Max Bello, experto en políticas oceánicas: “Mucha gente ni siquiera sabía que habían ballenas o tiburones en el país”

Max Bello.

Ha trabajado en el ámbito medioambiental durante más de dos décadas, promoviendo la conservación marina. Desde ese sitial, y en el contexto del Día de los Océanos, el activista analiza cuánto ha avanzado el país en la protección de su mar.


Maximiliano Bello es experto en políticas oceánicas internacionales. Ha trabajado en el ámbito medioambiental durante más de dos décadas promoviendo las prioridades de conservación marina.

Durante su carrera, ha trabajado para organizaciones no gubernamentales en Chile y Estados Unidos, con un claro enfoque en asegurar y elevar los objetivos globales sobre los océanos, además de involucrar a los gobiernos locales y nacionales en la protección de sus propias aguas y promover las prioridades de conservación en varios foros multilaterales internacionales.

Bello es la mano derecha de Sylvia Earle, la científica marina más importante del planeta, y recientemente fue reconocido dentro de “los 100 latinos más influyentes comprometidos con la acción climática”. En su historia también aparece Douglas Tompkins, la bióloga Adriana Hoffmann y el investigador David Tecklin.

“En los últimos 20 años ha cambiado muchísimo (la conservación marina), particularmente en Chile, donde hace dos décadas, habían muchas menos organizaciones, no era menos profesional, pero sí había mucha más dependencia en la utilización de recursos ad honorem. Mucho activismo desde las personas, aunque tampoco habían mucho que entendieran”, señala Bello.

“Mucha gente ni siquiera sabía que habían ballenas o tiburones en el país. En el mundo ha existido un cambio radical sobre la visión del océano y eso tiene relación directa con la sobreexplotación, y también sobre la evidencia científica que demuestra cómo hemos ido degradando el océano, que parecía infinito y casi imposible de afectar. Hoy vemos ecosistemas que están a punto de perderse. Hoy toda esa información llega a la gente, todo está en la palma de la mano”, añade.

Recientemente participó en la Cuarta Conferencia Regional sobre reportes del IPCC, NovoPangea Latinoamérica y el Caribe organizada por Fundación MERI, evento que reunió a destacados referentes internacionales en materia ambiental para abordar, entre otras temáticas, las amenazas de los ecosistemas oceánicos, la crisis alimentaria y la economía sostenible.

Max Bello y la bióloga marina Sylvia Earle.

El científico tiene un rol fundamental en el proyecto The Blue BOAT Initiative, creado y desarrollado por Fundación MERI y el Ministerio de Medio Ambiente, y que tiene como objetivo instalar y conectar en Sudamérica el Primer Sistema de Alerta Temprana de Presencia de Ballenas con tecnología de vanguardia capaz de alertar en tiempo real a las embarcaciones de la presencia de estos cetáceos. La tecnología que se utiliza son boyas inteligentes equipadas con hidrófonos, sensores oceanográficos y transmisores.

Lamenta que muchos de los actores que tienen mucha injerencia, sobre todo en la pesca -la gran amenaza sobre el océano a su juico- aún no han logrado cambiar lo suficiente. “Siguen en la misma ruta, hoy se habla de pesca sustentable, de pesca con menos impacto, pero estamos muy lejos de aquello. El impacto es tremendo y es difícil pensar en la recuperación de algunas especies, y mirar hacia el futuro con un océano sano”, critica Bello.

Océano en venta: Latinoamérica líder en protección

Dice que algunas especies podrían demorar más de 100 años en recuperarse, “como es el caso de los tiburones. Necesitamos avanzar en la protección de ecosistemas que están relativamente en mejor estado. El 97% del océano del planeta está a la venta, puede ser utilizado para extraer (pesca o minería). Aunque muchos países están avanzado en la dirección de la protección de los océanos, como Chile, que alcanzó un 43% en su protección, así como también Panamá, Costa Rica, Ecuador, y otros países en la región. América Latina es una región líder en la protección del océano”, considera.

Maximiliano Bello.

Señala que el escenario ambiental ha capturado no solamente el interés de la gente, sino el interés político y el sector privado. “Es evidente que es un tema que ya superó las barreras políticas, aún cuando en algunos lugares aún esta politizado como en Estados Unidos con el cambio climático”, dice.

Bello explica que “sin embargo, globalmente hay tendencias que todos reconocen, como que el tema ambiental es un tema clave para la supervivencia de la humanidad. Hay un reconocimiento de eso, y en ese sentido, me parece que hay que aprovechar que está ocurriendo. Me parece que sí hay un avance en ese sentido, para poder ir evaluando nuestro impacto en la Tierra. También hay una sensación de pánico, donde vemos con preocupación que no estamos alcanzando los mínimos que deberíamos en cuanto a temperatura”.

Asegura que Chile ha jugado un rol muy importante. “Es un país que tiene una imagen externa tremenda, lo que tal vez mucha gente no alcanza a ver desde Chile mismo. He tenido la posibilidad de ver que efectivamente hay muchos países, particularmente en vías de desarrollo, que miran a nuestro país como un ejemplo porque ha batido muchos de los mitos y ha superado muchas de las varas que se han impuesto globalmente. Ven a Chile como un referente de conservación marina, pero también de conservación en general, y de ambición climática. Aunque creo que Chile aún puede dar mucho más”, añade.

En relación al trabajo que ha realizado con Sylvia Earle, Bello reconoce que es una persona increíble. “Es difícil explicar este privilegio de poder trabajar con tu héroe, que además sigue creciendo constantemente cada vez que estoy con ella. La forma en que se plantean las discusiones y soluciones, con mucho optimismo y también con mucha crítica. No busca las soluciones lineales, sino que en la reconstrucción de los paradigmas. Eso la hace tremendamente diferente, es un referente de vida. Una mujer con los pies en la tierra (o en el mar). No tiene problema en cuestionar a quién sea, pero con respeto y cariño”.

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