Estudio más grande en Chile muestra baja en un anticuerpo tras vacunación; estos podrían ser los síntomas de Mu y cómo Israel pasó de líder de inoculación a más de 11 mil casos diarios: tres cosas que aprendimos del coronavirus esta semana

Imagen referencial. Foto: AFP

Investigación mostró una reducción en un anticuerpo que es parte de la respuesta del sistema inmune frente a las vacunas, lo que reafirma la necesidad de una tercera dosis y especialistas explican cuáles podrían ser los síntomas de las nueva variante Mu, que ya es la segunda de más circulación en Chile.




1. Estudio más grande en Chile muestra baja en un anticuerpo de Pfizer y Sinovac

Por más de un año, científicos chilenos tomaron más de 60 mil muestras de personas vacunadas en varias ciudades, lo que dio como resultado el estudio poblacional representativo del país y el más grande realizado hasta ahora que permitió medir una parte de la respuesta inmunológica de las vacunas Sinovac y Pfizer-BioNTech, y así determinar por cuánto tiempo permanecen algunos tipos deanticuerpos en el organismo.

El estudio fue publicado en la revista Infectious Disease de The Lancet y fue encabezado por académicos de las Facultades de Ciencias Físicas y Matemáticas y Medicina de la U. de Chile, en conjunto a la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud.

Toma de muestras en el centro de Santiago.

Su objetivo era medir la presencia de inmunoglobulina G (IgG), uno de los anticuerpos que son parte de la respuesta del sistema inmune frente a las vacunas.

De acuerdo a la investigación, en el caso de la vacuna de Pfizer, la positividad de anticuerpos se mantuvo sobre un 90% en los vacunados a las 20 semanas de la aplicación, mientras que para Sinovac se vio una caída progresiva en el tiempo bajando del 75% inicial (dos semanas post segunda dosis), a alrededor de un 40% de los inoculados cinco meses después.

Pese a los resultados, el académico de la U. de Chile, director del Instituto Sistemas Complejos de la Ingeniería (ISCI) y líder del estudio Leonardo Basso, señaló en una nota a Qué Pasa que los resultados del estudio “muestran claramente que las dos vacunas generan respuestas, y eso es una gran noticia que es consistente con lo que el proceso de vacunación ha logrado detener el número de contagios en circunstancias complejas dada la pandemia”.

En el caso de la vacuna de Sinovac (CoronaVac) con la que se ha inoculado a la mayor parte de la población, los principales resultados muestra que la positividad general de IgG para los receptores de Sinovac alcanzó el 77% después de la vacunación completa. Entre quienes se habían inoculado una solo dosis, se encontró la presencia de IgG (positividad) en el 28,1% de las personas, mientras que la seropositividad en los receptores de la vacuna Pfizer-BioNTech superó el 95% después de dos dosis y el 80% después de una dosis de la vacuna.

A mayor edad, también se evidenció menor de nivel de positividad para ambas vacunas en las personas de 60 años o más. En el caso específico de Sinovac, también se vio menor positividad en los hombres en comparación con las mujeres. Por comorbilidades, en las personas que tenían diabetes, la presencia del anticuerpo también fue menor

Miguel O’Ryan, académico de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, otro de los científicos que participó de la investigación, señaló en la misma nota que “tanto las personas que recibieron las vacunas Sinovac como los que recibieron Pfizer tuvieron una respuesta muy robusta a IgG medido al pinchazo en el dedo al cabo de dos semanas de la segunda dosis: 75% para Sinovac y arriba de 90% para Pfizer, lo cual se condice muy bien para los ensayos de fase clínico de ambas vacunas hecho previamente, pero esto es en la vida real”.

“Nosotros queremos saber cuán protegidos estamos, esa es la respuesta inmune. Mostramos una IgG en el tiempo, pero no podemos asegurar que las personas en las que no se encontró esta inmunoglobulina no estén protegidos. Es un indicio de que la inmunidad va bajando con el tiempo, pero no es sinónimo de decir que estamos quedando sin protección”, señaló el especialista O’Ryan.

Otra forma de medir la respuesta inmune es a través de la búsqueda de anticuerpos neutralizantes y en otros estudios realizados, también se muestra que para ambas vacunas, disminuyen.

“El sistema inmune es de los sistemas de mayor complejidad en el que inciden múltiples líneas celulares que producen cientos sino miles de moléculas diferentes que hemos ido aprendiendo a detectar y conocer sus funcionalidad que implican muchas maneras diferentes para poder contrarrestar agresiones al cuerpo, entre ellas, infecciones. Que no se evidencie la presencia de IgG no significa que esa persona no tenga protección conta el virus”, señaló O’Ryan.

El subsecretario de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud, Alberto Dougnac, señaló que para ellos es muy importante contar con información científica sobre el comportamiento de la inmunidad en personas inoculadas con distintos tipos de vacunas en nuestro país, “puesto que nos entrega insumos muy relevantes para tomar decisiones con pertinencia local respecto del manejo de la pandemia”.

Estudios como éstos, concluyeron los investigadores, apoyan la necesidad de una dosis de refuerzo.

El académico de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Juan Pablo Torres, dijo que es importante “tener los datos de qué vacuna va a ser la que podría ocuparse para ese refuerzo: es importante tener previamente evidencia respecto de la seguridad y el tipo de respuesta inmune que se pueda generar en esa tercera dosis de refuerzo, en las personas que sean candidatas a recibirla”.

“Poner dosis de refuerzo no es inhabitual. Se hace también con otras vacunas. La de influenza por ejemplo tenemos que cambiarla todos los años. Se hace con la vacuna del sarampión. La vacuna cumple un rol importante, pero con estudios como este, se genrea evidencia para hacerlo aún mejor, entrega elementos para perfeccionar lo que ya, muy buenamente, ha logrado el plan de vacunación”, dijo O’Ryan

Este estudio es una de las primeras comparaciones poblacionales que se han realizado durante la pandemia que es desarrollado desde las perspectivas de movilidad y epidemiología, juntas.

El reporte incluyó los datos de 61.813 personas evaluadas, hasta el 2 de julio de 2021 y se pudo tomar muestas en 37 ciudades de todo el país, específicamente en 28 de los 29 Servicios de Salud desplegados en todo el territorio nacional.

AGENCIAUNO

2. Estos podrían ser los síntomas de Mu

La variante Mu (B.1.621) del virus Sars-CoV-2, que hace unas semanas fue declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una variante de interés (VOI), se ubica hoy en Chile como la segunda de mayor frecuencia después de Gamma.

Por lo que surge la pregunta, ¿podría al igual que Delta generar síntomas diferentes en quienes se contagien con ella? Es que desde que surgió el virus en diciembre de 2019 hasta que apareció Delta, los síntomas han variado. Si la variante original y las primeras que comenzaron a circular generaban un cuadro con mucho dolor muscular y de cabeza, además de síntomas digestivos, Delta hizo el cambio a un cuadro respiratorio con mucha congestión nasal y mantuvo otros síntomas como el dolor de cabeza y fiebre.

Javier Tinoco, infectólogo de Clínica Universidad de los Andes, indicó en una nota de Qué Pasa que hasta ahora, la variante Mu no tiene registro de algún síntoma especial o una presentación clínica diferente. “Ha pasado a ser una variante de interés por la posible mayor capacidad de transmisión y potencial escape a los anticuerpos que generan las vacunas pero sin una demostración concreta de que pueda reducir la respuesta inmunológica de las personas”.

A juicio de este especialista, la variante Mu podría tener una presentación clínica diferente, pero en el tipo de cuadro que presenten las personas, “también influye la vacunación, que puede hacer que se presenten casos más leves”, señala Tinoco.

Sebastián Solar, infectólogo de Clínica Alemana, dijo a Qué Pasa que “la variante Mu puede producir síntomas muy similares a lo que ya conocemos por otras variantes antes descritas, es decir, fiebre, malestar general dolor de garganta, pérdida del olfato o del gusto, tos, dificultad respiratoria y otros síntomas atribuibles a cualquier virus respiratorio” y agrega que hasta ahora, “no se ha descrito ninguna característica especial o adicional a la fecha para esta variante”.

Un estudio realizado por la Universidad de Tokio y que se publicó esta semana como pre print (sin revisión de pares) en la web bioRxiv.org y aunque son muy pocas muestras, demostró que la variante Mu es altamente resistente a sueros (muestras sanguíneas) de personas que tuvieron Covid-19 y aquellos individuos que fueron inoculados con la vacuna Pfizer (BNT162b2).

Alergia
Aunque la nueva variante aún no tiene una sintomatología específica, especialistas esperan que ocurra lo mismo con Delta, en que los pcacientes experimentan un cuadro más parecidos a un resfrío o a una gripe y sin tanto compromiso pulmonar.

“Es muy probable que en la medida en que estemos todos vacunados, las nuevas variantes generen cuadros respiratrorios más altos, más parecidos a un resfrío o a una gripe y sin tanto compromiso pulmonar. Esto no necesariamente está relacionado con la variante sino con la inmunidad que vamos generando con las vacunas, entonces sí es muy probable que las nuevas variantes tengan síntomas más leves y respiratorios altos y menos síntomas pulmonares” dijo a Ignacio Silva, infectólogo y académico de la Dirección de Postgrados de la Facultad de Medicina de la U. de Santiago

3. Cómo Israel pasó de líder de vacunación a tener más de 11 mil casos diarios

A fines de febrero, Israel había administrado al menos una dosis al 50% de la población, y gran parte del programa de inmunización del país utilizaba vacunas Pfizer. Casi 7 meses después, el proceso de vacunación, que incluye a los niños de 12 a 15 años, contempla que solo el 62% de la población ha recibido dos dosis hasta septiembre.

Lo que sumado a la reapertura del país y el término de cuarentenas durante el verano 2021, ha dejado a Israel detrás de muchos otros países en términos de cobertura. Tener alrededor del 30% de la población israelí completamente sin vacunar, lo que significa que hay aproximadamente 2,7 millones de personas que son potencialmente susceptibles a infecciones y enfermedades

Situación que ha provocado que el país que fue líder mundial en el proceso de vacunación, pasó a tener más de 10.000 nuevos casos confirmados que se registran cada día a principios de septiembre.

Una nota del portal científico The Conversation, escrita por Michael Head, investigador senior en salud global de la Universidad de Southampton y replicada por Qué Pasa, mostró que una parte principal del problema ha sido la cobertura de vacunas. Después de su rápido inicio, el despliegue de Israel se ralentizó. No ha habido interrupciones claras en el suministro de vacunas, por lo que factores como la vacilación o el acceso a la atención médica pueden haber sido un problema. Por ejemplo, hay evidencia de que la aceptación es menor entre los grupos judíos árabes y ultraortodoxos.

También señaló el artículo, existe preocupación de que la inmunidad ofrecida por las vacunas Pfizer pueda estar disminuyendo con el tiempo, aunque gran parte de la investigación al respecto aún se encuentra en una etapa temprana. Otro factor es la variante Delta más transmisible, que ahora se ha establecido en Israel.

La otra gran parte del problema ha sido que Israel puso fin a sus restricciones. El Dr. Asher Salmon, director del Departamento de Relaciones Internacionales del Ministerio de Salud de Israel, sugirió en julio que Israel “puede haber levantado las restricciones demasiado pronto”.

Una lista de ejemplos que muestran cómo la transmisión comunitaria puede sostenerse fácilmente cuando la política nacional fomenta la mezcla de personas susceptibles con pocas o ninguna restricción.

Foto: JACK GUEZ / AFP

Al 28 de agosto de 2021, según el índice de rigurosidad Covid-19 creado por Our World in Data, una medida compuesta de la rigurosidad de las políticas de contención de Covid-19 en cada país del mundo, mostró que la puntuación de las restricciones de Israel era de 45,4, mucho menos estricta que Nueva Zelanda, donde los brotes siguen siendo de alcance limitado (96,3), pero comparable con el Reino Unido (44,0), que informa alrededor de 30.000 nuevos casos por día.

Según el artículo replicado por Qué Pasa, se podría decir que el lanzamiento de la vacuna de Israel, en general, se ha implementado con mucho éxito. Pero el país también es un ejemplo de lo que puede suceder cuando las restricciones se relajan demasiado rápido. Lo que muestra es que todos los países, independientemente de su estado actual de vacunación, deben mantener planes a más largo plazo sobre cómo minimizar el impacto de Covid-19, durante la actual pandemia y más allá, al controlar brotes más pequeños.

En tanto, Israel debido a las nuevas preocupaciones ya se encuentra implementando un programa de refuerzo, dando terceras dosis de vacunas.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.