A fondo con José Miguel Insulza, el nuevo director de Azul Azul: “En la U es una obligación saber quiénes son sus dueños”
El exsenador y exsecretario general de la OEA fija su posición respecto a la polémica que rodea al máximo accionista, Michael Clark. También entrega sus definiciones deportivas y los pasos a dar para construir el estadio azul.

Hace dos semanas, José Miguel Insulza no se imaginaba como director de la concesionaria que rige los destinos de Universidad de Chile (Azul Azul). Pero un llamado del ahora vicepresidente de la misma, el abogado José Ramón Correa, lo convenció de asumir a sus 82 años el cargo para el cual fue electo el pasado martes 28 de abril.
“Lo pensé un poco, porque de todas maneras uno hace otras cosas también. Pero la verdad es que yo le he dedicado al fútbol tantos años de mi vida que no veo razón para no ser director del equipo de fútbol del cual soy hincha desde que vi jugar al Ballet Azul”, asegura quien ha ejercido como ministro, senador y secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).
El fútbol ha cambiado mucho desde aquella época, los clubes se transformaron en sociedades anónimas...
Debo confesar que cuando comenzó esta transformación, me pareció bien. Pero creo que no han sido lo que uno esperaba. Realmente la gente que entra a las sociedades anónimas deportivas, como a cualquier otra, lo hace para ganar plata. Y aunque yo pensé que no, que en esto del fútbol probablemente iba a pesar más el amor por la institución, se ha metalizado más de lo que suponía.
¿Era necesaria la reforma a la ley de Sociedades Anónimas Deportivas?
Creo que es una reforma útil e importante. No resuelve todos los problemas, pero avanzará bastante en ese sentido. Como dijo algún politólogo por ahí: ‘Cuando se terminó la confianza, llegó la transparencia’. Y lo que pasa aquí es un poco parecido, la gente quiere que todo sea muy transparente y este proyecto de ley tiene que ver con eso. No digo que con esto el fútbol vaya a progresar de manera exponencial, pero la transparencia sí se va a aumentar.
Hoy usted es parte de una sociedad anónima a la cual se le cuestiona la falta de transparencia…
Pero yo no entro como propietario, sino como director.
Pero como director de una institución cuyo máximo accionista, Michael Clark, fue sancionado por la Comisión del Mercado Financiero (CMF) por irregularidades y a quien se le ha cuestionado el origen del dinero con el cual adquirió el club...
Es cierto que se habla mucho y eso creo que es negativo… El dueño de esto es la Universidad de Chile (la Casa de Estudios). Entonces, a mí me preocupa que la rectoría de la Universidad de Chile haya dado instrucciones precisas a sus dos directores de abstenerse en la elección de la presidencia de la sociedad anónima… Hoy no es una obligación saber de dónde sale el dinero, pero sí lo es en la Universidad de Chile.
¿Le gustaría que Michael Clark transparentara cómo llegó a ser el máximo accionista de Azul Azul?
No es una obligación hacerlo en las sociedades anónimas. Pero en la Universidad de Chile sí es una obligación, saber quiénes son sus dueños. Puede pasar siempre que alguien le preste o le done dinero a otra persona para que haga negocios y eso es difícil de captar. Es complicado seguirlo y eso no es lo que estoy pidiendo, pero al menos las acciones deben estar a nombre de alguien.
¿Habló este tema con la nueva presidenta de Azul Azul, Cecilia Pérez?
No lo hemos hablado todavía. Pero eso no significa que mañana alguien le pueda prestar o regalar a alguien el dinero para que compre acciones. Eso es asunto entre esas dos personas. Pero no debe haber negocios en los cuales no se sepan quiénes son los dueños.
Varios de los candidatos a la rectoría de la Casa de Estudios han levantado alertas con este tema, ¿cómo pretende usted mejorar esa relación?
Yo creo que hay que hablarlo en el directorio. Es un problema que debe enfrentarlo el directorio.
¿Cómo lo enfrenta?
Tomando las decisiones necesarias para que cada dueño del club sea responsable de las acciones que tiene. Que haga una declaración si las tiene a nombre de alguien o si son por su cuenta. A mí no me importa que las tenga a nombre de alguien, lo que me importa es que quede claro. ¿Es obligatorio? No, no es obligatorio. Pero tampoco es obligatorio lo contrario.
¿No teme que su trayectoria política se vea empañada por estos problemas?
No, no me preocupa. Pienso en ir a hacer mi trabajo y si uno no está a gusto, se va. Yo tengo ganas de estar ahí y me gusta, porque es el club al cual he seguido durante 66 años. Ahora, otra cosa es que no me guste la dirección que tiene o la forma en que se maneja y, si es así, me voy. Y para retomar lo que decía antes, si me dicen que así se maneja de acuerdo con la ley es una cosa, pero otra cosa es que creo que debe todo ser más transparente que en otros clubes, porque nosotros debemos responderle a la Universidad de Chile y a toda nuestra hinchada.

El objetivo deportivo, Alexis Sánchez y el estadio
¿Cuál es el objetivo de este año para la U en la Liga de Primera?
Ganar. Y este año podemos hacerlo bien. Creo que estamos en un periodo difícil, porque hemos perdido partidos que no debíamos y también hemos ganado algunos que no parecía que se iba a dar ese resultado… No está fácil, pero creo que vamos a terminar en un buen lugar y tenemos un buen entrenador.
¿Le gusta Fernando Gago?
Me gusta. pero hace muchos cambios. Pasa que antes uno tenía el equipo y eran 11 y cualquiera que entrara o saliera de esa formación, era raro. Ahora los equipos son conformados por 20 jugadores y se mueven mucho las formaciones. Pero el equipo está mucho más ofensivo y no se dedican solo a pasarse la pelota atrás en la cancha, como estaba ocurriendo antes, desgraciadamente, pero creo que todavía le falta.
¿Dónde se debe reforzar el equipo?
La respuesta obvia es que hay que buscar un goleador. Antes teníamos algunos que no nos gustaban, pero hacían goles. Por ejemplo, el ‘Chorri’ Palacios metía goles y no nos gustaba. Pero hay que buscar un artillero.
Pensé que me nombraría a Alexis Sánchez…
No soy muy partidario de que haya categorías de edades en los equipos y no me gusta mucho eso de que si ya nadie los contrata en Europa se vengan a América Latina. Lo ideal es que suceda al revés, que los jóvenes se vayan a jugar a Europa. Ahora no tengo problemas en que vuelvan algunos futbolistas, pero hay que hacer la combinación con lo otro. No hay que contratar puros jugadores de edad, porque fueron buenos alguna vez, hay que darles oportunidades a los jóvenes.
¿No traería a Alexis?
Alexis siempre ha sido de la U. Y debe terminar su carrera en la U. Si hay otros que lo han hecho, lo podría hacer él. Siempre tendrá la puerta abierta.
¿Habrá estadio para la U?
Construir un buen estadio, para 40 mil personas como mínimo, cuesta mucho dinero y no creo que haya ningún magnate o un grupo de magnates nacionales que le regale un estadio a la U. No suele ocurrir, por lo que habrá que seguir el método que se usa en el mundo que es otorgarle el nombre a una marca internacional.
El problema es dónde construirlo…
Está la posibilidad de comprar un estadio que ya existe y hacerlo de nuevo. O buscar un terreno. El problema es que la gente que vive tranquila en su barrio no quiere un estadio cerca, porque no es fácil alterar la vida que ya se tiene. Y también está el problema de las barras bravas. Hay que mantener cierto control y entregarles garantías a los vecinos que van a ver cómo su vida se altera con un estadio.
¿Qué tipo de garantías?
El club debe hacerse responsable de los daños que se puedan provocar en los entornos. La directiva del club debe castigar no sólo al ejecutor de los delitos, sino también al autor intelectual y no voy a dar una receta, pero hay que sancionar a quienes financian la violencia.
En estos tres años que dura su mandato, ¿se pondrá la primera piedra del estadio?
Este país está lleno de primeras piedras. Quiero que se ponga una cuarta o una quinta piedra.
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