El acuerdo “secreto” de RN para proponer a Ossandón a la presidencia del Senado sólo en 2022

Los senadores en ejercicio y electos de RN, en la cita que sostuvieron ayer en Valparaíso.

Ayer, en un encuentro con los senadores del partido, la bancada estuvo dispuesta a que sea el parlamentario por la RM la carta de la tienda para presidir la Cámara Alta, pero solo si al partido le corresponde el primer año en el marco de las negociaciones que lleva adelante el oficialismo con Nuevo Pacto Social. Las conversaciones se dieron luego de una serie de complicaciones para Ossandón, quien, además, deberá sortear el interés de Francisco Chahuán por ocupar la testera en otro año.




Hasta el cuarto piso de la Cámara Alta llegaron ayer a la hora de almuerzo los senadores electos y en ejercicio de RN. ¿La razón? Continuar con las negociaciones para definir quién será la carta a presidente del Senado en el año que le corresponda a RN, en el marco de las negociaciones que la centroderecha lleva adelante con Nuevo Pacto Social para los próximo cuatro años.

El senador por la Región Metropolitana Manuel José Ossandón -quien incluso cuenta con el apoyo del expresidente del partido Carlos Larraín- corría con cierta ventaja al tener el respaldo basal de cinco de los 12 miembros de la bancada. Sin embargo, había una serie de nudos adicionales, en vista de que también estaban interesados en el cargo el presidente del partido y senador por Valparaíso, Francisco Chahuán, y el representante de La Araucanía, José García Ruminot.

En su momento también figuraba como aspirante la senadora electa por Antofagasta Paulina Núñez. Sin embargo, su interés era más bien hacer un punto político sobre la necesidad de incluir a las mujeres en las definiciones y en los últimos días ya había declinado su opción en favor de Ossandón.

Según algunas versiones, en la cita -realizada en el comedor de la presidencia del Senado, que fue facilitado por la actual titular de la corporación, Ximena Rincón- Ossandón, Chahuán y García sinceraron sus aspiraciones.

Para destrabar las negociaciones y evitar un choque, el senador metropolitano apostó a convencer a los presentes de que su interés era presidir el Senado solo el primer año (punto que aún no está resuelto en las tratativas entre la derecha y la ex Concertación). Ese argumento, de hecho, fue clave para que Núñez depusiera su interés y lograse el apoyo de Larraín, además de gran parte de los dirigentes del sector más conservador del partido. Ossandón esgrimió que 2022 será clave para defender la institucionalidad frente a la Convención Constitucional, donde hay voces que abogan por suprimir el Senado, y que frente a ese escenario, él -quien votó Apruebo en el plebiscito- tenía el perfil adecuado.

Según fuentes del partido, en el almuerzo los senadores llegaron a una especie de consenso para cuadrarse en torno a Ossandón en caso de que RN obtenga la presidencia el primer año, es decir, exclusivamente en 2022. Ante la eventualidad de que el partido no logre adjudicarse el periodo inicial, la cartas para presidir el Senado volverían a rebarajarse.

Además, en el encuentro se acordó un pacto de silencio y no anunciar nada hasta marzo.

La jugada de Ossandón saca de carrera por ahora a Chahuán, quien por ser presidente de partido y haber sido elegido hace solo seis meses, estaba prácticamente inhabilitado para pretender la testera de la Cámara Alta en el primer año.

Incluso, Chahuán ya le había notificado a la directiva del partido que su compromiso y su primera prioridad era dirigir RN. Así lo reiteró en la comisión política del lunes pasado, y que, por lo tanto, no iba a ser candidato a presidir el Senado si es que el primer año corresponde a Renovación Nacional.

El interés de Chahuán por presidir el Senado complicaba, además, a la directiva, donde habían realizado gestiones para que se bajara en favor de Ossandón, acogiendo la tesis de que el senador metropolitano tiene el perfil adecuado para relacionarse con la Convención.

Los otros nudos

En el caso del senador García, quien era la carta inicial de los conservadores del partido, sigue contando con el apoyo soterrado del extimonel y actual canciller Andrés Allamand. De hecho, según fuentes partidarias, el ministro también habría hecho esfuerzos por el senador de La Araucanía.

En todo caso, en el entorno del titular de Relaciones Exteriores sostienen que el ministro no se ha querido involucrar debido a que en marzo tendrá que asumir el cargo en la Secretaría General Iberoamericana (Segib), pero que, de todas formas, añaden que él cree que Ruminot es mejor carta que Ossandón para encabezar el Senado.

Ruminot, además, contaría con el respaldo de su par Rodrigo Galilea, quien fue contactado por La Tercera, sin embargo, no hubo respuesta.

Otro ruido en la carrera por la presidencia de la Cámara Alta fue la irrupción de Larraín en favor de Ossandón, ya que generó incomodidad a la facción de la denominada “derecha social”, que representa el expresidente y exministro Mario Desbordes. A ellos les sorprendió su respaldo en favor del senador por la Región Metropolitana, ya que varios aspiraban a que Núñez pudiera también llegar a ese puesto, aunque otros reconocen que era una aspiración más bien testimonial.

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