Por Francisco CorvalánEmergencia sin precedentes: región de Coquimbo y provincia de Huasco baten récords históricos de lluvia
Los territorios concentran los mayores daños del sistema frontal que afecta al país. En La Serena ya cayó el doble de la lluvia de un año normal y se superó el récord histórico de precipitaciones.

La magnitud del sistema frontal que golpea al norte chico dejó de medirse solo por el número de viviendas dañadas, caminos destruidos o personas aisladas. Las cifras meteorológicas muestran que la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco enfrentan un evento que ya quedó inscrito en la historia climática del país. En La Serena, las precipitaciones acumuladas durante los últimos cuatro días rompieron todos los registros conocidos, mientras que especialistas coinciden en que este episodio ya figura entre los temporales más intensos de las últimas décadas en la zona central.
El impacto de las lluvias llevó al Presidente José Antonio Kast a decretar estado de excepción de catástrofe para toda la Región de Coquimbo y la provincia del Huasco, en Atacama, con el objetivo de reforzar la capacidad del Estado para enfrentar una emergencia que mantiene miles de personas aisladas, extensos cortes de servicios básicos y decenas de localidades con problemas de conectividad.
Los datos dan cuenta de la excepcionalidad del fenómeno. Según explica el climatólogo de la Universidad de Santiago, Raúl Cordero, en La Serena han caído más de 150 milímetros en apenas cuatro días, superando ampliamente el anterior récord histórico de 125 milímetros, registrado a fines de julio de 1987.
La cifra tiene otra dimensión al compararla con el promedio anual de precipitaciones de la ciudad. En menos de una semana cayó aproximadamente el doble de lo que normalmente llueve durante todo un año, generando un superávit cercano al 200%.
“El temporal actual ya es el peor jamás registrado en La Serena”, sostiene Cordero. A nivel de la zona central, el investigador agrega que “probablemente termine siendo uno de los cinco temporales más intensos de los últimos 50 años”.
Incluso si las precipitaciones terminaran durante las próximas horas, el evento ya alcanzó ese lugar dentro de los registros históricos. “No se va a mover del quinto puesto porque para eso tendrían que caer más de 200 milímetros adicionales, algo que no va a pasar”, anticipa Cordero.
El climatólogo agrega que este es el temporal más intenso que afecta a la zona central desde los históricos sistemas frontales de junio de 2002, cuando en Santiago se acumularon cerca de 250 milímetros en cuatro días. En otras palabras, se trata del episodio meteorológico más severo en casi un cuarto de siglo.
La emergencia
Tras una nueva sesión de la mesa técnica nacional, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, explicó que el estado de catástrofe busca fortalecer la institucionalidad de emergencia existente y facilitar una respuesta más rápida frente a la magnitud de los daños.
Durante la jornada del lunes, el Mandatario recorrió las zonas afectadas para coordinar en terreno las labores de emergencia, mientras el gobierno anunció además la suspensión de clases para este martes y miércoles en las regiones de Coquimbo y Valparaíso, la provincia del Huasco, además de otras comunas de Atacama y la Región Metropolitana.
Como parte del despliegue, el Ministerio de Desarrollo Social movilizó cerca de 600 funcionarios en Coquimbo y otros 500 en Atacama para acelerar la aplicación de las Fichas Básicas de Emergencia (FIBE), instrumento indispensable para canalizar las ayudas estatales hacia las familias afectadas.
Paralelamente se reforzó el trabajo para recuperar la conectividad. Según informó el Ejecutivo, actualmente operan más de 30 retroexcavadoras, excavadoras, motoniveladoras, camiones tolva y camiones aljibe, maquinaria aportada tanto por organismos públicos como por empresas privadas.

Hasta ahora el gobierno ha enviado 68 toneladas de ayuda humanitaria hacia las regiones más perjudicadas mediante puentes aéreos y transporte terrestre, incluyendo el aterrizaje de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea con kits de alimentación e higiene. La autoridad aseguró que existe capacidad logística para movilizar más de 200 toneladas adicionales si las comunas lo requieren.
Pese a que la intensidad de las precipitaciones comienza lentamente a disminuir, las consecuencias siguen multiplicándose. El último balance de Senapred elevó a 10 las personas fallecidas, cuatro desaparecidos en Coquimbo y Atacama, además de 17 lesionados y 2.422 damnificados.
Asimismo, 104.504 personas permanecen aisladas, principalmente entre Atacama y Coquimbo, debido a cortes de caminos, crecidas de ríos y activación de quebradas. El organismo informó 76 viviendas destruidas, 2.121 con daño mayor y cerca de 17 mil con daños menores, cifras que continúan en evaluación a medida que los equipos municipales logran acceder a sectores que permanecían incomunicados.
Uno de los principales problemas sigue siendo el abastecimiento de agua potable. En Coquimbo y La Serena cerca de 120 mil clientes permanecen sin suministro luego de que los aluviones dañaran captaciones y pozos profundos. En Ovalle sólo la mitad de la ciudad dispone de agua para usos sanitarios, mientras el resto depende de 50 puntos alternativos de abastecimiento.
Hasta el cierre de esta edición Senapred había solicitado evacuar distintos sectores de Freirina por el desborde del río Huasco y la activación de quebradas, mientras pidió abandonar la localidad de Islón, en La Serena, debido al desborde de la quebrada Santa Gracia. También se emitieron alertas para evitar las riberas del río Limarí, en Ovalle, y del río Choapa, en Salamanca, por riesgo de crecidas.
Sólo en la Región de Coquimbo se realizaron 80 evacuaciones y rescates mediante helicópteros y equipos terrestres hacia localidades del interior. En Ovalle continúa funcionando un hospital de campaña para atender a la población afectada.

En la provincia del Huasco, el alcalde de Alto del Carmen, Cristian Olivares, sostuvo en conversación con Desde La Redacción de La Tercera que la comuna “ha sido bastante golpeada” y que varias localidades continúan completamente aisladas e incomunicadas. Según sus palabras, las precipitaciones no se habían visto tan intensas desde 1987, cuando cayeron cerca de 125 mm en la comuna de la Región de Atacama. Hoy, esa cifra ya superó los 200 mm y probablemente llegue a 250 mm, de acuerdo a sus estimaciones, sin considerar los metros de precipitación nival que han caído en la zona alta de la comuna.
También afirmó que durante parte de la emergencia sintieron escaso respaldo institucional. “En algún momento nos sentimos bastante solos”, señaló, agregando que sectores como El Corral, Las Breas, Chollay, Conay y Juntas de Valeriano permanecen sin comunicaciones debido a la nieve y a la caída de la infraestructura eléctrica.
Desde La Serena, en tanto, la alcaldesa Daniela Norambuena (RN) valoró que el estado de catástrofe permitiera acelerar la llegada de ayuda. Explicó que gracias al despliegue de la Fuerza Aérea y del puesto de mando establecido tras la declaración de excepción fue posible comenzar a sobrevolar sectores rurales aislados y entregar alimentos a familias que llevaban varios días incomunicadas.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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