Ley corta previsional: los efectos que advierten los expertos por acortar tablas de mortalidad y cambios en las AFP

Traspasos de fondos de AFP alcanzan máximo histórico por masivo traslado al E

Tras las modificaciones que hicieron los diputados opositores, desde el mercado advierten que ello afectará las rentabilidades de las pensiones de los afiliados. Además, señalan que no está claro cómo se van a financiar las pensiones para quienes vivan más de 85 años.


Los parlamentarios de oposición pasaron por alto las advertencias de inconstitucionalidad y el miércoles terminaron modificando aspectos claves de la ley corta en pensiones que ingresó el gobierno al Congreso. De hecho, introdujeron varios cambios relacionados con el funcionamiento de las AFP y el sistema de pensiones, que escapan de las ideas matrices de esta ley que busca ampliar y fortalecer el Pilar Solidario.

Uno de los temas que aprobaron, fue una indicación para reducir las tablas de mortalidad a los 85 años. Sin embargo, no señalaron cómo se financiarán las pensiones desde ahí en adelante en caso de que una persona viva por más tiempo.

Así las cosas, el exsuperintendente de Pensiones, Alejandro Ferreiro, comenta que “las personas viven lo que revela la realidad biológica, no se puede acortar la expectativa de vida por acto de voluntad legislativa, por tanto, si uno acorta las tablas de mortalidad, y las personas viven más allá de eso, alguien tiene que pagar las pensiones en ese tiempo de sobrevida”.

Es por esto que Ferreiro señala que “la alternativa entonces es la siguiente: o se financia (por el Estado o ahorros de la gente), o las personas dejan de percibir pensión. Entonces, un acortamiento de las tablas de mortalidad no es una solución completa, por decirlo menos, mientras no se resuelva cómo se financian las pensiones por el tiempo que exceda la proyección de la tabla, porque ciertamente las personas viven más que los 85 años que se pretenden establecer”.

Por su parte, en el ámbito de las AFP fue donde los diputados opositores incorporaron más modificaciones. Pero hay dos que preocupan más a la industria. La que generaría más problemas se refiere a que deberán pagar con cargo a su encaje en caso de que los multifondos tengan rentabilidad negativa en el promedio de los últimos seis meses. Ahí, advierten fuentes de la industria, los órdenes de magnitud lo harían imposible de cumplir.

Ferreiro explica que actualmente las AFP están obligadas a compensar con cargo a los recursos del encaje si es que tienen desviaciones respecto del promedio de la rentabilidad del sistema en cada fondo, pero a diferencia de lo que propusieron los diputados, no responden por caídas absolutas de rentabilidad, “porque no tienen control respecto de fenómenos de mercado globales que pudieran hacer que la rentabilidad de los activos bajen”.

De esta manera, Ferreiro señala que si se mantiene lo que aprobaron los diputados ”lo que van a hacer las AFP es garantizar nunca tener rentabilidad negativa. ¿Cómo se logra eso? Estableciendo inversiones extraordinariamente seguras, con rentabilidades mínimas, y probablemente en vez de tener rentabilidades promedio de 4% o 5%, que son las que observamos en los últimos años, vamos a tener rentabilidades promedio de 0,5%. Eso tiene un efecto brutal en las pensiones futuras”.

Luis Alberto Letelier, presidente de la Asociación Chilena Administradoras de Fondos de Inversión (ACAFI), señala que “algunas de las indicaciones aprobadas por la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputadas y Diputados van en la dirección opuesta, al establecer trabas a una correcta administración de activos por parte de las AFP. Esto se aleja mucho de estándares internacionales tanto de fondos de pensiones como administradores de activos en general, afectando en definitiva no sólo a nuestro mercado de capitales y muchos proyectos que se financian por esta vía, sino que a todos los afiliados del sistema”.

Todo lo anterior, teniendo en cuenta también que los parlamentarios aprobaron otra indicación para que no existan comisiones de administración que se cobren con cargo a los fondos de pensiones, las mal llamadas comisiones fantasmas, que en realidad son los pagos que hacen las AFP con cargo a los fondos de pensiones a intermediaros financieros para invertir los ahorros en distintos instrumentos, como cuotas de fondos mutuos, fondos de inversión o activos alternativos, y que se publican en el sitio web de la Superintendencia de Pensiones.

Para el socio fundador de AGF Focus, Francisco Errandonea, con estos cambios “existe la posibilidad de que las AFP decidan ser más conservadoras en sus inversiones que lo que debieran, pero depende de la ventana de tiempo que se considere y eso puede ser moderado también por cambios en el reglamento de inversiones que les permitan flexibilizar algunos de los límites que tienen. Un tema por ejemplo relevante es analizar los límites de cobertura de dólar, que las ayudaría a tener mejores rentabilidad en caso de caídas de los mercados internacionales”.

Durante el primer trimestre, las ganancias de las AFP fueron de $104.620 millones, mientras que en el mismo período, según la Superintendencia de Pensiones, las comisiones de administración incluidas en cuotas de fondos mutuos y de inversión, títulos representativos de índices financieros y vehículos de capital y deuda privada extranjera, alcanzaron un total de $119.356,75 millones. Al ver el global de 2020, las AFP pagaron US$585,51 millones en comisiones de administración, mientras que sus utilidades fueron de US$522,6 millones.

De esta manera, si se pusiera en marcha lo aprobado por los parlamentarios, y las AFP decidieran seguir pagando estas comisiones, no tendrían utilidades. Así, algunas comisiones podrían dejar de pagarlas, pero a cambio los afiliados tendrían una menor rentabilidad. De todas formas, hay algunas de esas comisiones que tendrían que seguir pagando por compromisos que deben cumplir, señala un ejecutivo de una AFP.

Ahí Ferreiro dice que hoy “ese costo de administración más que se compensa con las rentabilidades que se obtienen. Si las AFP se vieran obligadas a pagar esas comisiones de su bolsillo, los costos serían para ellas muy altas, pero la rentabilidad no la percibirían ellas. Entonces, si se establece que las AFP tienen que pagar eso, que probablemente son muchos millones de dólares, pero son muchísimos más millones de dólares lo que se ganan con esa administración, lo más probable es que no lo hagan, y por lo tanto, nuevamente vamos a llevar a las AFP a una estrategia mucho más conservadora, a abstenerse de invertir en estos activos, perjudicando la rentabilidad de los fondos de pensiones”.

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