Para salir de apuros: 16 productos congelados que no están (tan) mal

Ilustración: César Mejías

Estamos claros: lo fresco y de temporada siempre será lo óptimo. Sin embargo, en nuestro freezer podemos tener algunas cosas que salven los infinitos momentos de emergencia. Aquí, una selección básica y útil.




Choclo desgranado

Es probablemente el más popular de los vegetales que se vende en formato congelado, y seguro uno de los primeros en su tipo que se masificó entre los chilenos. ¿Quién no tiene una bolsa con choclo en su congelador? Obviamente, no anda ni cerca al sabor de un choclo fresco de verano, pero igual nos puede alegrar la comida en los meses de invierno. ¿La sugerencia de consumo? Cocinarlo en agua hirviendo o microondas, según las instrucciones del paquete, para luego —aún tibio— ponerlo en una fuente. Aliñarlo con sal, pimienta y un toque de perejil recién picado. Finalmente, agregar unos trozos de mantequilla y revolver todo hasta que ella se disuelva. Listo: una ensalada tibia que no está nada de mal.

Choclo en grano congelado Cuisine & Co. 500 g


Croquetas de verdura

No reemplazan a una tortilla ni menos a unas croquetas preparadas en casa. Sin embargo, este relativamente nuevo producto en base a vegetales nos puede sacar de más de un apuro, y de paso ayudarnos a consumir más verduras. ¿Un consejo? Prepararlas según las indicaciones del fabricante y acompañarlas con algo más o menos fresquito que ayude a pasarlas, como un puré de papas o alguna salsita de verduras. Por último, un toquecito de salsa de soya tampoco les viene mal.

Croquetas de verdura La Crianza 90 g


Arvejas prácticas

Más tiernas que las que vienen en tarro u otros tipos de empaque, nos pueden servir para armar una simple ensalada con cebolla en cubos y cilantro. Pero ojo, también son ideales para ser usadas en preparaciones como arroces con verduras, pollos arvejados o guisos varios. La ventaja es que en estos casos no es necesario cocinarlas de acuerdo a las instrucciones de su respectivo envase, y pueden agregarse directamente a la cocción de cada receta, sin descongelar ni nada. Más simple y fácil, imposible.

Arvejas tiernas La Crianza 400 g


Habas salvadoras

No sirven para preparar una ensalada fría, porque una vez que pierden el calor agarran una textura algo harinosa. Sin embargo, para comerlas cocinadas y en caliente andan bastante bien. En estos casos, al igual que con las arvejas, no es necesario pasarlas por agua ni descongelarlas, sino que meterlas directamente a lo que se está cocinando, por ejemplo a un sartén con un poco de aceite de oliva y trocitos de jamón serrano. Se aliñan con un poco de sal y bastante pimienta, y luego se saltean hasta que estén templadas y tiernas. Dos consejos, eso sí: cuidado con el aceite, que al meter las habas congeladas saltan bastante; y segundo, prefieran las habas congeladas que vienen peladas.

Habas tiernas La Crianza 400 g


Arándanos para los regalones

Dicen que los arándanos tienen tantas propiedades beneficiosas para nuestro organismo que podríamos —o deberíamos— comerlos de manera continua. Siendo de temporada estival, en estos meses de invierno podemos echar mano a los congelados, que se consiguen fácilmente en cualquier supermercado. Una gracia del arándano es que, aunque congelado por varios meses, no pierde sus propiedades. Lo otro: si los vamos a usar en alguna preparación horneada, no es necesario descongelarlos; basta con dejarlos a temperatura ambiente por un par de horas para que tomen una textura agradable. ¿Y cómo consumirlos? Una opción fácil y rápida: mezclados con yogurt de vainilla.

Arándanos congelados Minuto Verde 400 g


Waffles sin trámites

A falta de preparar la masa y de una máquina para darle cocción a los waffles, la verdad es que la alternativa de conseguirlos congelados no está nada de mal. Más aún pensando en el desayuno, cuando uno los quiere tener listos en pocos minutos porque simplemente no hay tiempo. Así las cosas, estos waffles se deben calentar (sin descongelar) en un tostador tradicional o eléctrico, para luego bañarlos con el dulce que más nos guste. Puede ser manjar, miel de palma, almíbar o incluso helado. ¿Todas las anteriores? También: al final, es cosa de gustos.

Waffles Zolé estilo casero 350 g


Pulpa de mango para salir de apuros

¿Quieren un jugo de fruta bien dulce sin tener que comprar fruta o siquiera usar un procesador? Bueno, con esta pulpa de mango la cosa se simplifica a más no poder, ya que sólo se necesita una licuadora, hielo y agua. ¿Cuánta? Depende de lo dulce o diluido que queramos el jugo. ¿Algo más? Si se quiere con malicia, se agrega el veneno favorito a la licuadora junto con el resto de los ingredientes y listo.

Pulpa de mango Sabor Peruano 500 g


Cheesecake a la orden

Típico que los invitan a comer a la casa de unos amigos y les dicen “traigan el postre”. Bueno, es en estas ocasiones cuando sirve mucho comprar uno de estos cheescakes congelados, ya que además de cundidores son del agrado de todos. El único pero que hay que tener en cuenta es que muchas veces requieren de un proceso de descongelado prolongado. Por lo mismo, hay que comprarlo con antelación y leer bien sus instrucciones.

Cheesecake de frutos rojos congelado Guallarauco 1057 g


¿Pan fresco sin salir de casa?

El encierro de la pandemia nos obligó a permanecer en casa y —en muchos casos— cortar con la antigua costumbre de comprar el pan diariamente. Pero hay buenas noticias, porque la oferta de pan cogelado subió muchísimo. Y claro, no es lo mismo que ir a comprar marraquetas frescas a la esquina, pero para los tiempos que corren “salva”. Un consejo: preferir el pan que ya viene listo y que solo requiere un golpe de calor, en desmedro del que viene prácticamente crudo y que al final tomará más tiempo y no siempre con óptimos resultados.

Pan rústico medio baguette Cuisine & Co. 520 g (4 un)


Papas fritas sin freír

Hace años que hay papas fritas congeladas en los supermercados, y la verdad es que su calidad ha subido bastante. La gracia de estas papas es que se meten directo al horno (sin descongelar) y en menos de media hora están listas. Medianamente crujientes y medianamente ricas, son muy pero muy sacadoras de apuro. Todo esto sin freír; o sea, sin las respectivas manchas y olores. ¿Qué mejor?

Papas pre-fritas Frutos del Maipo 1 kg


Merluza para picar

No es que podamos reemplazar el siempre recomendado consumo de pescado por estos bastones de merluza, pero para la urgencia o para picar algo informa, lo cierto es que vienen muy bien. Lo importante es siempre hornearlas sin descongelarlas antes y ojalá servirlas con unas gotitas de limón y alguna salsita para pasarlas de mejor forma. ¿Ideas? Salta tártara, sriracha o hasta un poquito de mayonesa.

Varitas de merluza El Golfo 1 kg (38 un)


Coliflor para cocinar

Si quieren comer ensalada de coliflor, no les quedará otra que poner a cocer una coliflor natural, esperar que esté lista, dejarla enfriar, cortar, aliñar y servir. Ahora bien, si lo que necesitan es coliflor para ponerle a un wok de verduras salteadas, a un guiso o una sopa, mejor no hacerse problemas y usar esta coliflor congelada (y picada) que funciona perfecto para esos fines, sin tampoco requerir descongelado.

Coliflor congelada Líder 350 g


Pollo parrillero

Más fácil que tomar un pollo entero y partirlo “a la rana” para poder tirarlo a la parrilla es conseguir uno de estos pollos congelados y que vienen listos para estos menesteres. Solo hay que descongelarlo (toma un día, fácil), aliñarlo a gusto y ponerlo en la parrilla por el lado del hueso, a fuego suave. De ahí en más, solo tiempo y paciencia.

Pollo entero congelado Granja Tres Arroyos 1 kg


Los camarones siempre crudos

Los camarones que se venden congelados en los supemercados no tienen mucho gusto, por eso lo más recomendable es comprarlos crudos (son los de color gris, no los anaranjados) y así cocinarlos en casa, donde podremos darle la sazón deseada y además cuidaremos de que no se pasen de cocción ni pierdan su textura firme. ¿Una receta que no falla? Aceite de oliva, mucho ajo, sal y pimienta. Todo al sartén (con los camarones bien descongelados y escurridos) por unos minutos y ya estamos ok.

Camarones crudos con cáscara Líder 500 g


Hamburguesas, no se hagan

Sí, preparar hamburguesas caseras es lo más recomendable, pero obviamente tener algunas congeladas en nuestro refrigerador siempre nos ayudará a salvar alguna emergencia culinaria. Traten de conseguir las que tienen menos grasa y cocínenlas siempre en una plancha caliente o si pueden en la parrilla, ya que así mejoran bastante. Nunca descongeladas y nunca con aceite.

Hamburguesa premium de vacuno Llanquihue 100 g


¿Sofrito?

Para los que cocinan poco, compran pocas verduras o simplemente no se manejan con los cuchillos a la hora de picar, estos sofritos congealdos pueden ser una buena opción para tener en casa. No es necesario descongelarlos, duran bastante y sirven para distintas recetas. No sé ustedes, pero yo recomendaría tener una bolsa siempre en el freezer.

Sofrito Frutos del Maipo 150 g


*Los precios de los productos en este artículo están actualizados al 24 de agosto de 2021. Los valores y disponibilidad pueden cambiar.

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