¿El sicópata del metanol?: comienza juicio en contra de abogado acusado de envenenar a sus víctimas para cobrar seguros de vida

Ricardo González Latorre, abogado acusado de envenenar a sus víctimas para cobrar seguros
Ricardo González Latorre, abogado acusado de envenenar a sus víctimas para cobrar seguros

Ricardo González Latorre es acusado del homicidio de una mujer a quien la incentivó a firmar una serie de seguros de vida, los que -según la fiscalía- posteriormente buscaría cobrar tras envenenarla con alcohol metílico. Pero este no sería el único hecho que se le imputa al abogado, pues con las mismas características y motivaciones habría intentado asesinar a otro hombre.


“Los ganadores celebramos con un buen vino, los loser (perdedores en inglés) sólo toman vino en caja”. Empinando una copa de alcohol y ante la cámara de su teléfono es uno de los últimos videos que registra las redes sociales de Ricardo Javier González Latorre, un abogado de la Región de Valparaíso acusado de dos delitos de homicidio, y de su presunta participación en otros hechos similares.

El profesional, según el Ministerio Público, habría utilizado metanol mezclado con alcohol para asesinar a sus víctimas para posteriormente cobrar sus seguros de vida. Acusaciones que a partir de este miércoles deberán ser revisadas por el Tribunal Juicio Oral en Lo Penal de Viña del Mar, donde se decidirá si González es culpable o no de los delitos que se le imputan, y por lo cual arriesga presidio perpetuo.

El inicio del caso en contra del abogado se remonta al año 2005. En aquel entonces, el sujeto contrató a Luis Olivares, en Viña del Mar, para realizar unos trabajos de construcción, los que nunca se concretaron. Desde entonces entablaron una relación de amistad, hasta que el 2012 González se contactó nuevamente con quien sería su primera víctima, esa vez no para ofrecerle un trabajo, sino un seguro de vida. El hombre tomó el ofrecimiento e incluyó como beneficiara a su pareja.

Meses después de contratado el servicio financiero, González volvió a contactarse con Olivares, esta vez para invitarlo a la casa para compartir. La señalada cita se concretó, y en esa ocasión el abogado ofreció diferentes tragos a quien decía considerar su amigo. Sin embargo, según consta en la acusación de la investigación del Ministerio Público, al momento de servirle vino con frutas, habría agregado una sustancia tóxica. Se trataba de alcohol metílico, más conocido como metanol.

Tras varios sorbos, la víctima se descompensó, momento en el que según consta en la investigación fue trasladado a un sitio eriazo y alejado de Villa Alemana, lugar donde operaba el sujeto. En este sector, el abogado lanzó el cuerpo del hombre descompensado, pero no contaba con que la víctima despertaría horas después en muy malas condiciones de salud. Como pudo, Luis Olivares, en mal estado, salió de la fosa donde fue lanzado y buscó ayuda. Logró sobrevivir.

“¿Qué me diste?”

El segundo homicidio, estaba vez consumado, que se le imputa al profesional, ocurrió el 2018. Ese año, González conoció a Natalia Véliz López, con quien supuestamente iniciaría un negocio de frutos secos. En ese contexto, el sujeto le ofreció a la mujer contratar seguros de vida, algo que finalmente se concretó y Véliz contrató tres beneficios, supuestamente para sus hijas.

El 28 de junio del 2018 el abogado le pidió reunirse, aparentemente para poner fin a la relación laboral que tenían, algo que había solicitado Véliz. En esa ocasión, el sujeto la invitó a unos tragos en su vehículo, sirviéndole un vaso de whisky, y al igual que con la otra víctima, le agregaría metanol.

Tras supuestamente estar en un alto estado de ebriedad, González pasó a dejar a su casa a Véliz. Al día siguiente, la mujer no se pudo levantar de su cama, ya que tenía fuertes dolores de estómago, vómitos y mareos, aunque lo que causaba más preocupación en la víctima es que perdió la visión. Todos estos síntomas finalmente provocaron que fuera trasladada al hospital, donde tras días internada sin diagnóstico claro, falleció el 7 de julio del 2018.

La abogada de la hija de la víctima, María Fernanda Cuevas, señala a La Tercera PM, que durante todo el tratamiento hospitalario se barajaron diferentes tesis del diagnóstico. Aquello, hasta que le pidieron a una de las hijas de la mujer que revisara su teléfono, encontrando los mensajes con González.

Cuevas sostiene que en el WhatsApp de la mujer había conversaciones con el acusado en el que ella le decía “¿qué me diste?, me siento muy mal, yo antes había tomado pero ninguna caña es así, nunca me he sentido así. No puedo ver la pantalla, me cuesta escribir”. Ricardo le decía “nosotros tomamos lo mismo, duerme”.

Por lo mismo, el 1 de mayo del 2020, la PDI detuvo a González y desde entonces ha permanecido en prisión preventiva, primero en la Cárcel de Valparaíso y durante esta última etapa en el recinto penal de Quillota.

¿Un nuevo asesino en serie?

Por estos dos hechos, la Fiscalía Regional de Valparaíso le imputa al abogado dos delitos de homicidios calificados, uno de ellos en grado de consumado y el otro como frustrado, este último por el caso del 2012. Por estos hechos, el fiscal Hernán Silva ha solicitado presidio perpetuo.

Cuevas, por su parte, como parte querellante, se ha adherido a la solicitud del Ministerio Público. “Para la familia lograr una condena en contra de Ricardo González sería en cierta medida lograr justicia por Natalia, y no solamente por ella, sino que por todas las otras víctimas que se encuentran pendiente sus casos”, señala la abogada.

La primera de ellas se remonta al 2004, cuando María Eliana Cadiz se fue a vivir a Valparaíso con González, lugar donde finalmente fue encontrada muerta con dos impactos de bala en un basural. En ese caso, también se cobró un seguro de vida por más de $ 100 millones. ¿El beneficiario?, el mismo profesional. En esa causa la fiscalía decidió no perseverar en contra del presunto homicida.

El 2016 también existe una causa en contra de González, en la cual un familiar de una víctima -quien murió en las mismas circunstancias que el resto- formará parte como testigo del juicio que empieza este miércoles, al igual que los familiares de la mujer asesinada el 2004.

La abogada querellante asegura que “estamos frente a un asesino serial como nunca antes se había visto en este país. Esto porque usa métodos altamente elaborados y que ha actuado por completa impunidad por casi 20 años. Este es uno de los casos más graves y más complejos que han ocurrido, ya que no se trata de muertes violentas, sino que se trata de asesinatos muy pensados, una forma de comisión que fue analizada por el imputado y que pudo ver una falla en el sistema de seguros, ya que él fue el beneficiario de muchas personas a la vez”.

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