Por Alonso VatelCardenal Chomali: “En vez de mostrarle el latido a la mujer, sería bueno que lo escuchara el médico que se comprometió a preocuparse de la vida”
Entrevistado en el programa de streaming de La Tercera y en medio del debate por el proyecto de ley 'Escucha su corazón', el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, planteó que las 3 causales del aborto "no debieran existir", que "cuando hay apoyo médico, psicológico, espiritual, económico, las mujeres se sienten más acompañadas y desisten de eso" y que le "duele" que "haya médicos que se presten para realizar un aborto".

A fines de junio, el cardenal Fernando Chomali participó del consistorio convocado por el Papa León XIV en la Ciudad del Vaticano. Un mes antes del encuentro, el 26 de mayo, el Pontífice había publicado su primera encíclica, Magnifica Humanitas, donde aborda la “custodia de la persona humana” en el tiempo de la inteligencia artificial (IA).
Un tema sobre el que profundizó el arzobispo de Santiago en el programa de streaming de La Tercera, Desde la Redacción, donde, entrevistado por Juan Paulo Iglesias y Rodrigo Álvarez, entregó también su mirada sobre otros debates contingentes, incluyendo el proyecto de ley de diputados del Partido Nacional Libertario que propone que la mujer escuche los latidos del feto como parte del proceso previo a la interrupción legal del embarazo.
¿Por qué cree que es relevante que la Iglesia hable de la IA?
La inteligencia artificial es una invención del ser humano que cambia absolutamente todos los paradigmas inimaginables en los temas más relevantes de nuestra propia vida. En primer lugar, el tema de la verdad. La verdad siempre ha sido una búsqueda de todos los seres humanos, un proceso lento, reflexivo, que requiere discernimiento, equivocarse, etc. Aquí se produce una invasión respecto de un grupo de personas muy pequeño que nos van conduciendo en nuestro pensamiento (...). En segundo lugar, la educación. Aquí está en jaque la educación formal en virtud de que hay un preformateo en los jóvenes, en la manera de pensar, de vivir, de socializar, muy grande. El otro tema muy relevante es el del trabajo. He tenido reuniones con empresarios, con sindicalistas, para hacer ver que esto va a tocar muy a fondo la estructura laboral y que lamentablemente va a quedar mucha gente sin trabajo (...). Lo otro es que creo que vamos lento porque la IA va a 1.000 por hora, la reflexión ética va a 100 por hora y la reflexión legislativa va a 2 por hora. Se está produciendo un vacío muy grande.
El proyecto ‘Escucha tu corazón’ establece que los médicos se nieguen a realizar un aborto en tres causales si es que la madre declina oír los latidos del feto. ¿Qué le parece?
Yo no conozco el proyecto de ley en concreto. Lo que sí me duele es que es un proyecto, que sale en la prensa, que suscita una división, una polarización y una ira impresionante. Yo escribí un tuit al respecto y estoy muy arrepentido de haberlo enviado...
¿Qué puso en ese tuit?
Que toda madre debiese alegrarse de escuchar el latido del corazón, que seguramente pasó con nuestras madres y que a las mujeres hay que acompañarlas en un drama tan terrible como es verse enfrentadas a las tres causales, algo así decía. Me duele haber sido fuente de división en ese sentido. Creo que el tema de fondo son las tres causales y yo, como lo he dicho en muchas oportunidades, en las sedes que corresponden, pienso que esas tres causales no deberían existir (...). La experiencia dice que con un drama terrible como puede ser la violación, una cosa espantosa como puede ser un feto que viene con serios problemas de malformación o cuando hay un riesgo (...) cuando hay apoyo médico, psicológico, espiritual, económico, las mujeres se sienten más acompañadas y desisten de eso. Lo otro que a mí me duele, y lo digo acá con mucha libertad, es que haya médicos que se presten para realizar un aborto. Eso lo encuentro terrible. Yo pienso que en vez de mostrarle el latido del corazón a una mujer que está en una situación muy difícil, muy compleja, que yo reconozco, pienso que sería muy bueno que ese latido lo escuchara un médico que se comprometió a curar, a sanar, a preocuparse de la vida.
Dice que no está de acuerdo con las tres causales. ¿Cree que es momento de mirar nuevamente eso?
Siempre es el momento de mirar todas las leyes, porque las leyes son perfectibles. Estamos en un país democrático, los senadores y diputados en un momento decidieron eso y evidentemente que a las personas les corresponde, en el fondo, cumplir con la ley, eso yo no lo discuto, pero lo que sí creo que si se mira en una perspectiva mayor, hay una vida humana que es eliminada. (...) Creo que como pastor, que me corresponde comprender, ser vínculo de unidad, ser vínculo de reflexión, lamentablemente caí en la trampa, por así decirlo, del inmediatismo y me sumé a una discusión mediática que no tiene nada que ver con el drama que puede experimentar una mujer y que yo comparto, pero si me preguntas si yo bajo alguna causal estoy a favor de eliminar a un ser humano inocente, yo te digo que no. Y eso lo voy a decir aunque me quede solo en el mundo.
En temas ideológicos que dividen, uno que roza esa línea es el de los indultos generales. ¿Cuál es su postura?
Es que yo tengo un sesgo, tengo un problema.
¿Cuál?
Que soy católico. Es un sesgo porque los católicos creemos que la persona se puede arrepentir, que existe el perdón, la misericordia. Es fundamental la justicia, la verdad, que se sepa lo que pasó, pero también hay un estado superior que es justamente la capacidad de reconocer el error, el daño, el delito, pedir perdón, arrepentirse y comenzar de nuevo. Una sociedad que confunde justicia con venganza, sea de donde sea, no tiene espacio en la sociedad. Yo, por ejemplo, estuve en contra del golpe militar. Hice un documental sobre los familiares de detenidos desaparecidos, unas vidas que no se la deseo a nadie, un sufrimiento horroroso. Pero estuve en Colina y en Punta Peuco, conversando con ellos largamente. Vi situaciones difíciles, personas muy enfermas, muy heridas. Y yo digo, ¿cómo no pedir perdón?, ¿cómo no permitir perdón? (...) porque no están bien cuidados adecuadamente.
Hay recintos que no tienen esas condiciones...
Ninguno. En ese sentido quiero rescatar a Gendarmería, que hace lo que puede y con pocos recursos. Yo digo, en situación de enfermedad, ¿por qué no dejar que la familia los cuide? ¿Por qué no dejar que la Fundación La Rosas los cuide?
¿Vio arrepentimiento, efectivamente?
Pienso que falta algo más explícito todavía en general, sin lugar a dudas. Pero cuando hay un espíritu de clemencia, las cosas cambian.
Revisa en el video la entrevista completa:
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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