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Lluvias provocan millonarios daños a la agricultura: paltos y cítricos serían los más afectados

Según Rodrigo Gil, gerente del área de Campos Agrícolas de Colliers, “hoy día la afectación total supera los US$200 millones, según nuestra última estimación”. Pero pese a los severos estragos en infraestructura y ciertos cultivos, algunos gremios realzan como un factor positivo estas precipitaciones, debido al alivio que constituye frente a una prolongada sequía.

Sistema frontal en el sur de Chile. JOSE ROBLES/ATON CHILE

El evento meteorológico extremo con intensas lluvias que afecta a buena parte del país, mantiene en alerta máxima desde la Región de Atacama hasta la de Los Lagos.

La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) ha emitido su alarma más elevada por precipitaciones para las regiones de Coquimbo, Valparaíso y la Metropolitana. La emergencia ya ha provocado cortes de suministro eléctrico masivos, evacuaciones preventivas, daños en infraestructura y víctimas fatales.

A nivel productivo, el fenómeno ha generado cuantiosos perjuicios a la agricultura. Según Rodrigo Gil, gerente del área de Campos Agrícolas de Colliers, “hoy día la afectación total supera los US$200 millones, según nuestra última estimación”.

Gil explicó que si el sistema frontal se mantiene con la misma fuerza que tuvo en sus primeros días (especialmente si se repiten lluvias intensas entre lunes y martes), “los daños actuales se podrían duplicar fácilmente”.

En la zona sur, específicamente en el Biobío, se concentra la mayor proporción de estragos, un efecto directo dado que esta área posee la mayor superficie de siembra. Por su parte, la zona norte -que incluye sectores como Huasco, Alto del Carmen e Illapel- sufrió un impacto agravado por la menor preparación frente a estas lluvias. En estas localidades, la activación de quebradas y la crecida abrupta de los ríos inundaron los sembradíos. A esto se suma la situación del sector ganadero en Illapel, donde las ráfagas de viento volaron los techos de los galpones, arruinando el alimento almacenado, dejando al ganado caprino sin su sustento vital, sostuvo Gil.

Paltos afectados por sistema frontal.

Por su parte, en la zona centro, que comprende desde Coquimbo hasta la Región de O’Higgins, el principal adversario no fue el agua, sino el viento. Las fuertes corrientes de aire provocaron una “brutal caída” de la fruta directamente desde los árboles, golpeando fuertemente a cultivos de gran importancia económica, como los paltos.

A nivel transversal, el fenómeno climático dejó una grave afectación en la infraestructura agrícola. Gil destacó severos daños en los sistemas de riego, particularmente en las instalaciones eléctricas de los pozos ubicados en las cercanías de los ríos, así como la destrucción generalizada de los plásticos de los invernaderos, que no lograron resistir la intensidad de los vientos.

Proyección

El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker detalló que los mayores daños se produjeron en las comunas rurales de Coquimbo y Valparaíso (destacando sectores como La Ligua, Cabildo y Petorca).

También confirmó problemas severos en equipos de riego, casetas y tranques que se saturaron al no estar diseñados para recibir concentraciones de agua tan extremas.

El evento, según Walker, ha afectado fuertemente a la agricultura familiar campesina, especialmente en la región de Ñuble, lo cual calificó como la parte “más complicada” del frente de mal tiempo.

También advirtió que Chile se ha ido estancando y retrocediendo (bajó de 1,3 millones a 900 mil hectáreas regadas), mientras que competidores directos como Perú, han invertido fuertemente (US$24 mil millones) para proyectarse a 2,6 millones de hectáreas de riego.

Walker sostuvo que si bien el frente actual golpea principalmente a la infraestructura y la cosecha de invierno, donde destacan cítricos y paltas, la verdadera amenaza para la exportación frutícola viene en los próximos meses.

Cítricos afectados por el sistema frontal. LA CUARTA

El mayor riesgo se da en el “estado de pinta” (el momento en que el fruto comienza a tomar color y acumular azúcar). Si llueve en esa etapa, el agua hace que frutos delicados como las cerezas, nectarinas, duraznos, ciruelas y uvas de mesa simplemente se partan, arruinando por completo la cosecha.

Más reacciones

Con todo, Víctor Catán, presidente de Fedefruta, señaló que a pesar de la intensidad del sistema frontal, no existen daños tan graves a nivel general entre sus más de 4.000 asociados. De hecho, destacó que el ánimo de los agricultores tiene un aspecto positivo: tras enfrentar una sequía tan prolongada, estas precipitaciones representan un alivio vital que les permite proyectar su subsistencia con mayor seguridad. Además, resaltó como “un muy buen augurio” que los suelos de la zona central estén logrando absorber el agua de manera eficiente durante las pausas de la lluvia, preparándolos mejor para los frentes climáticos venideros.

En cuanto a las áreas con mayores complicaciones, Catán precisó que los incidentes se han concentrado principalmente en la Cuarta Región (como Ovalle y el sector aledaño al río Limarí) y en zonas bajas de la Quinta Región (Catemu, Olmué y Limache). Estos problemas han sido puntuales, limitándose a salidas de canales, cortes de suministro eléctrico y caídas de árboles, sin afectar a los árboles de hoja caduca ni mermar tan gravemente a cítricos y paltas.

“Yo me atrevería a decir que prácticamente no hay daños y si los hay, son cosas puntuales que no van a alterar ni el suministro de productos, ni producciones de exportaciones”, sostuvo.

Por su parte, la presidenta de la Sociedad Agrícola del Norte, María Inés Figari, dijo que aún es muy temprano para hacer una evaluación detallada de los daños, debido a que el sistema frontal sigue activo, volvió a llover en la zona y muchos caminos se encuentran cortados.

Figari señaló que los tranques han sido una “medida de salvación”. Aseguró que si los embalses no estuvieran reteniendo los millones de litros de agua que caen desde la cordillera, los poblados aguas abajo “estarían borrados del mapa”.

Francisco Munizaga, presidente de PiscoChile ,destacó que existe una alegría natural por la caída de agua y nieve (claves para combatir la sequía), pero que inevitablemente esto viene acompañado de dificultades operativas y afectaciones en los campos y caminos.

“La lluvia del frente no termina, así que es demasiado prematuro hacer un catastro. Hay caminos cortados, canales... Hacer un catastro ahora es demasiado prematuro pensando que todavía nos quedan un par de días de precipitaciones intensas", concluyó.

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