presidente, el tema era visto como un costo asumido.

Lo que ha dicho la defensa es una cuestión obvia; las firmas delegadas son tan antiguas como el Estado de Chile (...). Sacar otro tipo de conjeturas tiene que ver con la intencionalidad política de llevar esto siempre al Presidente”, comentó Vallejo.

No obstante, el objetivo de fondo sigue siendo demostrar que detrás de la medida no hubo ilegalidad. En eso concuerdan, por ejemplo, el abogado defensor y el ministro Cordero, quien al asumir desechó la versión inicial de “las desprolijidades” que sostenía la misma Vallejo y el Presidente. “Nadie ha infringido las leyes ni la Constitución”, dicen fuentes gubernamentales.

Sobre ese punto, desde el entorno de Ríos aseguran que su defensa ha estado en contacto con la Segpres y Justicia, que además le han brindado colaboración a Viera-Gallo.

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