Por Mariana MarusicGuía para entender cómo funcionarán los nuevos fondos generacionales de las AFP
El 1 de abril de 2027 se pondrá fin a los cinco multifondos donde hoy se invierten los fondos de pensiones, dando paso a diez fondos generacionales. Aterrizan también nuevos conceptos: glidepath, benchmark, tracking error, y premios y castigos para las AFP. Esto es lo que cambia y el glosario para entenderlo.

Los actuales cinco multifondos (A, B, C, D, y E) de AFP donde los afiliados al sistema de pensiones tienen actualmente invertidos sus recursos para su pensión, tienen los días contados. El 1 de abril de 2027 este sistema, que fue creado en 2002, será reemplazado por diez fondos denominados generacionales, en los que los afiliados serán agrupados según su año de nacimiento.
Se trata del mayor cambio al régimen de inversiones de las AFP en más de dos décadas. Las reglas sobre cómo funcionará este nuevo esquema fue publicado por la Superintendencia de Pensiones para consulta pública el pasado 3 de julio, de acuerdo a lo que ordenó la reforma previsional de 2025
Este borrador de la norma, que aún puede sufrir cambios, dado que el reglamento definitivo será publicado de aquí al 1 de septiembre, introduce una serie de nuevos conceptos que hasta hoy no eran usados en el régimen de inversión de las AFP, como glidepath, activos de crecimiento y de protección, benchmark, tracking error, information ratio, entre otros.
Aquí el modo en que funcionarán los fondos generacionales y el glosario que se requiere para entender este nuevo esquema.
Los nuevos fondos
Hoy los afiliados pueden elegir el multifondo en el que quieren invertir sus recursos, desde el A (el más riesgoso) hasta el E (el más conservador), con solo algunas restricciones de elección para las mujeres mayores de 51 años y hombres mayores de 56 años.
En el nuevo esquema eso ya no ocurrirá: cada persona quedará asignada automáticamente al fondo que le corresponde según su fecha de nacimiento.
La estructura quedó así: el fondo inicial es para los afiliados de hasta 35 años (Etapa 1). Luego hay ocho fondos intermedios agrupados en tramos de cinco años (Etapa 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, y 9). Y el décimo fondo, de consolidación, es para los mayores de 75 años (Etapa 10).
Las personas sí podrán seguir eligiendo en qué AFP quieren estar. Además, podrán escoger en qué fondo generacional quieren mantener su ahorro previsional voluntario.
El glidepath
El nuevo esquema de fondos generacionales operará bajo una lógica de ciclo de vida, donde se reduce el riesgo de manera automática a medida que el afiliado envejece. Ese es el llamado glidepath, que corresponde a la trayectoria de inversión que quedó definida en el borrador de norma que publicó el regulador.
En AFP Cuprum explican que el concepto glidepath se refiere a la “ruta que sigue cada fondo de pensiones durante varias décadas, reduciendo gradualmente el riesgo”.
En la práctica, el reglamento de la Superintendencia fija un techo máximo de “activos de crecimiento” en que pueden invertir las AFP (acciones, deuda de mayor riesgo y activos alternativos). Este techo se va reduciendo con la edad. Así, por ejemplo, para los más jóvenes (Etapa 1), las AFP pueden invertir un máximo de 90% en activos de crecimiento. Estas son “inversiones orientadas a obtener mayor rentabilidad en el largo plazo”, señalan en Cuprum.
Pero luego alcanza a alrededor de 60% al llegar a los 51 años, y baja a cerca de 29% desde los 60 años en adelante.
Ese espacio que se libera debe migrar hacia los llamados “activos de protección”, que son inversiones en renta fija nacional y extranjera, “destinadas a dar estabilidad y resguardar el ahorro acumulado”, señalan en Cuprum.
Premios y castigos
La reforma previsional introdujo una novedad: se podrá premiar o castigar a las AFP según el resultado que obtengan invirtiendo. La vicepresidenta ejecutiva de la FIAP, Karol Fernández, comenta que “a nivel internacional no tenemos conocimiento de un mecanismo de `premios y castigos` similar al chileno. En algunos países se aplican comisiones por retorno o `performance fees`, pero es poco frecuente“.
La Superintendencia de Pensiones detalló las reglas que habrá para que se haga efectivo un premio o un castigo. Primero, definió que hay rangos por clase de activo (cuánto se puede invertir en acciones chilenas, en renta variable extranjera, bonos, etcétera) para cada fondo generacional.
Dentro de esos rangos, cada AFP escogerá qué peso le asignará a cada clase de activos, es decir, podrá definir su estrategia de inversión cumpliendo siempre con los límites. La superintendencia también fijó, para cada clase de activos, un índice de mercado para su valorización. Por ejemplo, MSCI World para renta variable extranjera de mercados desarrollados, o el Infoces (replica al IGPA pero excluye acciones donde no pueden invertir las AFP, como sus relacionadas) para las acciones chilenas.
A eso se refiere el término “benchmark”, esto es, la mezcla ponderada de esos índices que escogen las AFP como cartera de referencia, dentro de los rangos permitidos. En definitiva, el benchmark corresponde a la “cartera modelo usada para comparar resultados y evaluar si una AFP gana premios o castigos”, manifiestan desde Cuprum.
Todos los meses se comparará la rentabilidad obtenida por las AFP en cada fondo generacional, versus el benchmark, mirando el retorno promedio mensual compuesto de los últimos 36 meses. Si una AFP le gana al benchmark por un margen amplio, la AFP cobra una compensación equivalente al 5% del exceso obtenido por sobre la banda. Si pierde por un margen amplio, debe aportar dinero de su propio patrimonio al fondo de pensiones en cuestión, también equivalente al 5% de la diferencia. Ese premio o castigo no podrá exceder el 15% de las comisiones promedio cobradas por las AFP.
Pero si la rentabilidad obtenida es cercana a la del benchmark, entonces no pasa nada. Esa banda de tolerancia que existe antes de que se active un premio o un castigo, también fue definida por la superintendencia, y es diferente en cada fondo generacional. La banda de tolerancia es más alta en los fondos en que están ubicados los jóvenes y que invierten en activos de mayor riesgo, equivalentes a 0,9% anual en la Etapa 1 (rentar 0,9% por sobre el retorno del benchmark, o 0,9% por debajo); y se va reduciendo en edades más avanzadas hasta llegar a un 0,6% para la Etapa 10.
Si bien el castigo se gatillará automáticamente cuando una AFP caiga por debajo de la banda inferior; para obtener un premio no basta con sobrepasar la banda superior, sino que hay otras tres condiciones simultáneas que las AFP deben cumplir.
Primero, debe existir una rentabilidad nominal positiva, esto significa que si el fondo perdió dinero en términos nominales, no habrá posibilidad de obtener un premio aunque la AFP le haya ganado al benchmark. Es decir, si hay bajas en la rentabilidad en todo el mundo, y los fondos de las AFP caen, pero menos que el mundo, igualmente no podrán optar a un premio. Solo con retornos positivos pueden postular.
La segunda condición es que, al momento de invertir, la AFP no se haya desviado demasiado del benchmark. Esta es una métrica llamada tracking error, con topes que van desde 1,1% a 0,6% anual según el fondo. “Es un valor que busca medir cuánto se aleja el fondo de su cartera de referencia”, afirman en Cuprum. “Permite cuantificar el grado de desviación o riesgo relativo de la cartera administrada respecto del índice de referencia”, comentan en AFP Modelo.
Esta última AFP explica que “un tracking error cercano a 0% significa que el fondo se comporta de manera muy similar al benchmark”. En cambio, “un tracking error más alto, indica una mayor desviación respecto del benchmark, es decir, que la cartera se aleja más de la composición o comportamiento del índice de referencia”.
La tercera condición para lograr un premio, es que la AFP debe ganar de forma consistente en relación al riesgo asumido. Este es el llamado information ratio, o ratio de información (debe superar el 0,33), que básicamente apunta a medir que la rentabilidad extra obtenida sea acorde al riesgo que se tomó, y no producto de una apuesta con la que se tuvo suerte.
“Es un valor que busca medir si el alejamiento respecto de la cartera de referencia generó mejores resultados ajustados por riesgo”, dicen en Cuprum. Es decir, el tracking error mide cuánto se desvió una AFP del benchmark que se definió; mientras que el information ratio mide cuánto le rindió cada unidad de esa desviación.
En ese sentido, desde AFP Modelo puntualizan que un information ratio superior a cero “indica que el gestor del fondo obtuvo una rentabilidad superior a la del índice de referencia. Mientras más alto sea el information ratio, significa que el gestor generó mayor rentabilidad adicional por cada unidad de desviación respecto del benchmark".
Transición
Los premios y castigos no comenzarán a operar de inmediato, y partirán con un periodo de transición. El 1 de abril de 2029 por primera vez una AFP puede cobrar o quedar obligada a aportar. Pero la primera medición evalúa los 12 meses previos. De ahí en adelante, cada mes que se mide, se le suma uno más, hasta completar los 36 meses en abril de 2031.
En este periodo de transición, además, las bandas de desviación que se medirán serán más anchas, equivalentes a un 3% anual para todos los fondos. El tracking error permitido también será mayor: 3,5% anual. Esta holgura rige entre abril de 2028 y marzo de 2031. Luego de eso, en abril de 2031, entra en régimen la propuesta: se acortan los márgenes y se diferencian por fondo generacional. Además, se miden los tres años móviles anteriores.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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