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Diez discos claves de 1966: el año que cambió la música popular

De Revolver a Pet Sounds, de Dylan a Violeta Parra y Víctor Jara, presentamos una revisión de diez discos publicados en 1966 que marcaron un punto de quiebre estético, expandieron los límites del pop y el rock, y redefinieron la música popular a escala global y local.

Diez discos claves de 1966: el año que cambió la música popular Ilustración: Sandro Baeza

The Beatles - Revolver

“One, two three, four”, suena la cuenta que abre Taxman, la primera canción de Revolver. El anuncio de un viaje musical, que en su track final desemboca en la psicodélica Tomorrow Never Knows, la improbable canción de John Lennon de un solo acorde. Aunque George Harrison entendía este disco como una continuación de Rubber Soul (1965), lo cierto es que Revolver fue el momento de la transformación definitiva de los Fab Four, de adorables melenudos, a músicos ambiciosos. Liberados de salir de gira, comenzaron a volcar sus intereses en el estudio; sus 14 temas abren una diversidad musical que suena sorprendentemente fluida. Así pasa sin pausas de la suite de cuerdas de Eleanor Rigby, a la fantasía india de Love you to y hasta la balada Here there and everywhere. Y eso que no sumaron Paperback writer y Rain, grabadas en el mismo período y lanzadas como single. Fue el disco que transformó definitivamente a los Beatles. Siempre seguro de sí mismo, Paul McCartney declaró ese año: “Creo que será nuestro mejor álbum hasta la fecha ¡jamás podrán copiarlo!”. Tenía razón.

Canción clave: Eleanor Rigby

Bob Dylan - Blonde on blonde

Mientras los Beatles tomaban la bifurcación para salir de la Beatlemanía, Bob Dylan mantuvo la conducción y completó en Blonde on Blonde, una trilogía de discos en que incursionó en el lenguaje del rock. Tras una sesiones infructuosas en Nueva York junto a su banda de apoyo, The Hawks (los futuros The Band), el “bardo de Minnesota” decidió trabajar sesiones nocturnas en los estudios de Columbia en Nashville, la capital del country, con todos sus músicos tocando en vivo, como si estuvieran en un escenario. A pesar de escribir canciones contra el tiempo y a menudo improvisando en el estudio, el resultado fue una de las obras cumbre de su carrera, con su pluma en un momento de inspiración absoluta: el retrato de una actriz cargado de ironía en Just like a woman; la canción de despecho definitiva en Temporary like Achilles, o el cinismo descarado en la circense Rainy Day Woman #12 & 35. Lo resumió muy bien el tecladista del disco, Al Kooper: “Nadie ha conseguido capturar el sonido de las tres de la madrugada mejor que este álbum, ni siquiera Frank Sinatra”.

Canción clave: Just like a woman

The Beach Boys - Pet Sounds

No tenía la impronta de una estrella y su condición mental era frágil, pero hacia 1966, Brian Wilson firmó uno de los discos claves de la música popular. Y solo tenía 23 años. Tras sufrir una crisis nerviosa que lo forzó a dejar las giras junto a The Beach Boys, Brian, el mayor de los hermanos Wilson, se volcó a crear música ambiciosa y pop a la vez. Y no escatimó esfuerzos; pasó por varios estudios de Hollywood, convocó a los veteranos de sesión The Wrecking Crew, estuvo una tarde completa grabando las voces de Wouldn’t it be nice y hasta se hizo asesorar por el publicista Tony Asher para dar forma a las letras. El resultado fue Pet Sounds, un disco tan personal como hermoso, que motivó la respuesta de los Beatles en Sgt.Pepper’s Lonely Hearts Club Band e inauguró un subgénero de pop barroco del que después se colgaron Supertramp, Electric Light Orchestra y otros tantos. Hasta hoy, suena distinto a cualquier cosa que se haya grabado y eso que cuando salió, apenas llegó al 106 del Billboard 200.

Canción clave: God only knows

John Mayall & the Bluesbreakers - Bluesbreakers with Eric Clapton

Hacia la medianía de los sesenta, mucho antes de vociferar sus polémicas opiniones sobre la inmigración y contra las vacunas, Eric Patrick Clapton se había hecho un nombre como un virtuoso de la guitarra eléctrica en las filas de los Yardbirds. Pero su momento de gloria llegó en 1966, tras unirse a la banda de John Mayall, un británico revisionista del blues, con quien grabó en apenas tres días el fundamental Bluesbreakers with Eric Clapton. Un disco en que rindió tributo a leyendas del género como Buddy Guy y Freddie King (su interpretación de Hideaway, es considerada de las mejores que existen). En sus 12 temas se escucha su versión más salvaje y arrojada, creando un sonido que se volvió leyenda, combinando la Les Paul y el amplificador Marshall. “En cuestión de semanas, guitarristas de todo el país hacían lo mismo”, detalla una nota de BBC de 2007. Fue, en suma, el álbum que lo presentó al mundo en todo su espesor como músico; así lo detalla Clapton en su autobiografía. “Consiguió que mi forma de tocar llamara la atención de la gente”.

Canción clave: Key to love

The Byrds - Fifth Dimension

Cualquier otro, en el lugar de los Byrds, hubiera desistido de seguir. Tras emerger con un formidable disco debut, Mr. Tambourine Man (1965), sostenido por la competencia de músicos de estudio de L.A y las versiones de temas de Bob Dylan, el grupo había intentado replicar la fórmula en su disco siguiente Turn, Turn, Turn, pero el salto era demasiado alto. Más tras la salida del grupo de Gene Clark, su cantante y principal compositor. Un golpe devastador. Pero los guitarristas Jim McGuinn y David Crosby decidieron volar lejos, a ocho millas de altura. Inspirados por el jazz de John Coltrane y la música India, firmaron en Fifth Dimension su material más arrojado y experimental; la apabullante Eight miles high, es considerada la pieza cero de la psicodelia y en temas como la animada Mr.Spaceman y la reflexiva 5D (Fifth Dimension), se abrieron a abordar temas como el contacto con extraterrestres y la espiritualidad. Aunque solo llegó al puesto 24 del Billboard, ese disco fue clave en la configuración de un rock ácido.

Canción clave: Eight miles high

The Rolling Stones - Aftermath

Era cambiar o estancarse. Aquella era la disyuntiva que enfrentaron los Stones hacia 1966. Para entonces, se habían hecho un nombre como unos salvajes cultores del r&b y sus discos estaban cargados a las versiones. Pero el éxito de una composición del tándem Jagger-Richards, la notable (I can’t get no) Satisfacción, les dio más confianza en sí mismos y los impulsó a grabar un disco solo con su propio material, ese fue Aftermath. Su cuarto álbum de estudio, grabado entre giras, fue una combinación de sus talentos; los temas de su dupla de compositores, y la capacidad como arreglador de Brian Jones, quien se luce en el álbum sacándole sonido a instrumentos tan distintos como el sitar en Mother’s Little Helper; la marimba en Under my thumb y Out of time; el dulcémele en Lady Jane, entre otros. A pesar de las diferencias entre las versiones de UK y USA, el álbum marcó un punto de inflexión en la carrera de los Stones. “Esos cerebros detrás de las máquinas eléctricas - The Rolling Stones - han producido el mejor valor por su dinero en su nuevo LP”, apuntó el NME.

Canción clave: Under my thumb

Violeta Parra - Las últimas composiciones de Violeta Parra

Conocedor de primera mano de la obra (y el carácter) de Violeta Parra, el fallecido Gastón Soublette, estimaba que para cuando ella escribió el material de su última etapa, ya había alcanzado un estadio artístico en que podía expresar su propia voz, liberada de la angustia de las influencias. Y en efecto, para la medianía de los sesenta, la artista era una cantautora en todo el espesor del concepto, capaz de trasuntar en ritmos folklóricos reflexiones universales, lejos del costumbrismo de su primera etapa. Ese eje es el que cruza Las últimas composiciones, el disco más importante en la historia de la música chilena, lanzado a meses de su trágica muerte. Tomando el ritmo de la sirilla, despachó la universal Gracias a la vida, versionada desde Mercedes Sosa a Shakira y Raphael. Pero tiene otros momentos notables, como la despechada Run Run se fue pa’l norte, la expresiva Maldigo del alto cielo o la melancólica Volver a los 17. Ya lo decía Soublette; Violeta andaba con la actitud de quien no tiene más misión en la vida que crear.

Canción clave: Gracias a la vida

The Kinks - Face to Face

Aunque se habían hecho conocidos por sus canciones de riffs agresivos y estridentes, como You Really Got Me o All Day and All of the Night, para 1966, The Kinks alistaban la primera mutación importante de su sonido. Impulsados por el siempre inquieto Ray Davies, el grupo editó Face to Face, su primer esfuerzo por completar un álbum redondo, solo de temas propios, sin rellenos ni versiones. Además de avanzar en la expansión de su sonido primigenio de guitarras, el álbum presentó una colección de canciones salpicadas por las observaciones sociales; desde el teléfono que abre Party Line, a la sarcástica Dandy, la bella Too Much on my Mind (con clavicordio tocado por Nicky Hopkins), a su intento de emular a Bob Dylan en Rainy Day in June, hasta el retrato de un hombre quebrado (emocional y económicamente) en Sunny Afertnoon, con su famosa introducción en frase descendente copiada hasta el cansancio posteriormente. Fue el momento que abrió una era de rock suave e introspectivo, que los Kinks continuarán explorando hasta el final de la década.

Canción clave: Sunny Afternoon

Simon & Garfunkel - Sounds of Silence

Paul Simon y Art Garfunkel se conocieron en la escuela primaria a la que asistían en Queens, Nueva York. Conectaron por su interés en la música y aprendieron a cantar delicadas armonías vocales. Lanzaron un primer álbum como duo en Wednesday Morning, 3 A.M., el que no logró mayor éxito y los llevó a separarse. Fue el productor Tom Wilson al que se le ocurrió reeditar The Sound of silence, uno de los temas de ese álbum debut -escrita por Simon en el baño de su casa-, y añadirle más instrumentación. Para sorpresa de todos, fue un hit. Así se reunieron y trabajaron en un disco al que titularon con el mismo nombre. En sus once temas, el disco presentó una propuesta de folk suave y con instrumentación de rock, dejando en primer plano las armonías del dúo. De alguna forma definió un formato de canción, un estilo más bien adulto contemporáneo que tuvo aceptación. Para cuando la canción apareció en la banda sonora de la película El Graduado (1967), la terminó de consolidar como un clásico de la década de los sesenta.

Canción clave: The sound of silence

Victor Jara - Victor Jara

Con paso previo por el conjunto Cuncumén, Victor Jara se lanzó como solista en 1966 con su primer disco. Ya había publicado los sencillos La cocinerita/El cigarrito y La beata/Paloma quiero contarte, pero tras conocer al productor Camilo Fernández, gracias a las gestiones de Patricio Manns, Jara pudo grabar un largaduración que incluyó 12 temas; ocho composiciones propias, tres temas temas del folclore andino y una tonada, La flor que anda de mano en mano, que le fue enseñada por Margot Loyola. Ya en ese primer álbum Jara presenta algunas claves de su obra; su cantautoría profundamente social y de clase trabajadora, sostenida en su propia experiencia como hijo de campesinos (por ejemplo, en El arado), aunque también presenta canciones muy personales, como No puedes volver atrás (dedicada a su fallecida hermana, María) o su reflexión sobre la religión en Qué saco con rogar al cielo. Reúne sus primeras composiciones, que ya tocaba en la Peña de los Parra, las que muestran una inquietud artística y social, clave en el movimiento de la Nueva Canción Chilena.

Canción clave: El arado

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