La baja nota de los chilenos en educación financiera y las iniciativas de los bancos para revertir la situación

Imagen-683262.jpg

Foto: Nadia Perez

Las iniciativas particulares de los bancos privados enfocadas en este tema han implicado que en las charlas a estudiantes de escuelas, liceos y universidades participan en torno a 2.500 personas, y a través de plataformas de educación financiera en web y blogs se registran hasta 400 mil usuarios y, a través de convenios, 50 mil beneficiarios cada año.


Las diferencias en los niveles socioeconómicos, educacionales y en edad forman parte de los aspectos que infieren en los distintos niveles de conocimientos financieros de los chilenos.

En el mes de la Educación Financiera, la Asociación de Bancos (ABIF) publicó un informe donde analiza distintos aspectos clave en el tema. En primer termino, destaca los resultados del “Estudio de alfabetización y comportamiento financiero en Chile”, del Centro UC Políticas Públicas (2017), que concluye que “sólo aquellos con nivel socioeconómico (NSE) alto superan la nota 4,0, evaluación muy distante del 2,9 que alcanzaron los entrevistados con NSE bajo”, al mismo tiempo, observa que los jóvenes (18-34 años) y adultos sobre los 55 años poseen un menor manejo de los conceptos financieros, aunque ninguna segmentación por edad alcanza la nota 4,0.

En tanto, según datos de la OCDE, “el nivel de educación financiera de los chilenos es bajo al comparar el desempeño de los mayores de 18 años en tres preguntas que buscan medir el nivel de alfabetización financiera. En una muestra de 26 países desarrollados y emergentes, Chile se ubica por debajo de otros países de la región. En particular, solo el 28% de los encuestados en Chile supieron calcular el interés que genera una cuenta de ahorro en un año, dada la tasa de interés anual y el monto inicial de la inversión, sólo un 40% contestó correctamente una pregunta que busca medir la comprensión del concepto de inflación y el 46% demostró manejo del concepto de diversificación de riesgo”, dice el informe.

Por otra parte, según datos del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, que busca comparar a nivel internacional el rendimiento escolar de los estudiantes de enseñanza media, “en cuanto a alfabetización financiera sitúa a Chile en el último lugar de los 13 países OCDE que participaron de la medición de 2018, con un puntaje medio de 451, muy por debajo del promedio del bloque (505), aunque superando a otros países latinoamericanos, como Brasil y Perú”, dice el informe de la ABIF.

En este contexto, el presidente del gremio, José Manuel Mena, sostiene que “hoy, en el actual contexto de inflación conviene saber que debiéramos manejar saldos bajos en las cuentas y con un mínimo excedente acceder a productos y tasas que te permiten cubrir la esa realidad inflacionaria. Hoy con $5.000 se puede acceder a un depósito a plazo y existen plazos de incluso siete días. Ese ejercicio y la comprensión te puede de alguna manera resguardar y proteger”.

A la vez, apunta que “si un usuario joven se informa de alternativas en la oferta de seguros sabrá que acceder a ellos a temprana edad permitirá encontrar múltiples opciones a bajo costo. Si al contratar un crédito soy capaz de dimensionar mi propia capacidad de pago se evita el sobre endeudamiento. Si entiendo los riesgos y conozco los espacios seguros, puedo detectar un fraude al usar mis productos digitales”.

El estudio de la U. de Chile

En este contexto, un estudio realizado por la Universidad de Chile en el marco del convenio suscrito con la Asociación de Bancos, titulado “Educación financiera en Chile, realidad y propuestas”, concluye que “la educación financiera debe desarrollarse a todo nivel escolar, donde, uno de los obstáculos para lograr lo anterior es la falta de capacidades de docentes, familiares u otros que puedan facilitar dicha implementación”.

El estudio, plantea la Abif, identifica las experiencias de una serie de países con buenos resultados de alfabetización financiera en las pruebas PISA y PIAAC, y plantea que en general los programas de educación financiera de estos países están enfocados en la etapa escolar primaria y secundaria, con apoyo de material acorde con el nivel educacional.

“Esto se aprecia, por ejemplo, en Bélgica, Canadá, China, Finlandia y Países Bajos. En Canadá y China también se prioriza a los adultos mayores; mientras que en Finlandia y Países Bajos la estrategia tiene alcance poblaciona. Un aspecto fundamental a destacar en las iniciativas más exitosas es que han tenido una continuidad a lo largo del tiempo, de forma de poder entregar una educación financiera incremental y sostenida en cada etapa de desarrollo de la población. Este aspecto contrasta con los programas de política pública realizados en Chile, en los cuales no ha existido mayor continuidad”, dice el informe.

Las iniciativas

Respecto de la iniciativas, en 2018 ocurrió la modificación a la Ley General de Educación (LGE) en 20186, que incorporó en el currículo escolar de enseñanza media contenidos de educación financiera, a lo que se suman programas del Banco Central y la Comisión para el Mercado Financiero, además del acuerdo de cooperación entre la Asociación de Bancos y la Universidad de Chile, que el año pasado lanzaron la plataforma de educación financiera Mi Barrio Financiero. Esto, además de las iniciativas particulares de cada banco.

“En particular, un 25% de estas iniciativas están dirigidas a estudiantes secundarios y universitarios, un 13% corresponden a convenios de colaboración, y la misma cifra, a programas para clientes. Finalmente, un 12% de las iniciativas son dirigidas a través de medios digitales”, dice le informe de la ABIF.

Por último, el informe concluye que “en términos del alcance, en las charlas a estudiantes de escuelas, liceos y universidades participan en torno a 2.500 personas, a través de plataformas de educación financiera en web y blogs se registran hasta 400 mil usuarios, y a través de convenios, 50 mil beneficiarios cada año”.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.

Una manzana sin pelar contiene más vitamina C, vitamina K, calcio, potasio y fibra que una pelada.