José De Gregorio: “Con respecto a lo que esperaba hace dos meses soy más pesimista”

30/12/2020 FOTOGRAFIAS A JOSE DE GREGORIO Mario Tellez / La Tercera

El expresidente del Banco Central prevé que la primera mitad del año seguirá siendo compleja en lo sanitario, lo que repercutirá en lo económico y en los ingresos de las familias. Por ello, plantea la necesidad de recalibrar el acuerdo fiscal por US$ 12 mil millones, ya que se necesitarán más recursos para entregar nuevos aportes a los hogares. Si bien afirma que el escenario político interno ha estado bastante convulsionado y le resta dinamismo a la actividad, cree que lo que está predominando es la situación del coronavirus.


Cautelosamente pesimista. Así se encuentra el expresidente del Banco Central y actual decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, José De Gregorio, respecto de la marcha de la economía en este nuevo año. El alza de los contagios por Covid y el retroceso a Fase 2 de la Región Metropolitana le hicieron cambiar su escenario base esperado para 2021. Afirma que durante el primer semestre la situación sanitaria será compleja, lo que afectará la actividad y las condiciones de vida de las personas. “Los riesgos negativos han aumentado”, enfatiza el economista y por ello, subraya que la recuperación no se dará con la misma fuerza que se esperaba hace algún tiempo. Por lo mismo, plantea que el gobierno debe apurar la entrega de un nuevo Ingreso Familiar de Emergencia para las familias en enero y que sea extendible durante el primer semestre. “Lo importante no es solo el mayor gasto que se deba hacer, sino que la oportunidad con que se llegue con esa ayuda. Es mejor sobrerreaccionar que llegar atrasado”, advierte.

Sobre el caso de Volcom, empresa de la cual es presidente, sostiene que “es un tema que las autoridades ya han aclarado en el Congreso”.

En febrero se conocerá el crecimiento del 2020, pero todo indica que la contracción de la actividad estará más cerca del 6%. ¿Cuál es el balance que hace del año?

-En algún momento hubo un cierto optimismo con los datos, pero después llegaron las cifras de octubre y volvió el pesimismo. Debiéramos tener una caída en torno al 6%.

Se esperaba un mejor inicio de 2021, pero la Región Metropolitana retrocedió a Fase 2 y varias comunas del país enfrentan elevados casos de Covid 19. ¿Cuánto afecta eso el escenario previsto de recuperación?

-Implícitamente ninguno de los escenarios centrales tenía contemplado un retroceso a la Fase 2. Cuando se hizo el acuerdo fiscal en junio, todos pensábamos que hacia fines de año la economía se iba a estar abriendo y el tema sería reactivación. Teníamos en mente un escenario en que el segundo trimestre iba a ser muy malo, un tercer trimestre algo mejor y a medida que nos acercábamos al verano iba a estar mejor. Pero hoy vemos mayores riesgos sanitarios y ya en Europa y en otros países hay un rebrote del virus, y eso hace que la actividad vuelva a enfriarse y a recrudecer los problemas sociales. Además, no sabemos cómo seguirá la pandemia. Si la situación sanitaria recrudece tendrá un impacto económico severo. El proceso de vacunación ocurrirá durante todo el 2021. Chile es un país que está bien preparado para la vacunación, pero es lento, por lo tanto, durante todo el primer semestre vamos a estar en una situación sanitaria complicada y eso afectará la actividad y las condiciones de vida de la gente.

¿Su visión 2021 es peor de lo que preveía hace unos meses?

-Es complejo dar una cifra precisa, pero lo que sí se puede afirmar es que la situación será peor de lo que veíamos hace unos meses. Hay que ser muy cauteloso de lo que viene. Con respecto a lo que esperaba hace dos meses soy más pesimista, porque los riesgos negativos han aumentado.

¿Tiene incorporado en su escenario de riesgo un confinamiento total de la Región Metropolitana?

-No haría una predicción de lo que vaya a pasar en lo sanitario, pero la recuperación puede ser más lenta de la esperada en 2021. En todo caso, también hay factores positivos viniendo del exterior, como el mejor precio del cobre.

¿Esos niveles de precios llegaron para quedarse?

-Probablemente se quede en US$ 3,5 la libra. Hay varios factores que harán que el precio se mantenga alto. Hay una estrechez por el balance oferta y demanda, y por otro lado el dólar se está debilitando, lo que hace que el precio del cobre suba. Las perspectivas son positivas.

¿Crecer bajo el 4% este año sería un escenario negativo?

-Sería peor de lo esperado, aunque no podemos descartar tener un buen crecimiento. El tema de fondo es que habrá recuperación, pero seguiremos con problemas de empleo y distanciamiento social. El mercado laboral se recupera, pero aún tenemos más de un millón menos de empleos que el año pasado. Es todo muy incierto. Incluso en los últimos días ha habido mayor optimismo en el mundo por la disponibilidad de vacunas, pero la vacunación es lenta.

¿El mayor riesgo sigue siendo la pandemia o también tiene incorporado un proceso electoral constituyente con manifestaciones y violencia interna?

-El escenario político interno ha estado bastante convulsionado y le resta dinamismo a la actividad, pero es algo que viene internalizado hace tiempo. Lo que está predominando es la situación sanitaria. En lo político hay un panorama de bastante incertidumbre y la pandemia lo complica. Espero que una vez que sea electa la convención constituyente y se entre en el período de transición hacia una nueva Constitución, se vaya despejando el escenario de incertidumbre política y mejorando la convivencia en el país.

¿Cuánto puede impactar en la economía si los hechos de violencia que se siguen registrando los viernes en el centro de Santiago se mantienen por todo el 2021?

-La violencia no es condenable por su impacto económico, es condenable por sí misma. Ahora, como efectivamente impacta a la economía, depende de la magnitud que se produzca. El canal de contagio a la actividad es la incertidumbre y eso frena la inversión y los gastos.

¿Y cuál es su expectativa de este proceso constituyente?

-Chile está en una crisis institucional. Estamos con conflictos entre el Ejecutivo y el Legislativo. Necesitamos una nueva institucionalidad que evite estos problemas y fomente gobiernos de mayoría. Nuestra institucionalidad ya no estaba rindiendo y tampoco se ajustaba a las demandas ciudadanas. Necesitamos ponernos de acuerdo sobre las nuevas reglas del juego que permitan lograr los avances que la población requiere y tener buena gobernabilidad.

¿Ve que el cambio necesariamente será para mejor?

-Uno nunca sabe si es para mejor, pero confío en la elección de los constituyentes y el trabajo que ellos hagan. ¿Si es para mejor? Así espero y confío. Quien defina la calidad del trabajo será la ciudadanía en el plebiscito de salida.

¿El riesgo del Covid es mayor que el escenario interno?

-El mayor riesgo es el sanitario y la evolución que tenga la enfermedad, junto con las medidas que el gobierno adopte para controlarla. En todo caso, la crisis política y la pandemia se retroalimentan.

¿El gobierno debe apurar la entrega de un nuevo Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y no esperar a que la situación se complique aún más?

-Es necesario recalibrar el acuerdo fiscal del Covid por US$ 12 mil millones. Dado lo que está pasando, vamos a tener que hacer un esfuerzo mayor, porque el escenario es distinto del que preveíamos. Chile tiene espacio para endeudarse, no ilimitado, pero puede hacer un esfuerzo adicional concentrado en el primer semestre. Está bien que se renueve el Fogape, porque se necesita para que las empresas puedan sobrellevar esta crisis que ha sido muy larga. Pero para los hogares es necesario implementar un nuevo IFE a partir de enero y que esté presente durante el primer semestre. Hay muchos hogares que van a tener problemas y se necesita una ayuda de ese tipo. Lo importante no es solo el mayor gasto que se deba hacer, sino que la oportunidad con que se llegue con esa ayuda. Es anticiparse y, en la situación actual, es mejor sobrerreaccionar que llegar atrasado. Habría que hacerlo luego. Si el gobierno logra ir adelante implementando estas medidas, reduce las tensiones que genera la falta de recursos de los hogares.

El acuerdo fue por US$ 12 mil millones. ¿Cuántos recursos extra se necesitan?

-Solo considerando el IFE se requieren de US$ 3 mil millones a US$ 4 mil millones, pero se debe mirar el plan completo, ya que también se tienen que incluir recursos para la reactivación, como ya ocurre con los subsidios al empleo. Todavía se necesita entregar apoyo a las familias.

Usted dice que hay espacio fiscal para endeudarse, pero otros economistas advierten que ya estamos en el límite, y la proyección de la Dipres es del 45% del PIB al 2025. ¿Cuánto más se puede aumentar?

-Tal como dijimos en el acuerdo fiscal, en un par de años habrá que hacer una consolidación fiscal para estabilizar la deuda. En todo caso, debemos notar que este año, muy probablemente, tengamos recursos adicionales por el mejor precio del cobre. También habrá espacios en proyectos que la situación sanitaria postergue. En general, cuando sube el precio del cobre, hay que guardar algo para el futuro, para cuando haya problemas. Lo que ocurre es que estamos en el momento de mayores problemas y este espacio fiscal hay que aprovecharlo.

¿Ve probable que comience en 2021 una discusión tributaria o ese tema ya quedará para un nuevo gobierno?

-Es algo que se planteó en el acuerdo fiscal. Tenemos mucha demanda y si queremos mantener nuestra salud fiscal es superimportante tener una discusión tributaria. Tampoco hay que subir impuestos en medio de una recesión. Es algo que se debe abordar muy seriamente, pero por fortuna en este período tenemos espacio de endeudamiento.

¿Cuántos puntos del PIB adicionales se deberían recaudar?

-Una reforma tributaria debería recaudar probablemente unos tres puntos adicionales, pero es algo que se debe mirar junto con las demandas, que son muchas. Sería bueno también revisar gastos para generar aún más espacio.

¿En pensiones ve espacio para que se logre un acuerdo? El gobierno quiere que se mantenga un aporte de capitalización individual, mientras la oposición plantea que el 6% extra vaya a un ahorro colectivo.

-Es lamentable que no se logre avanzar. Mientras seguimos discutiendo, las pensiones siguen siendo malas. Yo me inclino porque los 6 puntos vayan a solidaridad, donde todos los que contribuyen se benefician, no en forma de reparto insostenible, pero sí que haya elementos de seguridad social entre los trabajadores.

En otro tema, en las últimas semanas Volcom, empresa donde usted es presidente, ha sido acusada en el caso de las triangulaciones de fondos de las AFP. ¿Qué responde?

-Es un tema que las autoridades ya han aclarado en el Congreso y que seguramente volverán a explicar en una de las comisiones investigadoras creadas en la Cámara de Diputados.

“La evidencia es muy contundente a favor de la autonomía del BC”

A la luz de la nueva Constitución, en algunos sectores de izquierda se ha planteado revisar la autonomía y mandato del Banco Central. ¿Cómo se puede dar esa discusión en la convención constituyente?

-Es un tema que indudablemente se va a discutir, pero hay que considerar que el Banco Central ha sido muy exitoso precisamente por su independencia. Ha sido un gran mitigador de los efectos negativos sobre el empleo y la estabilidad. Ha tenido un rol muy importante en esta crisis y ha aportado a través de su política monetaria a la estabilización de la economía.

¿Pero ve riesgos de que se modifique su independencia?

Lo que hace la democracia y lo que debería hacer la convención constituyente es, representando a la ciudadanía, discutir este tema. Una vez que se discuta, la evidencia y los argumentos serán muy contundentes a favor de la autonomía del Banco Central.

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