Las 5 claves de la acusación a jueza Donoso

La sorpresiva aprobación en la Cámara de Diputados del libelo en contra de la magistrada de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Silvana Donoso, tuvo algunos hitos decisivos y otros que vendrán.




El desmarque de las feministas

Lo dijeron desde el principio. Y en la previa a la votación del jueves intensificaron su mensaje: la acusación contra la ministra Silvana Donoso es una medida “efectista” con “objetivos mediáticos” y que no resuelve el problema de fondo. Así se leyó en una declaración del frente feminista de la Convergencia Social, cuya bancada terminó votando luego en contra del libelo. A esa argumentación se sumaron otros partidos del Frente Amplio como Comunes y RD, desde donde sus diputadas se cuadraron para rechazar el fondo y advirtieron populismo. La exministra democratacristiana Laura Albornoz, en tanto, se sumó a las críticas del Poder Judicial, asegurando que esta acción atentaría contra su independencia. La bancada de los diputados de su partido, sin embargo, terminó siendo clave para que el libelo pasara al Senado.

El testimonio de las relatoras

Como un testimonio “valiente”. Así calificó Andrés Longton (RN), quien sostuvo la acusación constitucional ante la sala, el rol clave que jugaron las relatoras Paz Cataldo y Paulina Martínez para convencer a varios legisladores de aprobar el libelo. Ambas acudieron a la comisión revisora y dieron cuenta de que, a diferencia de su experiencia anterior, la comisión de libertad condicional liderada por Donoso no requirió los antecedentes del “libro de vida” de los casi 300 condenados que habían solicitado ese beneficio en 2016, entre ellos, Hugo Bustamante. Así, quedó de manifiesto para algunos diputados, que se omitieron antecedentes que si bien no eran vinculantes debían ser tomados en cuenta como informes de Gendarmería e información del estado sicosocial. “Lo que me convenció fue la intervención de las relatoras”, dijo Matías Walker (DC).

El rol de Longton y Ascencio

Fue uno de sus principales promotores y en la Cámara Baja, los que se convencieron a último minuto de aprobar la acusación, lo apuntan a él. Desde que se ingresó el libelo, Andrés Longton (RN) fue a cada una de las sesiones de la comisión revisora, hizo preguntas y se contactó con distintas víctimas afectadas por la liberación de condenados con la venia de Donoso. Además, se dedicó a convencer a varios de los parlamentarios de la UDI y su propia bancada que tenían serias dudas e, incluso, logró apoyos en sectores de la oposición. Su intervención en sala fue su último intento por llegar a los indecisos. Quien también jugó un rol decisivo, dicen en el Congreso, fue Gabriel Ascencio (DC). El legislador se convenció de apoyar el libelo tras escuchar a las relatoras en la comisión y su cambio de postura terminó sumando a los respaldos a varios de sus camaradas y pares de la centroizquierda.

La sorpresa del Senado

“Sorprendió, porque todos dábamos por descontado que no pasaba la Cámara”. Así grafica un senador el balde de agua fría que significó la noticia de que serán ellos quienes definirán si Silvana Donoso es destituida. En el Senado el tema es visto con cautela por los legisladores, quienes deben actuar como jurado y dirimir sobre la culpabilidad de la jueza. En el PS ya han manifestado dudas sobre el mérito jurídico del libelo. Desde el PPD y la DC, algunos ven con preocupación la transversalidad con que la acción fue aprobada. En Chile Vamos han transmitido estar abiertos a estudiar los antecedentes y no se cierran a ningún escenario. Además, en la Cámara Alta comentan que algunos deberían inhabilitarse, como es el caso de Manuel José Ossandón (RN), cuyo abogado es Samuel Donoso, hermano de la jueza. También se menciona la cercanía del abogado con Guido Girardi (PPD).

La abstención mayoritaria del PC

“La abstención era lo más correcto”. Así explica el diputado Daniel Núñez (PC) por qué optó -junto a la mayoría de su bancada- por no aprobar ni rechazar el libelo en contra de la jueza Donoso. Para el legislador, “hubo una desprolijidad de la jueza (...), no obstante el abandono de deberes es una causal extremadamente grave en que se requiere no solo una desprolijidad. Y eso no quedó demostrado”. En la bancada sostienen que fue un tema que se conversó bastante y que la idea era que todos tuvieran una postura común. Sin embargo, Boris Barrera terminó rechazando la acción, mientras que Marisela Santibáñez la respaldó. Se habría convencido, dicen en la Cámara Baja, tras escuchar a las víctimas que acudieron a la comisión revisoral.

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