El Deportivo

Mano derecha de Infantino y clave en el renacer mundial de Argentina: Chiqui Tapia, el líder de la AFA investigado por el FBI

En 2019 acusaba a la Conmebol de poner en duda la transparencia del fútbol y eso lo llevó a perder su cargo en la FIFA. Siete años después es uno de los principales aliados de los líderes de ambos organismos. Devoto, cabalero y amigo de los jugadores, acompaña al plantel de la Albiceleste en el Mundial, mientras enfrenta a la justicia en su país y Estados Unidos

De opositor a mano derecha de Infantino y Domínguez: el ascenso de Chiqui Tapia, el líder de la AFA investigado por el FBI. Foto: @chiquitapia

7 de julio de 2019. Argentina acababa de ser eliminada de la Copa América a manos de Brasil con un polémico 2-0. Claudio Tapia toma su celular y publica un mensaje incendiario. Palabras que marcaron uno de los momentos de mayor tensión con la Conmebol y lo posicionaban como opositor a Alejandro Domínguez: “Es hora de una profunda reflexión para construir un fútbol sudamericano limpio, justo y libre de sospechas”.

La respuesta de la Conmebol llegó semanas después y no fue amistosa. El organismo decidió retirarle la representación que ejercía ante el Consejo de la FIFA por poner en duda la honestidad de sus miembros. Tapia no se retractó. Quedaba enfrentado con Domínguez.

En ese momento era difícil imaginar que ambos volverían a compartir un mismo espacio de poder.

La escalada de Chiqui

El recorrido de Chiqui Tapia hasta ese episodio había comenzado lejos de las oficinas de Luque. Nacido en San Juan en 1967 y criado en el barrio porteño de Barracas, tuvo un breve paso como futbolista en las divisiones inferiores de Independiente y luego en Barracas Central. Inició su carrera como dirigente en el Sindicato de Camioneros, donde construyó vínculos políticos.

En junio de 2001 asumió la presidencia de Barracas Central. Durante casi dos décadas encabezó el club y comenzó a ganar espacio dentro de la AFA de Julio Grondona. Primero integró la mesa de la Primera C, luego presidió esa categoría, más tarde pasó por la Primera B y terminó ocupando cargos dentro del Comité Ejecutivo hasta transformarse en Secretario de Torneos.

La crisis que atravesó el fútbol argentino con la muerte de Grondona terminó acelerando su ascenso. En 2015 fue elegido vicepresidente de la AFA y, dos años después, llegó a la cabeza del organismo. Desde entonces consolidó un liderazgo que se fortaleció con los éxitos de la Albiceleste. En esa construcción también fue clave Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, considerado su principal escudero y operador político, por sus vínculos con los equipos del interior.

Durante su gestión, Argentina conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024. Lionel Scaloni se consolidó como entrenador y dejó atrás las críticas que generó dejar un DT interino al mando de la Albiceleste, ahí jugó un rol clave el consejo que le dio César Luis Menotti, a quien Tapia nombró Director de Selecciones en 2019. El Flaco le recomendó confiar en el DT. La jugada funcióno y Lionel Messi levantó, por fín, títulos con la camiseta de su país.

El presidente de la AFA pasó a ocupar un lugar en las celebraciones del equipo. Esa relación con los futbolistas se transformó en otro de los pilares de su conducción.

Claro que la cercanía no se construyó únicamente desde el cargo. Tapia ha sido descrito como una persona aferrada a las cábalas y a las creencias populares. Es devoto de la Difunta Correa (a quién le atribuye su llegada a la AFA y los posteriores trofeos). Se tatua los momentos importantes de su vida y suele involucrarse en los rituales del plantel. Por ejemplo, después de prometer que lo haría si Argentina rompía la sequía de títulos, se tatuó al muñeco “Chucky”, porque un utilero había llevado al vestuario.

Entre asados, fotografías y bromas, los futbolistas lo consideran uno más dentro del grupo. También construyó un estrecho círculo de dirigentes leales. Una de las imágenes más comentadas fue la del “seca nuca”, Luciano Nakis, prosecretario de AFA, quien le limpiaba la cabeza de Tapia con una toalla en medio de un partido. Una escena que se viralizó. Claro que también tiene férreos detractores, liderados por Juan Sebastián Verón, exseleccionado argentino y hoy presidente de Estudiantes de La Plata.

Tapia junto a Lionel Messi y Rodrigo de Paul. Foto: @chiquitapia

De críticas a abrazos

26 de enero de 2026. “Felices 10 años de gestión, Alejandro. En esta fecha tan especial, en la que se cumple una década de tu asunción como presidente de Conmebol, quiero agradecerte por tu compromiso y por cada acción pensando en el desarrollo y crecimiento de este deporte que tanto amamos y nos une". El mensaje lo escribió Tapia para felicitar la década de Domínguez en la cabeza del balompié regional. ¿Qué pasó en el medio?

Con el paso de los años, el conflicto quedó atrás. La obtención de la Copa América 2021 en el Maracaná comenzó a modificar el vínculo entre Tapia y Domínguez. Los triunfos de Argentina fortalecieron la posición del presidente de la AFA. Lo que en 2019 había sido un enfrentamiento institucional dio paso a una relación de colaboración.

La reconciliación ha quedado reflejada en reuniones donde comenzaron a aparecer juntos. También en cenas, saludos de cumpleaños, abrazos múltiples y otras instancias informales. El argentino pasó a transformarse en el principal aliado del paraguayo.

El acercamiento también lo llevó a estrechar su relación con Gianni Infantino, el presidente de la FIFA. Tapia ha respaldado públicamente las controversiales iniciativas impulsadas desde Zúrich, como la ampliación del Mundial a 48 selecciones y eventualmente a 64. El transandino es una de los directivos más cercanos al suizo-italiano, quien tampoco se esmera por ocultar su preferencia por Argentina y, especialmente, su admiración por Messi.

La recuperación de su influencia quedó plasmada en mayo de 2025. Seis años después de haber sido apartado, la Conmebol volvió a designarlo como su representante ante el Consejo de la FIFA en reemplazo del brasileño Ednaldo Rodrigues.

El dirigente que clamaba por un fútbol sudamericano “libre de sospechas” y que había perdido la confianza de la Conmebol por cuestionar a sus autoridades, ahora ocupaba uno de los asientos reservados en Suiza.

En la antesala del Mundial, Tapia publicó un mensaje de respaldo a Infantino. “Nada ni nadie va a opacar el trabajo y el compromiso de tantos años para seguir haciendo crecer al deporte más apasionante del mundo. Al amigo, todo. Siempre de tu lado”, escribió.

Tapia junto a Gianni Infantino. Foto: @chiquitapia

La lupa de la justicia

Mientras su influencia crecía, también aumentaban las controversias. Desde el ascenso de Barracas Central a la Primera División comenzaron a repetirse las críticas por supuestos favorecimientos arbitrales al club que Tapia presidió y que actualmente encabeza su hijo Matías. Otro de sus hijos, Iván, integra el plantel.

A esas discusiones se sumaron otros conflictos. El dirigente ha defendido el formato de 30 equipos en Primera División (del cual era opositor al comienzo de su gestión), rechazó las sociedades anónimas deportivas impulsadas por el gobierno de Javier Milei y, en ese sentido, protagoniza un prolongado enfrentamiento con la Casa Rosada. También enfrena críticas por la creación de nuevos torneos.

En paralelo comenzaron a aparecer causas. La justicia argentina procesó a Tapia en una investigación por presunta apropiación indebida de tributos y recursos de la seguridad social. La AFA habría retenido impuestos y aportes previsionales sin depositarlos dentro de los plazos legales entre 2024 y 2025. Hubo embargos y medidas restrictivas.

El foco más reciente se trasladó a Estados Unidos. Según reveló el diario La Nación, el Departamento de Justicia y el FBI comenzaron a tomar testimonios para reconstruir operaciones financieras vinculadas con la AFA realizadas a través de TourProdEnter LLC, empresa que administró contratos comerciales internacionales del organismo.

Se busca determinar cómo fueron administrados 260 millones de dólares correspondientes a ingresos internacionales de la AFA que aparecen en cuentas de cinco bancos de Estados Unidos. Las autoridades norteamericanas analizan si esas operaciones podrían configurar delitos bajo jurisdicción federal, como lavado de activos.

Hasta el momento no existen cargos penales formulados por la justicia estadounidense contra Tapia. La propia AFA recordó que rige el principio de presunción de inocencia. La investigación se produce mientras Tapia está junto a la selección argentina en la Copa del Mundo.

Siete años separan aquel mensaje enviado a la Conmebol denunciando falta de transparencia de su posición actual. En ese lapso pasó de convertirse en uno de los opositores de la conducción de Domínguez a ser sus aliado más cercano. A posar con Infantino y aparecer en las redes sociales de Messi. También a estar bajo la mirada del FBI.

Lee también:

Más sobre:Mundial 2026FútbolFútbol InternacionalMundialCopa del MundoNorteamérica 2026ArgentinaSelección ArgentinaGianni InfantinoAlejandro DomínguezChiqui TapiaClaudio TapiaFBIEstados UnidosAFA

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE