Colaciones saludables: la responsabilidad de elegir alimentos sanos




Los niños y niñas regresan al colegio y la colación se transforma en una preocupación más de los padres, que no sólo deben hacer malabares para controlar el presupuesto que destinan a estos alimentos, sino que además procurar que sean sanos para los estudiantes.

Una colación, como concepto, es un bocado, una pequeña porción de alimento que aporta nutrientes en intervalos largos de tiempo sin comer, generalmente cuando pasas más de cuatro horas sin ingerir alimentos.

Una colación saludable cumple el mismo principio que otros alimentos y es crucial que sea baja en grasa saturada, azúcar y calorías, y al mismo tiempo aporte vitaminas y minerales.

Es una tarea maratónica para las madres idear una minuta, sobre todo cuando existen múltiples factores que influencian la elección de las colaciones y ambos padres trabajan. La oferta de productos elaborados y poco saludables, el costo, la disponibilidad, las preferencias de los escolares y su estado nutricional, son factores determinantes al elegir unos alimentos por sobre otros.

frutas

¿El snack es una colación saludable? Conceptualmente un snack es un bocado. Se asocia a alimentos elaborados, pero no necesariamente es saludable. Es por ello que se debe revisar el etiquetado nutricional.

Los snacks como barras calóricas pueden ser saludables para personas que requieran una carga energética específica, generalmente las utilizan adultos. Sin embargo, en niños pueden resultar muy calóricas. Siempre es mejor una fruta o verdura natural, que un snack elaborado.

Los costos de frutas y verduras han ido en aumento y los snacks saludables también son más caros. Por eso se recomienda evaluar las alternativas y planificar para poder presupuestar, tanto en costo como en tiempo de elaboración, una rutina adecuada y saludable. Además, es importante concientizar al niño para que esto sea exitoso y no rechace la planificación.

Una dieta que considere variedad de frutas y verduras proporcionan vitaminas, minerales, fibra y otros elementos que son protectores de la salud, favoreciendo las defensas corporales y aumentando la inmunidad. Por el contrario, los niños que consumen preferentemente carbohidratos y presentan obesidad, son más propensos a enfermar y sufrir distintas complicaciones derivadas de esta condición.

Con respecto a los alimentos que podrían aportar más energía para un mejor rendimiento y concentración en el año académico, se sugiere que el concepto de colación se enfoque al consumo de frutas de tamaño mediano, lácteos bajos en grasa, porciones moderadas, frutos secos, cortes de verduras.

En general, se aconseja que los padres tomen conciencia de que amar no es sobrealimentar. Es recomendable que un niño realice controles nutricionales periódicos para ver su crecimiento y evolución del estado nutricional, así los padres pueden adquirir herramientas para ayudar a sus hijos en una alimentación adecuada y saludable.

En Chile hubo un cambio generacional y económico que generó una mayor oferta de productos industrializados y un mayor potencial de compra. Por otro lado, los niños realizan menos actividad física y pasan más tiempo en actividades recreacionales sentados (videojuegos, televisión, etc.), lo que se tradujo en una mayor ingesta de energía y un menor gasto que, en el tiempo, significó aumento de depósitos de grasa corporal, sobrepeso y obesidad.

Para revertir esto, se deben reducir los alimentos altos en calorías (es importante leer el etiquetado nutricional), aumentar la actividad física con juegos tradicionales o generar una cultura de deporte. La educación es muy importante para que los niños tomen conciencia del cambio que deben sostener en el tiempo..

La educación desde la primera infancia resulta fundamental para que los niños normalizan una ingesta saludable. Por otro lado, los hábitos de los padres marcan la selección futura de alimentos, pues la cultura alimentaria se transmite de generación en generación..

En los colegios, si bien existen unidades de nutrición, es necesario profundizar en ellos desde edades preescolares y durante todo el proceso educativo, de manera que estos buenos hábitos se instauran y los estudiantes sean capaces de seleccionar sus colaciones y alimentación de manera más saludable. Sería necesario que exista un profesional nutricionista que abarque esta problemática en cada establecimiento, manteniendo una campaña saludable en los diferentes niveles de enseñanza, incluyendo a los padres, para que pueda impactar a toda la familia.

*Académica del Departamento de Ciencias de los Alimentos y Nutrición de la Universidad de Antofagasta

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