Política

A horas de la cuenta pública: Álvaro Bellolio desmantela su equipo en el Segundo Piso de La Moneda

El encargado del seguimiento de compromisos del gobierno desvinculó a Martín Baudet, Roberto Machiavello y Solana Terrazas. Las salidas reflotaron críticas al diseño impulsado por el Presidente para los asesores de Palacio, cuya influencia sobre ministerios ha generado crecientes fricciones con secretarios de Estado.

Álvaro Bellolio en La Moneda, junto al jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval. DRAGOMIR YANKOVIC/ATON CHILE

Desde el principio, el equipo de asesores del Segundo Piso de La Moneda diseñado por el Presidente José Antonio Kast no ha pasado inadvertido.

A diferencia de administraciones anteriores -donde la estructura de asesores presidenciales operaba con cierta discreción y lejos del debate público-, el equipo encabezado por Alejandro Irarrázaval rápidamente se transformó en uno de los centros de poder más visibles del gobierno.

Parte importante de ello se explica por la relación de confianza entre Irarrázaval y el Mandatario. Ambos mantienen una amistad de años y, durante el período de instalación en la Oficina del Presidente Electo (OPE), el jefe de asesores adquirió un protagonismo inusitado. Una influencia que no solo se limitó al diseño del gabinete, sino también al monitoreo permanente de ministros y subsecretarios.

A horas de la primera cuenta pública de Kast, este viernes se llevaron a cabo ajustes en un área estratégica del Segundo Piso.

El ingeniero Álvaro Bellolio, encargado de la unidad de Seguimiento de Compromisos -área que supervisa el cumplimiento de metas y prioridades del Ejecutivo- desmanteló buena parte de su equipo.

Entre las salidas se cuentan el historiador Martín Baudet; el contraalmirante (r) de la Armada Roberto Machiavello; y la epidemióloga Solana Terrazas. A ellos se suma la exsenadora Luz Ebensperger, quien dejará funciones tras ser designada por Kast como embajadora en Uruguay.

Las desvinculaciones se producen a días de que La Moneda enfrentara su primer gran ajuste ministerial, concretado el pasado 19 de mayo, y vuelven a instalar cuestionamientos internos sobre el diseño político impulsado por el Mandatario para su núcleo asesor.

En el caso de Baudet, mantenía un trabajo estrecho con la Secretaría General de la Presidencia (Segpres). En Palacio comentan que su salida estuvo motivada por diferencias con Bellolio. En el caso de Terrazas, distintas fuentes de gobierno afirman que desde el Ministerio de Salud habían transmitido reclamos a La Moneda por la manera en que operaba la asesora.

Respecto de Machiavello, en Palacio no entregan mayores detalles sobre las razones de su salida.

En el oficialismo no existe claridad respecto de si las desvinculaciones corresponden a una intervención directa al equipo de Bellolio o a una decisión del propio ingeniero de renovar completamente su estructura. Pero sí hay consenso en que independiente de la razón, responden al mismo factor: el creciente descontento de ministros con el rol que comenzó a ejercer el Segundo Piso sobre distintas carteras.

Desde hace semanas, varios secretarios de Estado han transmitido internamente incomodidad por lo que consideran una extralimitación de funciones de asesores presidenciales que, pese a no tener responsabilidades administrativas ni institucionales, intervienen en definiciones políticas y seguimiento de gestión ministerial.

“Los ministros son la autoridad con responsabilidad legal, no los asesores”, resume una fuente de gobierno al describir el ambiente que se instaló al interior del gabinete.

El problema tiene relación directa con el diseño original impulsado por Kast. Desde el inicio de la administración, el Mandatario optó por fortalecer políticamente a su Segundo Piso y entregarles amplias atribuciones de coordinación y monitoreo.

Bellolio, precisamente, quedó a cargo de una unidad estratégica. Según se describió durante la instalación del gobierno, el ingeniero debía “asegurar el cumplimiento de la hoja de ruta marcada desde el Segundo Piso”, además de participar en la evaluación de proyectos ministeriales y el seguimiento de prioridades estratégicas.

Aquella estructura -que en teoría debía colaborar con las carteras- terminó generando tensiones crecientes con ministros que comenzaron a resentir supervisiones paralelas desde Palacio.

La incomodidad llegó incluso a los partidos. Hace algunas semanas, el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, cuestionó públicamente el excesivo protagonismo de Irarrázaval y pidió fortalecer el rol político del entonces ministro del Interior, Claudio Alvarado, hoy también vocero de gobierno.

En medio de las versiones sobre tensiones internas, desde el Segundo Piso transmiten que los movimientos fueron conversados previamente y que parte de los asesores serán reubicados en ministerios donde se produjeron cambios tras el ajuste de gabinete del pasado 19 de mayo.

Además, recalcan que desde el diseño inicial de la unidad de Seguimiento de Compromisos estaba contemplado que existiera rotación de equipos.

Más sobre:La Tercera PMPolíticaSegundo PisoÁlvaro BellolioSeguimiento de compromisosCuenta pública

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes SUSCRÍBETE