Estilo personalista, líos con el IND y mucho roce con sus colaboradores: los conflictos que sentenciaron a Natalia Duco
La ahora exministra del Deporte dejó su cargo en medio de varias polémicas con actores internos y externos que la instalaron como la peor evaluada del gabinete.

Los cinco meses y dos días que Natalia Duco alcanzó a desempeñarse como ministra del Deporte fueron un periodo complejo en las dependencias de calle Fidel Oteíza. El estilo personalista de la exlanzadora de bala, como la definen algunas de las personas que trabajaron con ella, generó serios roces al interior de la repartición, lo que también se tradujo en una difícil relación con otros actores externos.
Una muestra de las complejidades de los primeros dos meses fue la poca afinidad con sus propios colaboradores. De hecho, su equipo de comunicaciones apenas duró dos meses en el cargo, al igual que otras personas. Finalmente, solo terminaron sobreviviendo sus asesores más cercanos Rodrigo Haiquel y Silvio García, este último conocido el “chamán” tras la polémica por el manejo del arriendo del Estadio Nacional para los conciertos de la banda coreana BTS.
La relación con el Comité Olímpico tampoco fue fácil. De hecho, una de las situaciones que provocó tensión fue la insistencia de incluir al fútbol en los Juegos Sudamericanos de Rosario, pese a que la disciplina no estaba contemplada en la bitácora del Plan Olímpico, pues previamente el mismo Mindep había advertido que no contaba con dinero para financiar a esa delegación.
Tampoco cayó bien en los últimos días el papelón vivido con el Centro Olímpico del Vóleibol FIVB, cuyas obras fueron presentadas antes autoridades nacionales, internacionales y deportistas el martes. Sin embargo, esa misma tarde el Serviu Metropolitano puso fin anticipado al comodato que había sobre el terreno en que se levantó el recinto, que ya cuenta con un 70% de avance en la construcción. En distintos ámbitos aseguran que faltó manejo político entre el Mindep y el Minvu para evitar el bochorno.
A pesar de que Duco intentó cuadrarse con el mundo del fútbol, la relación estuvo lejos de ser la óptima, especialmente con la federación. Uno de los conflictos internos se generó con la sede de la final intercontinental Sub 20 entre Santiago Wanderers y el Real Madrid. En Quilín la acusan de querer saltarse los conductos regulares, enviando cartas o haciendo otras gestiones para adelantar procesos y así adjudicarse los créditos.
Por su parte, en los últimos días, su intento por reformar a Olimpiadas Especiales también generó muchísimo ruido. A seis meses de la renuncia del exministro Jaime Pizarro al directorio del Comité Organizador Local de los Juegos Mundiales Santiago 2027, todavía no se efectuaba su reemplazo, pues se estaba trabajando en una reestructuración completa, que incluía la salida de Carolina Picasso, principal impulsora del movimiento de Olimpiadas Especiales, de su cargo de presidenta del COL tras dos años y medio al frente.
“La reforma de estatutos obedece a la experiencia acumulada por Chile en la organización de grandes eventos deportivos y para ello nos hemos enfocado, primero que todo, a fortalecer la gobernanza del COL, delimitar claramente sus funciones y reforzar los mecanismos de transparencia, control y rendición de los recursos públicos”, explicaban en ese momento, junto con descartar que Duco fuese a asumir en dicho comité.
El conflicto con Lorena Castillo
Diversas fuentes consultadas por El Deportivo afirman que los ánimos se terminaron de caldear en el Ministerio del Deporte cuando Natalia Duco intentó destituir a Lorena Castillo, directora (s) del IND, un día después de que se ratificara el Nacional para los conciertos de BTS.
En aquella ocasión, la excampeona sudamericana intentó removerla, pero no pudo debido a que el Sistema de Alta Dirección pública establece un proceso y los conductos regulares no pueden ser evadidos. De este modo, solo pudo quitarle la subrogancia a Castillo, quien regresó a su antiguo puesto de directora de Administración y Finanzas.

Esa situación la enemistó aún más con el subsecretario Andrés Otero, quien había renovado unas semanas antes el contrato de ADP de la funcionaria que Duco pretendía remover.
A todas estas situaciones, se agregan las polémicas por su defensa al rodeo, sus palabras sobre la “ropa linda” de los deportistas paralímpicos y su aparición con botas de tacón en medio del barro durante la última emergencia climática, elementos que contribuyeron a que se transformara en la ministra peor evaluada del gabinete.
Las asociaciones de funcionarios tampoco estaban conformes, pues afirmaban que la exministra estaba planificando un cambio que amenazaba la institucionalidad del deporte chileno.
Finalmente, el reportaje de El Deportivo, donde se exhibe la respuesta dada por Duco a la Contraloría por una denuncia de mal uso de auto fiscal y un video que deja totalmente en duda esa versión, terminaron por sepultar la estadía de la ministra y del subsecretario Andrés Otero.
Los nuevos desafíos
Luego del descabezamiento del Ministerio del Deporte, el Presidente José Antonio Kast designó a Francisco Riveros como el reemplazante de Natalia Duco, mientras que la exdirectora del IND Sofía Rengifo, asumió como subsecretaria.
Las nuevas autoridades asumen en un ambiente muy complejo, con la misión de recuperar las confianzas y poder empezar a echar a andar un plan de trabajo para los tres años y medio que todavía le quedan al periodo de José Antonio Kast.
Entre los asuntos pendientes, se encuentra el resultado de las rendiciones de la Corporación Santiago 2023, donde el nuevo ministro fue director jurídico en los inicios de la entidad a cargo de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
3.
4.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE

















