“No podemos respaldar una propuesta que socava principios elementales de justicia”: Los reparos de Derecho UC al proyecto de nueva Constitución

Frontis de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Docentes realizaron denuncia por uso de cadáveres en la UC.

Mediante un comunicado, los docentes de la facultad aseguraron que el texto emanado por la Convención "al establecer una particular forma de Estado plurinacional y regional, no logra articular un modelo basado en la realidad de nuestro país".


El Consejo de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile emitió durante este viernes una declaración donde dan su parecer el proyecto de nueva Constitución que será plebiscitado el próximo 4 de septiembre.

En ese sentido, aseguraron que “no podemos respaldar una propuesta que socava directamente principios elementales de justicia, e introduce ambigüedades y contradicciones de las que podrán resultar importantes vulneraciones contra la dignidad y libertad de las personas, la unidad del país y la paz social”.

“Ello ocurre en materias tan fundamentales como el aborto, la eutanasia, la familia, la educación, la libertad religiosa, la autonomía de los cuerpos intermedios, la seguridad jurídica, la independencia judicial y el diseño institucional del poder político, entre otras”, agregaron.

En su declaración los abogados de la Católica si bien reconocen la existencia de “algunos aportes valiosos dentro de la propuesta, lo señalado anteriormente se funda en tres razones principales, que nos parece indispensable hacer presentes en este momento”.

En así como en primer lugar explican que “el supuesto y condición fundamental de la realización del bien común es el reconocimiento de la dignidad, trascendencia e indisponibilidad de toda persona, anterior a cualquier poder constituyente o constituido. El proyecto niega este reconocimiento, por ejemplo, al consagrar el aborto como derecho, posibilitar la eutanasia e imponer una concepción ideológica de la sexualidad humana”.

En un segundo punto, señalan que “la orientación al bien común exige que una constitución reconozca e integre las realidades sociales anteriores a ella, respetando, así, la indisoluble complementariedad de los principios de solidaridad y subsidiariedad. Sin embargo, el proyecto constitucional otorga al Estado un papel desbordante, restringiendo la autonomía de los otros grupos sociales. Con ello se afecta, por ejemplo, la familia, el deber y derecho de los padres de educar a sus hijos, la libertad de enseñanza y la libertad religiosa”.

Finalmente, abordaron que “de una constitución cabe esperar el establecimiento de un régimen fundado en la justicia, lo que requiere unidad política y jurídica, y una equilibrada distribución de las funciones ejecutivas, legislativas y judiciales. Todo esto se puede alcanzar impulsando mejoras a la distribución del poder político hacia las regiones y comunas con el fin de asegurar una mayor eficacia y cercanía en favor de las personas, y avanzando asimismo en el reconocimiento de la rica diversidad cultural de los pueblos indígenas”.

“No obstante, la propuesta de nueva Constitución, al establecer una particular forma de Estado plurinacional y regional, no logra articular un modelo basado en la realidad de nuestro país. Asimismo, amenaza la debida armonía y los necesarios contrapesos que han de existir en las instituciones republicanas, al erosionar la independencia judicial y eliminar el Senado, entre otros aspectos”.

La carta es firmada por el decano Gabriel Bocksang H., la vicedecana Carmen Domínguez S.; además de 10 consejeros y el secretario académico de la facultad.

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