Por Christian González“Está desentrenado”: el plan de Colo Colo para poner a punto a Vozinha
El arribo del guardameta caboverdiano a Macul revolucionó a Colo Colo e, incluso, al planeta. Sus actuaciones en el Mundial transformaron al africano en un fenómeno, sobre todo en las redes sociales. En lo deportivo, sin embargo, aún falta para que recupere su mejor forma. Su último partido lo jugó el 3 de julio, ante Argentina. El debut en los albos debe esperar.

El 24 de julio, Aníbal Mosa remeció al fútbol chileno y al planeta. En la antesala del encuentro ante Limache, el presidente de Blanco y Negro anunció que Vozinha se transformaría en el nuevo refuerzo de Colo Colo. Los albos fichaban nada menos que al jugador más querido del último Mundial. De hecho, fueron los hinchas quienes lo incluyeron en una oncena ideal del torneo y los que durante el certamen hicieron explotar cuenta en Instagram. Pasó de tener 60 mil seguidores a rozar los 30 millones.
El 2 de agosto, el africano llegó a Chile. Dos días después, entrenó por primera vez junto a sus compañeros y compareció ante los medios de comunicación. El miércoles 4 fue presentado ante unos 20 mil fanáticos albos, en el Monumental. En ese momento comenzó a entender la magnitud del club al que se incorporaba y la responsabilidad que implicaba. En el intertanto, Fernando Ortiz valoraba su llegada, aunque no la pidió. El entrenador, que prefiere llamarlo Josimar, su nombre de pila, aclaraba, eso sí, que el estelar golero llegaba sin garantía de titularidad: esa plaza le pertenece a Gabriel Maureira, quien asumió el reemplazo del lesionado Fernando de Paul.
“Desentrenado”: el plan de Colo Colo para poner a punto a Vozinha
Vozinha no juega desde el 3 de julio. Ese día, Cabo Verde cayó ante Argentina, por los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo y se despidió del torneo. Después, se fue de vacaciones En su concurrido perfil mostró imágenes con diversas personalidades y compartió parte del viaje a su país.
En Macul, el diagnóstico respecto de la forma en que llegó es tan lapidario como previsible. “Está desentrenado”, explican a El Deportivo desde el Monumental, dando cuenta de una condición que obliga a un acondicionamiento. En principio, físico. Y, luego, en aspectos relacionados con el puesto e, incluso, con su inserción en el funcionamiento del equipo del Tano.

Aunque en el Cacique realizaron el respectivo registro, por lo que el guardameta estaba habilitado para ser incluido en ese encuentro, Vozinha no fue considerado para el encuentro ante Unión La Calera. Ni siquiera viajó a la ciudad cementera. Tampoco aparece en la convocatoria para el choque frente a O’Higgins. El choque ante los celestes aparecía como una ocasión ideal: en casa, presumiblemente, a estadio lleno.
La razón no es otra que el proceso de adaptación en que se encuentra, que incluye su instalación en el país. La otra es que Ortiz no siente la urgencia: está plenamente satisfecho con el rendimiento de Maureira. Sus pupilos, también. Esta semana, Arturo Vidal elogió las condiciones del juvenil portero, aunque le exigió hablar más en el campo.
Doble turno
Vozinha trabaja incluso en doble turno para alcanzar su mejor forma en el menor tiempo posible. En su concurrido perfil, ha mostrado algunos de los trabajos que realiza bajo la supervisión de Martín Gutiérrez, el preparador de arqueros del Cacique. “Estuvo inactivo bastante tiempo y al estar inactivo bastante tiempo, junto a Martín (Gutiérrez), el entrenador de arqueros, queremos ponerlo a disposición de competencia. El lunes va a volver a entrenar, el martes va a tener doble turno y así lo vamos a ir llevando hasta que nosotros consideremos que puede competir con sus compañeros”, reveló Ortiz respecto del plan. Después del choque ante los celestes, los albos afrontarán el compromiso más esperado del año: el Superclásico ante la U, en el Estadio Nacional.
El diseño calza con lo que aconseja Jorge Martínez, expreparador de los porteros albos, lo que incluye a Maureira y Eduardo Villanueva, con quienes Vozinha ha compartido las prácticas. “Yo haría trabajos en el gimnasio, de prevención de lesiones, con Bosu, elásticos, saltabilidad y de pliometría”, explica el profesional.
En la cancha, Martínez opta por trabajos de adaptación que involucren intensidad y velocidad. “Trabajaría la potencia, la ubicación y los desplazamientos hacia adelante, atrás y los costados”, explica el profesional. La otra fase es estrictamente futbolística: la inserción del guardameta al funcionamiento del líder de la Liga de Primera.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
3.
4.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE

















