Por Francisco CorvalánNuevas lluvias amenazan la capital mientras el paso Los Libertadores suma dos semanas cerrado por la nieve
La Dirección Meteorológica advirtió que las lluvias más intensas se registrarán entre este jueves y la madrugada del viernes en el sur, con precipitaciones que se extenderán por la zona central, llegando hasta Coquimbo. En paralelo, el principal corredor terrestre entre Chile y Argentina está interrumpido desde el 15 de julio y su reapertura se proyecta recién para la semana que viene, si es que las condiciones climáticas lo permiten.

El sistema frontal que ha marcado gran parte de julio volverá a ganar intensidad este jueves. Mientras las regiones del centro y sur continúan enfrentando las consecuencias de las lluvias, un nuevo pulso de precipitaciones mantiene incierto el panorama para el paso Los Libertadores y obligó a la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) a emitir nuevas alertas para las próximas horas.
Por un lado, la persistencia del invierno también continúa afectando la conectividad internacional. Este miércoles el complejo fronterizo Los Libertadores cumplió dos semanas consecutivas cerrado, luego de que el paso fuera inhabilitado el 15 de julio por las intensas nevadas que afectan la alta cordillera. Antes apenas estuvo habilitado del 1 al 9, el viernes 10 cerró, al día siguiente se volvió a habilitar y ya desde el 15 el tránsito de vehículos permanece interrumpido.
Desde mediados de mes, las labores de despeje han debido realizarse de forma intermitente debido a las continuas precipitaciones y al riesgo de avalanchas.
La acumulación de nieve, que en algunos sectores alcanza cerca de cinco metros, mantiene interrumpido el principal corredor terrestre entre Chile y Argentina, mientras que alrededor de 1.550 camiones permanecen detenidos en territorio argentino esperando la reapertura del paso.
Alberto Marengo, subsecretario de Industria y Comercio del Ministerio de Producción de Mendoza, detalló a medios trasandinos que más de 500 camiones están detenidos en alta montaña, distribuidos en distintos puntos de la carretera fronteriza, otros 70 aguardan en el predio Red Mercosur y cerca de 950 permanecen sobre un tramo de la Ruta Nacional 7, al este de la capital provincial. “Hoy tenemos aproximadamente 1.550 camiones y son todos vehículos que no son de la provincia de Mendoza, ya que los transportes con base operativa o domicilio en Mendoza fueron enviados a sus bases o domicilios”, precisó.
De hecho, el presidente y vocero de la Asociación Nacional de Agentes de Aduana (Anagena), Carlos Zulueta, alertó de problemas de una potencial emergencia humana por las condiciones en que están los conductores. “Tenemos problemas de la comida, les falta agua, se quedan sin gas para poder calentarse, les falta medicina”, dijo en Cooperativa.
Equipos de Vialidad y de la Escuela de Alta Montaña del Ejército chileno continúan monitoreando las condiciones de la ruta, cuya habilitación dependerá de la evolución del tiempo y recién podría evaluarse durante la próxima semana.
Con nuevas precipitaciones previstas al menos hasta el fin de semana, las autoridades mantienen el llamado a evitar desplazamientos hacia sectores cordilleranos, mantenerse alejados de ríos y quebradas y seguir la información emitida por los organismos oficiales.
Sistema frontal reciente
El balance más reciente de Senapred sobre este último frente de lluvias reporta 157 personas damnificadas, 30 albergadas, 662 aisladas y cuatro lesionadas entre las regiones de O’Higgins y Los Ríos. Hasta ahora no se registran fallecidos ni desaparecidos asociados a este sistema frontal, a diferencia de las ocurridas la semana del 21 de julio, que dejaron al menos 13 víctimas fatales, y que mantiene a casi 14 mil personas aisladas, principalmente en el norte.
Los puntos más complejos del presente sistema se concentran en la zona centro-sur. La Región del Maule reúne 313 personas aisladas, principalmente por cortes de caminos rurales, pérdida de puentes y aumento del caudal de esteros en comunas como Linares, Colbún, Curicó, Hualañé y San Clemente.
En Biobío permanecen 150 personas aisladas en la comuna de Alto Biobío debido al desborde del estero Malal, mientras que Los Ríos contabiliza 190 personas aisladas y 45 damnificados, especialmente en La Unión, Valdivia y Paillaco, afectados por el desborde de ríos y esteros. Ñuble, por su parte, concentra el mayor número de personas damnificadas, con 80 afectados, además de 20 albergados y una persona lesionada.
La emergencia también continúa dejando daños en viviendas e infraestructura crítica. En Ñuble se reportan dos viviendas destruidas y numerosas casas con daño mayor luego del tornado registrado el lunes, mientras que en Los Ríos decenas de inmuebles permanecen anegados o en evaluación por inundaciones y deslizamientos. En el Maule, en tanto, la pérdida de puentes y los cortes de rutas mantienen incomunicadas diversas localidades rurales.

A ello se suman las interrupciones de servicios básicos. De acuerdo con la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), 9.746 clientes permanecían sin suministro eléctrico entre Valparaíso y Los Ríos al mediodía del miércoles, aunque el organismo precisó que no todos los cortes están necesariamente asociados al sistema frontal.
El panorama meteorológico anticipa nuevas complicaciones. La Dirección Meteorológica mantiene una alerta meteorológica por precipitaciones moderadas a fuertes entre este jueves y la madrugada del viernes para las regiones del Maule, Ñuble y el Biobío. Asimismo, decretó una alerta por viento moderado a fuerte para Ñuble y el Biobío, además de otra por precipitaciones con isoterma cero alta en la cordillera de La Araucanía.
La Región del Biobío aparece nuevamente entre los sectores más expuestos. Su director regional de Senapred, Alejandro Sandoval, informó que durante este jueves podrían acumularse entre 70 y 80 milímetros de lluvia en sectores cordilleranos, favorecidos por una isoterma cero elevada que permitirá precipitaciones líquidas incluso sobre zonas altas, incrementando el riesgo de crecidas de ríos y esteros.
Ante ese escenario, el Ministerio de Educación suspendió las clases en toda la Región del Biobío para establecimientos públicos y privados. En La Araucanía, el pronóstico tampoco resulta alentador. Senapred prevé hasta 55 milímetros de lluvia en sectores precordilleranos, 50 milímetros en cordillera y rachas de viento de hasta 70 km/h, además de la posibilidad de un nuevo evento de precipitaciones durante el fin de semana, lo que mantiene la preocupación por eventuales desbordes y remociones en masa.
A ello se suma un aviso por precipitaciones normales a moderadas entre Coquimbo y el Biobío, vigente hasta el sábado 2 de agosto, confirmando que el sistema frontal volverá a avanzar hacia la zona central y el Norte Chico durante los próximos días.
El meteorólogo y doctor en Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Magallanes, Jorge Carrasco, explica que el frente permanecerá entre Biobío y La Araucanía durante buena parte del jueves antes de desplazarse hacia la zona central. Según detalla, durante el viernes las precipitaciones alcanzarán Valparaíso y la Región Metropolitana para luego extenderse al Norte Chico, aunque con menor intensidad que los sistemas frontales de las últimas semanas.
El especialista advierte que la principal preocupación continúa siendo la combinación entre una isoterma cero elevada y los suelos permeados de agua. “No estamos frente a un sistema particularmente intenso, sino frente a un invierno que no ha dado tregua. El problema es que los suelos ya están completamente saturados y cualquier lluvia adicional puede generar una respuesta muy rápida de ríos, esteros y quebradas”, explica.

Carrasco agrega que otro factor de riesgo es la altura de la isoterma cero. “Cuando la precipitación cae como lluvia en sectores cordilleranos donde normalmente debería nevar, el escurrimiento aumenta mucho más rápido y eso incrementa el riesgo de crecidas e inundaciones”, sostiene. A su juicio, el episodio confirma que el mayor peligro ya no depende exclusivamente de la cantidad de agua que pueda caer, sino de la sucesión de sistemas frontales que ha reducido la capacidad de absorción de los suelos.
Ese diagnóstico coincide con el último informe técnico de Sernageomin, que mantiene peligro alto de remociones en masa en la cordillera de la costa del Biobío, además de la precordillera y cordillera de La Araucanía y gran parte de las zonas montañosas y costeras de Los Ríos, debido a la saturación de los suelos provocada por las lluvias acumuladas.
Mientras el nuevo frente comienza a avanzar hacia la zona central, las regiones de Atacama y Coquimbo continúan en plena fase de recuperación tras las lluvias de la semana pasada. Este miércoles el Presidente José Antonio Kast encabezó en Vallenar una reunión con ministros, autoridades regionales y el jefe de la Defensa Nacional para coordinar la siguiente etapa de la emergencia.
En la instancia, anunció que hacia este viernes el gobierno habrá entregado 3.400 ayudas económicas mediante las fichas FIBE para familias afectadas y que el próximo lunes comenzará una segunda etapa con 6.000 nuevos beneficios. Además, confirmó la continuidad del decreto de emergencia, la Alerta Sanitaria y la Emergencia Agrícola, junto con recursos destinados a reparar infraestructura pública y apoyar a la pequeña minería y la pesca artesanal.

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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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